
La Corporación Cultural de la comuna de Rengo entre sus proyectos emblemáticos es poder concretar el anhelo de declarar la Avenida Bisquertt de la comuna renguina como Zona Típica. Pero, conozcamos algo de la historia de este sector que combina el pasado y presente de Rengo.
El conjunto está compuesto por la antigua Avenida Bisquertt, que va desde la línea férrea (llega hasta la estación de ferrocarriles) hasta la Plaza de Armas de Rengo en su tramo original y lo constituyen además la Plaza de Armas de la ciudad junto a las construcciones que la rodean.
Este sector de la ciudad es el más recordado por los antiguos habitantes de Rengo. Se le consideró por no hace mucho el paseo obligado de turistas y lugareños que llegaban desde la estación de trenes, desde donde se podía distinguir la Avenida que remataba en la Plaza de Armas. En este sector se desarrolló la más importante vida social y comercial de la comuna a mediados del siglo XIX.
En 1846 el Presidente de la República, General Manuel Bulnes Prieto, por Decreto Supremo del día 26 de Marzo nombra a Manuel Alvarado como Primer Gobernador del Departamento de Caupolicán, quien llega a Rengo desde la capital.
Lo primero que realiza al asumir su cargo es materializar lo que prescribía el plano de la villa desde 1831, cuando se le denominó “Villa de Rengo” y que por razones desconocidas no se había llevado a cabo. Hasta antes de este acontecimiento, Rengo era una calle larga con poblados en su entorno, carente de paseos públicos y creciendo de manera desordenada.
Esta hermosa Avenida fue creada hacia el año 1888, cuando era alcalde de la comuna de Rengo, José Bisquertt Ramírez, quién por circunstancias políticas, ocupaba también la calidad de Gobernador del Departamento de Caupolicán. En los tiempos en que la Gobernación se encontraba en esta ciudad. Con fecha 18 de Mayo de 1890, por orden municipal, se procede a la nivelación de las tres Avenidas del paseo “José Bisquertt Ramírez”, se trazan las aceras, veredones, calzadas y bandejón central. Las aceras fueron cubiertas con pastelones de piedra rosada traídas de la cantera de Pelequén.
La Avenida está constituida por dos calzadas de seis metros de ancho cada una, con un bandejón central que da cabida a jardines donde se levantan las hermosas palmeras “onix” plantadas en 1926 por el alcalde de aquel año, Guillermo Mujica.
En sus edificaciones siempre existió comercio, residencias, servicios públicos, etc., que le dieron mucha vida al sector. Se encontraron allí almacenes, boticas, relojerías, restaurantes, hoteles, negocios de abastos.