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-Pese al paso de los años, estos tradicionales centros comerciales del centro de la ciudad se niegan a cerrar sus puertas. Cada año, se suman más clientes, pero también más competencia. Aunque la impronta ya está ganada, a más de 30 años de la inauguración de ambos. El Edificio Cobrecol todavía posee clientela fiel. Últimamente, los locales de venta de juegos para consolas, son los más visitados.

Edificio Cobrecol e Independencia: dos polos del comercio rancagüino que se niegan a morir

El Edificio Cobrecol todavía posee clientela fiel. Últimamente, los locales de venta de juegos para consolas, son los más visitados.  Por: Alvaro Rivera E.

Fotos: Marco Lara

 

Está emplazado en pleno Paseo Independencia. Por más de 30 años —fue inaugurado en 1979— el Cobrecol ha sido testigo del gusto de los rancagüinos. Diversas tiendas han existido en este polo comercial, al cual se le nota el tiempo. Pero que —adecuándose a los nuevos gustos— ha sabido mantenerse en pie.

Patricia, una de las vendedoras que trabaja en la Joyería Landeros (local 5), dijo que el Cobrecol ha tenido un nuevo aire. “Este verano, para nosotros, las ventas han andado bien. Hay más vida que antes. Y está más seguro, en comparación con otras galerías de Rancagua”, expresó.

Alicia Reyes, propietaria de la Boutique Colette (local 11), está desde los inicios del Edificio Cobrecol. “No recuerdo muy bien la fecha. Si fue el 79’ el 80’. Fui la primera que me instalé. Luego, arriba, se instaló una señora con peluquería. Después se puso una joyería. Y así empezó esto”.

Añade Reyes. “Pero como se veía tan vacío, la gente no subía. Entonces, yo estaba asustadísima. El edificio era oscuro, no entraba nadie. Y yo lo único que quería, era que resultara esto. Pero todo mejoró con la llegada de más locales”, recuerda.  

Continúa el relato. “Se instalaron más locales. Y los dueños —la familia Torres— que tenían la tienda ‘La Fama’, vendieron este terreno, que era de ellos, para hacer este edificio – galería”.

Muchos son los rubros de los locales que se han instalado en el Edificio Cobrecol: restaurantes, juegos mecánicos, peluquerías, boutiques, librerías. Pero así como se han instalado, han ido desapareciendo. Así lo afirmó Reyes. “Los tiempos han cambiado. Antes, había muy buenas personas, que se instalaron con sus locales. Pero se han ido, y esto fue decayendo. Ahora hay otros locales: de juegos, de música, de tatuajes. Y eso no me parece. Encuentro yo que por eso, se ha echado a perder el Cobrecol”.

La locataria afirmó su opinión, al informar que, últimamente, algunas tribus urbanas se han tomado la entrada, como centro de reunión. “Imagínese: esos jóvenes vestidos de negro, son sus pelos de colores, nos espantan a la gente. Pero bueno. Que se le va a hacer”.   

 

La administración del Edificio Independencia quiere cambiarle el rostro. Uno con historia

“Es la única disquerías que queda en Rancagua”, se escucha en un diálogo entre un cliente y el dueño de la clásica disquerías Rockstore, Waldo Nahuel. Y es que Nahuel es otra de las voces más autorizadas, para hablar de la galería comercial: lleva 17 años como arrendatario y 20 como dueño de la disquerías. Cifras que avalan su opinión.

“Lo mío, básicamente, apunta a una cuestión nostálgica, a la colección. Los clientes míos son los que coleccionan en sus repisas, una gran cantidad de discos. Y pese a que existen miles de obstáculos —descargas por Internet, pirateo, ventas callejeras, el préstamo del amigo— y todas esas cosas que podrían jugar en contra, el cliente mío todavía prefiere el original. Es una menor cantidad de gente, eso está claro. Si lo llevamos a números, puede que se hasta el 90 por ciento de gente que no va a comprar el original, y el 10 por ciento que si lo va a hacer. Y yo me quedo con ese 10 por ciento.

Y trabajar bien: hay un sistema de encargos rápido, el disco que tu quieres, que te gustaría tener, en pocos días lo puedes tener acá”, explica Nahuel.

Agrega el también animador de televisión local. “Uno tiene que ir acomodándose y reinventándose un poco. O sea, si tú te quedas con el patrón de trabajo que yo tenía hace 20 años atrás, cuando partí, no funciona. Uno tiene que ir cambiando junto con los tiempos. Ahora volvieron los vinilos. Las personas miran atrás, pero eso también conlleva una evolución. Y eso es una forma de combatir un poco a la tecnología, que destruye —en cierta forma, y es mi opinión— la música: los Mp3, la piratería”.    

Respecto a la inauguración del edificio comercial de Independencia esquina Astorga —una nueva competencia para la galería— Nahuel dijo que “eso es lo bueno que tiene esta ciudad. Esta es la cuadra principal, Rancagua aún tiene en el buen sentido de la palabra, eso de pueblo. Y respecto a la inauguración del edificio de la esquina, que ojalá sea pronto, vuelve a centrar el comercio. Se escapó un poco con el mall, que esta a dos cuadras. Pero la gente vuelve al centro, donde están los bancos, las tiendas”.

 

RECUADRO 1:

 

Edificio Paseo Independencia: tratando de cambiar su rostro

 

El Rancagüino conversó con el administrador del edificio Paseo Independencia – Mall de la Mujer, Ernesto González. La actual administración del edificio fundado en 1980 —que cuenta con 106 locales físicos y 58 habitables— está tratando de cambiar el rostro de los locales.

Así lo explicó el directivo. “La situación que acontecía era la proliferación de cafés con piernas en los locales. Eran 12 o 14. Y eso conlleva a que el nivel del público que llegaba eran sólo hombres. Y que llegaban en las noches. Se hizo un cambio bastante radical en esta nueva administración. Y esta administración generó el cierre del edificio a las 22 horas. Porque antiguamente, no se cerraba el edificio”.

El rubro del edificio, mayoritariamente, es peluquería y depilación, orientado a la mujer. Otro rubro, además, son los salones de masajes y podología. Habla González. “Que ha significado eso ahora: que nosotros no podemos tener un patrón de comparación ni con El Cobrecol ni con el Mall del Centro. Estamos a años luz de ellos, principalmente porque no somos un mall. Las ventas las medimos, porque el sector peluquería tiene clientes cautivos. De 100 clientes que vienen todos los meses, podrían aumentar a cinco”.

Que se está haciendo con el edificio: impulsarlo nuevamente. “Eso ha generado una lentitud bastante grande. Hemos estado en conversaciones con instituciones públicas y privadas para mejorar esto. Pero estamos conformes: el año 2009 aumentó la clientela. Pero si tuviéramos que medirlo estadísticamente, sería un 10 por ciento. Estamos publicitando, estamos haciendo eventos, concursos. Pero aún así, lo que coarta el despegue del edificio, es la imagen que quedó de él”.  

 

RECUADRO 2:

 

Los próximos desafíos para el Edificio Cobrecol son habilitar el acceso para desfiles y exposiciones permanentes, y generar nuevos sistemas de seguridad. Los locatarios y empresarios  continúan planificando sus próximas iniciativas, tendientes a cautivar los clientes y reposicionarse como punto obligado de recorrido para las compras.

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