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Los incendios forestales en la Región:Ocupamos el primer lugar nacional en superficie asolada por las llamas

Febrero 25, 2010 por Luis Fernando Gonzalez 

Alrededor de 250 brigadistas procuran, este año, que los incendios forestales no nos dejen sin aire en los pulmones.
Alrededor de 250 brigadistas procuran, este año, que los incendios forestales no nos dejen sin aire en los pulmones.
-Respecto de la temporada anterior, la cantidad de siniestros aumentó en 33, 1 por ciento y la superficie arrasada en ¡281, 2 por ciento!. Ya van casi 13 mil héctareas quemadas.

Julio César Moreira
Foto: Héctor Vargas/Marco Lara
La alta ocurrencia, los lugares de difícil acceso y la mayor presencia de material combustible seco (pasto y matorrales); pero, por sobre todo, la irresponsabilidad de la gente, castigaron este año a la Región de O´Higgins.
Y lo hicieron de la manera más cruel: destruyendo 12 mil 959,77 hectáreas de la escasa y necesaria vegetación que posee la zona (el promedio nacional, anual, del último quinquenio, es de 6.000 hectáreas).
Preocupante, por decir lo menos, ya que ocupamos el primer lugar nacional en cantidad de hectáreas asoladas por las llamas.
En comparación con la temporada anterior- 2008-2009-, la superficie arrasada por los incendios forestales representa un aumento del ¡281, 2 por ciento!
En aquélla, el fuego terminó con 3 mil 399,10 hectáreas de plantaciones y vegetación nativa y hoy con casi 13 mil.
Este mismo cuadro comparativo, pero referido a la cantidad de siniestros deja, también, bastante que desear y habla del poco amor que los ciudadanos de esta comarca profesan hacia las especies que nos permiten respirar.
En el período 2008-2009, ocurrieron 136 incendios; y en el actual, a la fecha, van 181; lo que indica un incremento del 33, 1 por ciento.
Es como para ponerse a llorar.
Con la agravante de que dichas cifras no hacen sino confirmar que la prevención sigue siendo un tema pendiente. Pareciera que nadie ha entendido que nos estamos autoflajelando nuestro aparato respiratorio. Pero también ratifican que hay oídos sordos ante el daño económico que trae consigo un incendio forestal.
Esa es, al menos, la convicción de muchos, y en especial del director (S) de la Conaf, y encargado del Programa Manejo del Fuego del organismo en Colchagua, Ricardo Peña.

LOS MENOS Y LOS
MÁS IRRESPONSABLES

El director regional(S) de Conaf, Ricardo Peña, insistió en la necesidad de participar todos en la tarea de prevenir la ocurrencia de incendios forestales.
El director regional(S) de Conaf, Ricardo Peña, insistió en la necesidad de participar todos en la tarea de prevenir la ocurrencia de incendios forestales.

Las frías estadísticas señalan que, esta temporada, la floresta de Cachapoal fue la más golpeada por la irresponsabilidad humana.
En ella ocurrieron 115 incendios, los que dañaron 6 mil 818, 42 hectáreas; de las cuales 6 mil 789,73 corresponden a vegetación nativa y sólo 27,17 de plantaciones (pino radiata, eucalipto y otros).
En Colchagua, el número de siniestro llegó a los 34, los que terminaron con 1. 748 hectáreas; de las cuales, 1.595, 25 hectáreas son de vegetación nativa y 112, 35 hectáreas de plantaciones.
En la destrucción del entorno natural, Cardenal Caro fue el segundo depredador, aportando 32 incendios, los que terminaron con 4.390, 55 hectáreas. De esta cantidad 3 mil 103, 60 son vegetación natural y 1.155,95 plantaciones.
Las restantes cantidades, y que completan las 12 mil 959, 77 hectáreas, dicen relación con otro tipo desechos agrícolas que, también, aportan material particulado y por ende malas condiciones de aire a los pulmones regionales.

Más de 200 millones de pesos cuesta combatir los incendios

Cerca de 250 hombres asumieron la esforzada misión, esta temporada, de combatir los incendios que, hasta el martes 23, seguían ocurriendo, y que obligan mantener activo el personal hasta marzo o abril, dependiendo de la conducta climática, confirmó Ricardo Peña.
Sustentar sus sueldos y alimentación, demanda una inversión superior a los 200 millones de pesos durante la temporada. Los costes aumentan, ostensiblemente si se suman las horas de helicóptero que se contrata por el período y otros servicios.
Con los montos asignados el sistema ha funcionado, hasta ahora, afirmó el funcionario. Claro que si las cantidades se comparan con las asignadas en Europa o Estados Unidos, para estos mismos fines, uno no puede evitar ruborizarse.
Él mismo da cuenta de su estada en España, durante 2003, cuando se gastó sobre 500 millones de dólares en combatir los incendios, y aún así ardió gran parte de Península Ibérica. La cantidad contrasta con la asignada en Chile, ese mismo año, en donde se destinó, para todo el país, 15 millones de dólares.
Su juicio es que, para combatir incendios forestales, la plata nunca es suficiente; y de aquello dan fe las naciones desarrollas que, pese a los esfuerzos y los gastos, la destrucción sigue siendo preocupante.
-¿Hay, en la Región, platas suficientes para mantener activadas las brigadas y pagarle a los combatientes?
- Hay y siempre existen platas anexas. Para eso se va evaluando. En marzo tendremos que analizar cómo se viene abril y mayo, para ver si se solicitan nuevos recursos, para mantener algunas brigadas.

Pérdidas económicas son incalculables
Las pérdidas económicas que originan los incendios forestales, sigue estando en la nebulosa, y quizá aclarar este punto pudiera resultar altamente positivo para la disminución de los mismos.
Esto, porque no hay nada que duela más al chileno actual, que aquello que le impacta en el bolsillo.
Peña estima que los daños son “incalculables”. A manera de ejemplo citó el impacto que los siniestros forestales tienen para la producción de agua; y el gasto que demanda para el Estado el proporcionar prestaciones de salud a quienes sufran enfermedades derivadas de la mala calidad del aire.
-¿O sea que el defender los recursos naturales no sólo es una cuestión romántica, sino también un tema económico? - Hay pérdidas económicas y daño directo al ser humano. Las quemas y los incendios forestales tienen gran impacto.
-¿Quizá cuando la gente entienda eso, pudiera bajarse el nivel de ocurrencia?
- Cuando la cuenta del agua suba mucho más, porque cueste producir el agua, a lo mejor vamos a cuidar mucho más nuestro entorno. De ahí la importancia de la prevención, enfatizando que los incendios forestales repercuten en la salud y en el bolsillo.

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