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Satisfacción en locatarios por ventas de Feria Navideña de la Alameda

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- Como es tradicional en la ciudad, durante estas fechas se instalaron cientos de puestos en el bandejón de la principal vía de la capital regional. Hubo alegría por las ventas y reclamos para la administración.Una gran cantidad de gente llegó durante los últimos dos días.
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Una gran cantidad de gente llegó durante los últimos dos días. Por: Felipe Alvear Silva
Fotos: Héctor Vargas

Satisfechos quedaron los locatarios de la Feria Navideña desarrollada desde el lunes 14 hasta la noche del pasado jueves 24 en el bandejón central de la Alameda, entre las calles Estado y Astorga. La alegría se debe principalmente a que durante los últimos dos días la gente concurrió en masa a comprar los regalos. Claro que la historia fue diferente durante las primeras jornadas.
La feria comenzó a operar durante la tarde del lunes 14 de diciembre con serios problemas de organización, según cuentan los afectados. La falta de energía eléctrica y los cambios obligados de lugar, causaron el enojo de los arrendatarios que pagaron el derecho a instalarse en el sector. Incluso hubo reclamos de gente que ni siquiera pudo montar su puesto, ya que no había más espacio para ubicar los locales.
Pero los problemas de organización pasaron con el correr de los días, por lo que los cerca de 206 locatarios pudieron trabajar tranquilos y dedicarse a recibir a los miles de rancagüinos que llegaron hasta la Alameda para comprar sus regalos navideños. El pick de público, según cuentan los vendedores, llegó el día miércoles 23 y se repitió durante la jornada del 24 de diciembre, día en que terminaba oficialmente la feria, a pesar de que durante el día de navidad se podía apreciar a gente comprando obsequios.

Marisela Orellana y su familia llevan cerca de 10 años en las Ferias Navideñas. Partió mal pero mejoró
Rudy Rodríguez montó un local en la Feria Navideña junto a su esposa Johana Llantén para vender sus poleras y jarros de su pequeña empresa Productos Visuales. Los jóvenes machalinos señalan que durante los primeros días la organización fue mala, ya que debieron cambiarse de local y no tenían energía eléctrica para hacer funcionar la máquina donde estampan los productos. “Partió mal por el tema de la luz y los puestos que pagamos ya tenían cupo; tuve que arrendar un generador para los primeros días, afortunadamente lo de la luz se arregló con los días”, manifestó el diseñador Rudy Rodríguez.
Pero lo malos primeros días no fueron una constante en los que duró la feria. Según Rodríguez, en las primeras jornadas había muy poca gente, pero en los últimos dos o tres días, llegaron muchas personas, por lo que las ventas tuvieron una fuerte alza. “En los últimos días mejoró bastante, incluso nos quedamos sin stock”, manifestó el micro empresario.
Marisela Orellana estaba en el puesto 57 de la feria. Según la locataria que lleva cerca de 10 años en este rubro explicó que “la organización fue más o menos”. “Tuvimos problemas con los puestos, pero eso es de todo los años. Este año el mayor problema fue la energía eléctrica”, indicó la vendedora de autos a control remoto.

“Los rancagüinos dejan las compras para el final”
De los 206 puestos que se arrendaron con anticipación, la gran mayoría era gente de la ciudad o de las comunas aledañas a la capital regional. Pero habían locatarios —los menos— que venían de otras zonas del país. Pedro Pablo Faúndez viajó desde la ciudad de Curicó para instalar sus poleras y camisetas de fútbol en la Feria Navideña de Rancagua.
La idea de venir a instalarse a la feria local es por el poder adquisitivo que existe en la ciudad, según señala Faúndez. “Yo tengo un puesto en el centro de Curicó, pero aprovecho estas fechas para vender acá, porque el público es muy bueno en Rancagua, compran harto”, manifestó el locatario que agradeció el cariño de los rancagüinos pero, al igual que los otros entrevistados, se quejó por la organización.
Algo que le llamó la atención al curicano, fue la gran cantidad de gente que llegó durante los últimos días. “Me parece curioso que durante los primeros días venía muy poca gente, pero al final estaba repleto; los rancagüinos dejan las compras para el final, para el último día” puntualizó el comerciante de la Región del Maule.

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