CRONICA
05 de Septiembre del 2012
Fiscalizan carnicerías en Rancagua
En total fueron decomisados cerca de 400 kilos de carne. En la región se han revisado el 20% de un total de 500 locales existentes.

Francisco Espinoza
Para verificar que la carne que está en el mercado sea de buena calidad para estas fiestas patrias y las carnicerías cumplan con las normas básicas para su venta, la seremía de salud ha realizado una serie de fiscalizaciones en toda la región. Hasta el día de hoy se han pesquisado cerca del 20% de los 500 locales existentes.
Ayer, tres lugares de Rancagua fueron visitados por los inspectores del departamento de acción sanitaria, quienes decomisaron cerca de 400 kilos de carne.
La carnicería “Don José”, en la población La Granja, sufrió el decomiso de 68 kilos de grasa y 222 kilos de pulpa y costillar de cerdo por no tener rotulado. Se realizó el sumario sanitario correspondiente.
Suerte parecida corrió el local “Jotave”, en el pasaje Rochet en pleno centro de Rancagua. Ahí decomisaron 105 kilos de carne, principalmente molida, “guatitas” y pulpa de cerdo y se realizó un sumario sanitario.
En la carnicería “Comercial O'Higgins”, del mismo lugar, no fueron detectadas mayores irregularidas.
Estas tres fiscalizaciones, sumadas a las efectuadas en días anteriores, dejaron en evidencia que las errores en el manejo de los productos se repiten.
“Los errores más comunes tienen que ver con las malas prácticas. Lamentablemente no están garantizando la cadena de frío y el mal rotulado no nos permite saber la procedencia de los productos y, por lo tanto, cuando fiscalizamos no sabemos si la carne está en buenas condiciones y eso puede ser perjudicial para la salud de la gente”, dijo Michael Casson, seremi de salud.
Por lo mismo, el llamado es a todos los consumidores para que compren, además de barato, carne de buena en lugares autorizados. “La carne, cuando está en malas condiciones, tiende a ponerse negra y de mal olor y si uno la toca parece gelatina. Además, tiene un olor muy pesado que indica que está entrando en descomposición. Lo ideal es que sea de un color rojo brilloso y siempre fijarse mucho en los olores”, recomendó Nelson Adrian, jefe del departamento de acción sanitaria.