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A O’Higgins se lo empataron al final: Para cerrar la cortina

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- Historia repetida para la Celeste: a ratos gustó, marcó dos veces, pero no pudo aguantar el resultado. Al final Martel –el mismo que no fue contratado a principio de año por su edad y poca velocidad – marcó los dos goles iquiqueños, que dejan al Capo de Provincia casi sin nada que hacer este torneo.Un empate que sólo sirve para llegar al puesto 15, pero si Ñublense gana hoy a Curicó podría hundir más a los celestes.
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Un empate que sólo sirve para llegar al puesto 15, pero si Ñublense gana hoy a Curicó podría hundir más a los celestes.Alexis Apablaza Campos
Joshua Mattasi
Fotos: Marco Lara

El partido estaba apretado en la mitad de cancha, con un leve favoritismo en la posesión para la Celeste, pero los iquiqueños tenían las mejores oportunidades. En estas situaciones a menudo se dice que una “genialidad o un error” sería lo único capaz de desnivelar el partido. Fue lo primero a favor de O’Higgins.
Pese a dominar gran parte de la posesión de balón, el Capo de Provincia sufrió la primera opción clara de gol bien entrado en el partido: a los 16, el tiro de esquina ejecutado por Fernando Martel termina con un cabezazo en el poste de Ribera, pero el rebote le queda servido a Fica, quien dispara a quemarropa al arco del colombiano que rápidamente se reincorporó y mostró todos sus reflejos para evitar el gol en contra.
La gran tapada de Ribera fue un envión anímico para el resto de sus compañeros y se empezó a notar las ansias por plasmar el dominio de balón en goles. Jorqueram, quien hasta entonces estaba jugando casi en la línea de quite, empezó a subir unos metros y se hizo clave en el armado ofensivo celeste. A los 22’, luego de sacarse a un rival, quedó frontal al arco, pero su remate de media distancia se fue muy desviado.
El juego del Capo de Provincia estaba muy centralizado, muy limitado a lo que el “Chuky” González y Jorquera pudieran hacer. La ausencia por lesión de Meneses se notó en el trabajo por la banda derecha. Fuenzalida, su reemplazante, tuvo poco control de aquella banda, pero siempre se mostró muy movedizo cuando el juego estaba en territorio iquiqueño. En el fondo Acevedo, Felipe Rojas y Suárez estaban muy firmes en la marca y sin contar la opción de Fica, anulaban los ataques nortinos.
Municipal Iquique durante el primer tiempo optó a un solo delantero, un conocido celeste, Néstor Bareiro. El paraguayo no ganó ninguno de sus duelos contra los zagueros rancagüinos.
La zaga visitante parecía igualmente inexpugnable, sin embargo una salida rápida de un tiro libre acabó con un control genial de Juan Gonzalo Lorca que termina con un remate potente y esquinado, imposible de atajar para Naranjo, pese a que le metió la mano.
Así acababa el primer tiempo, con el local ganando y dominando la pelota. El rival correteando y pegando patadas para detener el toque celeste.
En el segundo tiempo se esperaba, eso sí, otro gol que asegurara el partido, puesto que a pesar del buen nivel, el partido no estaba para nada sentenciado. Municipal Iquique, cuando proponía llevaba peligro y el ingreso de Campozano para el segundo tiempo auguraba un volumen mucho mayor al que proponía Bareiro solo, por lo que no solo las conocidas aptitudes del delantero paraguayo serían una preocupación para los rancagüinos, si no que la altura del iquiqueño también sería un elemento a considerar.
A los 40’, como la última jugada de peligro del primer tiempo, Jorquera remató al arco de tiro libre, pero su pelotazo se va por el costado del arco.

SIN PALABRAS
El ingreso de Campozano coincidió con el repunte de la visita. Bareiro tuvo más compañía y eso liberó al paraguayo. Más tarde el ingreso de Boris Sagredo acompañando a lo que pudiese ofrecer Fernando Martel por las orillas fue fundamental para ampliar el espectro de posibilidades de los “dragones celestes”.
En el segundo tiempo el partido lentamente empezó a cambiar, O’Higgins dominaba la pelota y tenía arrinconado a Municipal Iquique, pero los contragolpes visitantes empezaron a desnivelar la cancha. A los 63’ Bareiro tuvo el empate, pero “banana” Suárez estuvo atento para llegar al cruce. Hasta ese minuto el partido transitaba lentamente, al ritmo del toque de la Celeste. La salida de “Chuky” González dejó a Jorquera la obligación de liderar al equipo en la mitad de cancha.
A los 73’ el ex Colo Colo y Ñublense asumió su protagonismo y llegó a definir un centro de Lorca por izquierda con una volea a contrapique. El 2-0 parecía acabar con la esperanza del elenco nortino, sin embargo Iquique siguió luchando.
A los 74’ Campozano va a buscar una pelota perdida, encara a Acevedo y saca un centro a media altura que Martel, quien había iniciado la jugada, intercepta antes que Ribera con una contorsión en el aire.
El gol le dio el empuje necesario a los “dragones celestes” para dominar los últimos 15 minutos de partido, en los que tuvieron al menos 4 opciones frente a portero colombiano.
A los 81’ Martel siguió asediando la portería rancagüina, su remate al ángulo de tiro libre, acabó con una atajada impecable de Ribera, que se colgó de la pelota.
Un minuto después llegaría la polémica: Martel y Acevedo luchan en el área por llegar al balón, pero Ribera llegan antes que los dos, sin embargo el árbitro Bascuñan interpreta la lucha anterior como falta penal. Pese a los reclamos, Martel se convertiría en el héroe de los visitantes al convertir el penal y empatar un partido que se veía perdido.
Sobre el final el partido estuvo para ambos. Rodrigo Pérez a los 87’ maradoneó de un área a otra, pero se quedaría sin fuerzas para definir frente a Ribera. Y en el último minuto de descuento, Jorquera tomaría un remate de distancia, que el portero Naranjo enviaría al tiro de esquina con una gran tapada.
El final tuvo una imagen clásica de lo que son “las vueltas de la vida”. A Sampaoli la hinchada le gritaba que era demasiado agresivo y Gerardo Silva hoy tuvo que escuchar como los hinchas se acercaban a la reja para decirle “ratón”. Es que se dejó escapar una victoria, pese a que nunca en la cancha se vio asegurada, y sólo se reaccionó con el empate de la visita que de poco le sirve para evitar el descenso.
Si “Yayo” estaba con una calculadora en la previa de este encuentro, las victorias de La Serena y de Unión Española le hicieron simplemente pasar de la análoga a la científica la que incluso aún puede no ser suficiente: ahora O’Higgins debe ganar todos sus partidos restantes y esperar una serie de resultados. Tal como en el Apertura, pero ¿la suerte lo acompañará dos veces? Para saberlo primero hay que ganar todo lo que se venga.

 

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