RECORDANDO
03 de Julio del 2012
Monseñor Emeterio Arratia: Cura párroco de Ciruelos
Es probable que ya no existan personas que lo conocieron personalmente. Pero es de suponer que en el pueblo de Ciruelos, de nuestra Región del Libertador Bernardo O’Higgins, por lo menos alguna vez han oído hablar de él, pese a que han transcurrido más de 80 años desde su muerte, ocurrida en un día como hoy, el 2 de julio del año 1924.
Don Emeterio Arratia nació en La Estrella, en esta misma Región. En Ciruelos se desempeñó como cura párroco por varios años, dejando una profunda huella de sus grandes condiciones cristianas en el desempeño de su labor.
Después de ser trasladado, realizó otras labores sacerdotales y en especial docentes, como profesor de religión.
Su nombre fue conocido ampliamente durante el trágico año 1891, cuando aceptó desempeñarse como capellán en el ejército revolucionario, durante la sangrienta Guerra Civil, que conmovió al país.
En las primeras dos décadas del siglo XX, fue capellán militar y continuó con tareas docentes en colegios, en especial en el Liceo Nº 2,”Antonia Salas de Errázuriz”, en Santiago, Allí recibió su jubilación en junio de 1922, recibiendo grandes homenajes de despedida.
Refiriéndose a don Emeterio Arratia, con motivo de su fallecimiento, se publicaron sentidos artículos de recuerdo y homenaje en los diarios “El Mercurio” y “El Diario Ilustrado” y en la “Revista Católica.
Monseñor Rafael Edwards, Obispo Castrense, expresó en parte de un artículo de recuerdo: “Como párroco, como director de almas, como educacionista y como capellán, dio las más relevantes muestras de sus virtudes sacerdotales, de su abnegación, de su espíritu de disciplina, de su carácter y de su talento y preparación”.