Home » Comunas » Detienen a mujeres que simulaban ser jueza y abogada
Las imputadas prestaban servicios legales presentando falsos certificados a conocidos y vecinos, quienes nunca obtenían los resultados. Una de las investigadas había sido condenada hace sólo días por un novelesco delito realizado contra un anciano a quien engañaron cruelmente.

Detienen a mujeres que simulaban ser jueza y abogada

Felipe Alvear Silva

Detenidas y formalizadas por los delitos de estafa, falsificación de documento público y ejercicio ilegal de la profesión, quedaron las dos mujeres que durante la tarde del miércoles fueron detenidas por personal de la Brigada de Delitos Económicos (Bridec) de la PDI de Rancagua, acusadas de aprovecharse económicamente por casi un año de personas haciéndose pasar por abogadas, una de ellas por una jueza subrrogante del Poder Judicial de Chile.
De acuerdo a lo informado por el jefe de la Bridec, subcomisario Félix Cancino, tras recibir una denuncia por parte de una de las víctimas, se pusieron en contacto con el Ministerio Público, y comenzaron a investigar el hecho. “Se estableció que había dos mujeres que se estaban haciendo pasar por una abogada y una jueza. Ubicaban a sus víctimas, primero en una oficina y después en la calle, contactando a gente de su ámbito cercano, para gestionar acciones judiciales falsas, haciéndoles creer esto con sellos y membretes falsificados”, indicó el oficial de la PDI.
Según lo informado por el Ministerio Público, las mujeres fueron identificadas como Roxana A.Q.P. (28), quien se hacía pasar por la jueza, y la mujer que decía ser abogada, identificada como Natalia E.S.C. (32).
“Roxana señala que estudió Derecho, pero según lo investigado en las universidades donde dice haberlo hecho, no aparece en los registros. Informalmente sabe el manejo de los hechos, y habría trabajado como procuradora en la Región Metropolitana. Lamentablemente las penas para el ejercicio ilegal de la profesión son bajas, de 31 días a 540 días. El Consejo de Defensa del Estado deberá ver si quiere participar como querellante, en su rol de representante de los poderes del Estado”, indicó el fiscal de la causa, Carlos Fuentes.

Al menos cinco víctimas
De acuerdo a lo expuesto durante la audiencia de formalización realizada en el Tribunal de Garantía de Rancagua, las mujeres habrían engañado a al menos cinco personas que contrataron sus servicios legales, creyendo que se trataba de una abogada y de una jueza que firmaba con el nombre de María Eugenia Terence Miller. A partir de esto la Bridec de la PDI comenzó a investigar el hecho, estableciendo su participación con varios documentos falsificados del Poder Judicial que fueron encontrados al momento de realizar la entrada y registro, previamente autorizada por el juez Michel González.
Durante la formalización, el fiscal Carlos Fuentes solicitó las medidas cautelares de prohibición de acercarse a las víctimas y arraigo regional para Natalia, cuestión que no fue apelada por la abogada defensora Yohana Guiñez, por lo que el magistrado aceptó la medida pero la elevó a arraigo nacional. La otra imputada, Roxana, que había sido condenada hace sólo días por un delito de similares características –ver recuadro-, quedó con la cautelar de arraigo domiciliario en su casa de la Villa Don Mateo II, cuestión que será revisada por Carabineros de la Primera Comisaría. La investigación continuará el próximo 27 de octubre, fecha en que podría haber una salida alternativa con un procedimiento abreviado.

Un delito novelesco
Corría el año 2010. Roxana le contó a su pareja de la tercera edad que su madre, que se supone vivía en el sur de Chile, había fallecido. Para ello le solicitó 700 mil pesos para costear los gastos de traslado y propios de la defunción; el dinero fue entregado. Tiempo después, Natalia, la amiga de Roxana, le contó al anciano que su pareja había muerto, por lo que le solicitó un millón de pesos y después 550 mil, dinero que nuevamente fue entregado por el engañado. Días después el hombre recibió una ánfora que supone contenía los restos mortales de la supuesta fallecida.
“Ambas imputadas tienen investigaciones anteriores en la Fiscalía y en la PDI. Son amigas de hace mucho tiempo, y hace poco tiempo estafaron a un caballero. En aquella ocasión Roxana, como pareja del hombre y en conjunto con Natalia, fingieron que la primera había fallecido y le solicitaron dinero para los gastos funerarios. Después la víctima se encontró con Roxana en la calle y se dio cuenta”, señaló el fiscal del caso Carlos Fuentes, que además contó que el anciano denunció a las estafadoras, toda vez que vio a la supuesta fallecida, caminando por la calle.

Comentarios