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- Consejos útiles al momento de vivir una situación de emergencia FAMILIA PRECAVIDA

En los momentos más críticos La calma y la educación son claves para enfrentar emergencias

FAMILIA PRECAVIDAPor: Gisella Abarca.
Foto: Nico Carrasco

Para muchos chilenos el recuerdo del terremoto del 27 de febrero del 2010, aún sigue intacto en la mente de las personas. Y es que el estremecedor sonido subterráneo que azotó a nuestro país, que luego originó un devastador tsunami, es algo que difícilmente podamos olvidar en nuestras vidas. Sin embargo y a pesar de los tristes recuerdos, muchas son las lecciones que tenemos que sacar en limpio a la hora de preguntarnos ¿qué habríamos hecho si hubiéramos estado preparados para enfrentar una emergencia?.
Una linterna a mano, nos habría facilitado en gran medida nuestra evacuación. Una radio a pilas, nos habría mantenido informados. Una botella de agua mineral, nos asegura por unos días la supervivencia. Así, y con el objetivo de dar a conocer a toda la población una serie de pautas y recomendaciones que les permitan hacer su propio plan familiar de emergencias, en el que quede reflejado cómo se debe actuar antes, durante y después de una emergencia o desastre, es que le invitamos a conocer pautas y consejos para evitar peligros al enfrentarnos a una emergencia.
UNA EMERGENCIA ES EVITABLE
Hay actitudes que surgen frente a un temblor por la falta de preparación y conocimiento y pueden llevar a las personas a cometer ciertas imprudencias que podrían costarles la vida. Sin embargo, si se tienen ciertas habilidades preventivas, el miedo disminuye y todo puede ser más llevadero y eficaz. “Cuando se sabe qué se debe hacer, se baja el miedo. Si sus hijos saben lo mismo que usted sobre el tema, esto le dará control”, explica el prevencionista de riesgos, Guido Morales
Y es que para el jefe de la carrera de Prevención de Riesgos, Guido Morales, “una emergencia es evitable”, explicó. De este modo y con una “prevención normal, muchas situaciones se pueden evitar. A no ser que sea de tipo climático o natural, ahí no hay nada qué hacer” apuntó, dando a conocer que sólo las emergencias derivadas de la naturaleza no se pueden evitar, como aluviones, sismos, tsunamis, inundaciones, erupciones volcánicas, incendios forestales e incendios estructurales.
Si bien una emergencia es un estado que nadie se lo espera, hay que estar preparados para saber reaccionar cuando una emergencia se presenta “las emergencias son casos esporádicos que aparecen de un momento a otro, por lo que es esencial que estemos preparados para estas situaciones, sobre todo en nuestro país que es sísmico”, sostuvo el experto. En esta línea explica el especialista, “la clave es la prevención, el autocuidado, la cultura, la prevención y el respeto por las cosas que son pautas diarias para vivir en la vida”, de este modo, sostuvo, “evitaremos que sucedan las emergencias”.
Para el experto, la clave es educar desde pequeños a los niños respecto qué es un terremoto, sismo, o tsunami, o situaciones sencillas que se pueden transformar en emergencias, como manipular fuego a fin de “crear conciencia a los niños, y de los mayores que sepan verdaderamente de lo que puede significar para la integridad física de las personas que integran la casa, como para la propiedad, lo que significa una emergencia”.
Es aquí además donde es de gran importancia educar a grandes y chicos respecto a las Zonas de Seguridad de sus viviendas, que cada integrante del grupo familiar sepa dónde protegerse y qué hacer en caso de una emergencia. “Las familias debieran tener claro cuál será su zona de seguridad, es decir que el papá o la mamá le digan en caso de alguna situación, nos vamos a juntar todos en un lugar específico, que generalmente es el patio o un estacionamiento, un lugar amplio”, apuntó Morales.
EL TRIANGULO DE LA VIDA
Cuando un edificio colapsa, el peso del techo cae sobre los objetos o muebles aplastándolos, pero queda un espacio vacío al lado de ellos. Este espacio es el que se llama “el Triangulo de Seguridad”. Cuando más grande el objeto, cuanto más pesado y fuerte, menos se va a compactar. Cuanto menos el objeto se compacte por el peso, mayor es el espacio vacío o agujero al lado del mismo, mayor es la posibilidad de que la persona que está usando ese espacio vacío no sea lastimada.
“En el caso de terremoto, el común de la gente tiene la idea de colocarse debajo de las camas, de las mesas, pero en seguridad existe un espacio que forma una especie de triángulo de seguridad y se hace cuando uno se arrima a la espalda de algo, es decir apoyado con la espalda en una pared, o sentado en el piso en la parte trasera de un sofá. Ahí se forma este triángulo que es mucho más seguro en estos casos”, aseguró el prevencionista Guido Morales.
Si usted está en su cama durante la noche y sucede un terremoto simplemente ruede hacia el suelo. Las personas deben acostarse al lado de la cama durante un terremoto. Así también, si comienza un terremoto mientras está viendo TV y no puede salirse fácilmente por una puerta o ventana, entonces acuéstese en posición fetal al lado de un sofá, silla grande o mueble grande, tendrá seguridad efectiva.
SIEMPRE LA CALMA
Si bien en situaciones de caos, es una actitud muy difícil a la hora de ver y sentir que todo se desmorona, “siempre conservar la calma y tratar de controlar la situación, evitar grito que pueden conducir al pánico colectivo”, sostuvo el experto. Esto significa, explicó “No salir apresurado al jardín, nunca correr; porque la emergencia puede pasar a mayores si no se ha tomado las providencias del caso”.
Llamó a que mientras sucede un terremoto o sismo, si una persona se encuentra en el segundo piso de una casa, tratar de buscar un lugar seguro en el mismo lugar, antes de tratar de bajar “es preferible mantenerse en el segundo piso y usar el triángulo de seguridad, ya que muchas personas por bajar al primer piso, se caen, se fracturan, etc.”.
Además, aconseja tener siempre una vía expedita dónde poder transitar a la hora de una emergencia, ya que “muchos adornos se transforman en una verdadera trampa al minuto de evacuar ante una situación de emergencia”.

FAMILIA PRECAVIDA
Existe una lista de cosas que hay que tener cerca y que son de gran utilidad en el caso de una emergencia, las que muchas veces no tenemos a la mano a la hora de necesitarlas. Tomando conciencia y preocupados de esta situación es que el la Intendencia Regional, junto con ONEMI lanzó el Plan Familia Preparada. La iniciativa, busca fomentar la prevención y el autocuidado en los hogares de todos los chilenos, instalando una cultura preventiva, que permita estar mejor preparados ante una eventual situación de riesgo.
En esta línea, la directora regional de ONEMI, Alejandra Riquelme puntualizó que a través de llenar un simple folleto, las familias pueden hacer la diferencia a la hora de una situación de emergencia. Comentó que las personas pueden acceder al Plan a través de la página web www.familiapreparada.cl. En la oportunidad, además, se entregó un kit de emergencia, mochilas de emergencia, que incluían linterna, radio a pilas, alimentos no perecibles, confort, barras energéticas y otros elementos de sobrevivencia, los que las autoridades aconsejaron que debe estar en un lugar de fácil acceso para la familia.
Linterna. Le será muy útil si el desastre ocurre en la noche o si este provoca un apagón de luz por varios días.
Radio portátil. Sirve para escuchar las recomendaciones que impartan las autoridades como los puntos de encuentro, lugares a los que no se debe ir y puntos donde se darán ayudas humanitarias.
Baterías. Guarde suficientes pilas de repuesto para el radio y la linterna y déjelas fuera de los aparatos para que no se gasten ni se oxiden los contactos de los aparatos.
Agua potable: El cuerpo se puede mantener sin alimento, pero nunca sin hidratarse. No beba agua que encuentre en la calle por más clara que esta parezca porque puede estar contaminada. En el caso de los bebés, es recomendable tener leche en polvo.
Comida enlatada. Tenga en cuenta que sea lista para digerir. No olvide revisar continuamente su fecha de vencimiento. También incluya alimentos dulces y barras de cereal, estos darán calorías al cuerpo en caso que tenga que ubicarse en la calle. Para los niños, puede incluir leche en polvo y agua; también algunas compotas y refrescos.
Botiquín de primeros auxilios. Con los medicamentos esenciales y el equipo básico de primeros auxilios. También con aquellas medicinas que requiera algún familiar. Por ejemplo, si algún miembro es diabético o hipertenso, incluya unas cajas de repuesto y revise las fechas de vencimiento.
Elementos de aseo personal. Crema, cepillo para dientes, papel higiénico y jabón. Toallas higiénicas suficientes (en el caso de las mujeres). Y elementos esenciales para la limpieza y cuidado del bebé, como pañales y toallitas.
Documentos. Mantenga copia de la cédula o documento de identidad, escrituras de la casa y pólizas de seguro, preferiblemente plastificadas. Tenga algo de dinero y fotografías familiares.

– RECUADRO 2 –

NORMAS PARA EVACUAR UNA EDIFICACIÓN:
– Mantenga la calma y camine. No corra.
– Diríjase al sitio de reunión o punto de encuentro previamente acordado
– No use los ascensores.
– Utilice las escaleras.
– Manténgase al lado derecho de los pasillos en sentido de salida. En sentido contrario, pueden venir los socorristas.
– No se devuelva por ningún motivo.
– No olvide su equipo de supervivencia.
– Durante la marcha esté pendiente de objetos o ventanas que se puedan caer o romperse.

– RECUADRO 3-

INCENDIOS
Revise periódicamente el estado de las instalaciones eléctricas de los sitios en donde usted vive o trabaja. En lo posible, el almacenamiento de sustancias inflamables debe ser evitado. Si no puede evitarse, entonces, debe asegurarse la ventilación del sitio, así como rotular debidamente los contenedores. Busque asesoría profesional sobre normas de seguridad y reacción ante un evento.
Cuando salga de su casa o trabajo, desconecte la corriente eléctrica de los aparatos que no requieran estarlo. No utilice veladores, velones o rinda culto con fuego a imágenes religiosas. Observe cuidadosamente las normas de seguridad sobre el gas domiciliario. En todos los escenarios que usted frecuenta, conozca la localización de los interruptores de corriente eléctrica principales o maestros.
Si el incendio sobreviene, avise a los bomberos. Si hay extintores y usted sabe cómo usarlos, utilícelos sin ponerse en peligro usted mismo. La evacuación de lugar debe hacerse agachado o a rastras, para evitar la inhalación de humo. En caso de observar que se está produciendo un incendio, conserve la calma, no grite “¡Fuego!”. Accione la alarma de incendios más cercana y llame por teléfono al número de emergencias e infórmele al operador la ubicación del incendio.

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