Fueron múltiples los beneficios que dejó a Rancagua el hecho de ser una de las Subsedes del Campeonato Mundial de Fútbol de 1962, desde el cual se han cumplido 50 años.
Desde luego, el más visible, específico y perdurable, fue la construcción del Estadio realizada por la Braden Copper Company, por entonces propietaria del mineral de El Teniente. Decimos construcción y no remodelación, porque efectivamente fue una construcción nueva, dotada de mejores edificaciones, notablemente ampliada y con un costo millonario en dólares.
También muy visible y permanente, fue la ampliación de la calle Freire, de tierra y angosta, transformándola en una ancha Avenida pavimentada y borrando el canal que la recorría a todo su largo, que la gente llamaba “Acequia Grande”, rodeada de zarzamoras y plagada de grandes ratas . Eso significó que Rancagua se pudiera extender fácilmente hacia el oriente.
También fueron pavimentadas todas las calles que circundaban o daban acceso al estadio y se mejoró la iluminación de todas ellas. Se mejoró la Alameda a todo lo largo, quedando como un grato lugar de paseo. Y se mejoró la iluminación de casi todas las calles del sector central.
Se pavimentó y hermoseó la Avenida Membrillar, que era la principal entrada a la ciudad desde el Camino Longitudinal. Se remodeló y hermoseó la Plaza de los Héroes y todas las plazuelas del damero central, incluyendo la abandonada Plaza de la Estación de Ferrocarriles. Y se ensanchó y remodeló la calle de acceso, demoliendo viejas construcciones de adobes.
La iniciativa particular se manifestó principalmente en pintar todas las fachadas de las casas, dándole a la ciudad un nuevo aspecto. El Club de Leones construyó un refugio para peatones, en el Camino Longitudinal, a la entrada de la ciudad. Durante los días semanas del Campeonato, diversas instituciones realizaron actos culturales invitando especialmente a los centenares de extranjeros que llegaron a la ciudad en esos días. En los colegios y escuelas, tanto fiscales como particulares, se organizaron también actos públicos que dieron gran animación a la ciudad.
Son muchos los detalles, imposible de enumerar, que cambiaron la fisonomía y hasta el modo de vivir de los rancagüinos que comenzaron a darse cuenta de que Rancagua iniciaba una nueva época, sustituyendo la de “Antes del Mundial”, por la de “Después del Mundial”. Hasta el número de habitantes comenzó a crecer notablemente, porque mucha gente tuvo interés en venirse a vivir a Rancagua.
Más aún: en todo el mundo, los medios de comunicación, en los cinco Continentes, hablaron de “Rancagua”, esa desconocida ciudad chilena, del remoto país llamado Chile que era centro internacional de más popular de los deportes.