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Un obispo que vivió en el siglo IV es recordado cada año en Navidad, llevando regalos a los niños de todos los rincones de la tierra.

San Nicolás de Bari, el verdadero Viejito Pascuero

Gisella Abarca

Por estas fechas todo el mundo recuerda la llegada de un anciano barbón y rechoncho que llega vestido de rojo y cargando paquetes llega en su trineo la noche de Navidad para dejar montañas de obsequios a los niños. Esa es la imagen, errada que la publicidad ha dado de San Nicolás de Bari.
Nacido en el seno de una rica familia de Patara de la ciudad de la Licia, en Asia Menor, Nicolás sintió la vocación por los pobres y desprotegidos a quienes solía ayudar. El joven quedó huérfano a temprana edad y al verse con una impresionante fortuna, decidió seguir la enseñanza que el Señor y la repartió entre los pobres, intentando ganar su espacio en el cielo.
Y un día inesperado un hombre pobre, padre de tres bellas muchachas, imposibilitado de pagar algunas deudas y sin dinero para casarlas, puso precio a la inocencia de ellas. El noble Nicolás supo de la situación y una noche se deslizó furtivamente por una ventana mientras todos dormían y les dejó en la mesa una bolsa repleta de oro. A la mañana siguiente, cuando todos despertaron, el padre se dio cuenta del regalo y quedó feliz. Nicolás repitió el gesto varias veces, sin que nadie supiera.
Esta enseñanza bien la sabe el Padre Luis Escobar quien cuenta con el Colegio San Nicolás de Bari bajo el alero de su parroquia Santísima Trinidad, el que escogió este patrono para su colegio a fin de buscar protección para los necesitados “El viejo pascuero nace con San Nicolás de Bari, porque San Nicolás era un obispo muy bueno, que pertenecía a una familia que tenía muchos recursos y todos sus bienes los utilizó para ayudar a los pobres. Dejaba bolsas de dinero en las ventanas de las doncellas que se iba a casar y no tenían dotes para poder contraer matrimonio, es decir ayudaba a los necesitados, dejaba alimentos y regalos en la casa de los más pobres, pero siempre de una manera muy discreta, porque era un hombre muy compasivo, muy cercano a su pueblo”, sostuvo.

EL SANTO QUE LLEVABA REGALOS A LOS NIÑOS
Años más tarde, Nicolás se hizo religioso y se trasladó a la ciudad de Mira, donde fue obispo. Tal fue su fama que se le recuerda como el santo que llevaba regalos a los niños en la noche de Navidad. Los pedidos de obsequios se multiplicaron y como no quería dejar a ningún infante sin regalos, obró el milagro de la multiplicación, siendo visto en varios lugares a la misma hora transportando las grandes bolsas que lo harían célebre.
“Él parte siendo obispo de Mira y luego De Bari, porque trasladaron su cuerpo hasta Bari donde permanece hasta el día de hoy y es el santo que más iglesias tiene dedicadas a Él en el mundo”, sostuvo el párroco.
San Nicolás falleció en Mira, el 6 de diciembre del año 343, difundiéndose su culto, a partir de entonces, por toda el Asia Menor, hasta tal punto que veinticinco iglesias de Constantinopla estuvieron bajo su advocación. Cuando en el siglo XV los turcos conquistaron Anatolia en Asia Menor, Mira cayó bajo su dominio y con ella los restos del santo obispo. En 1087 la república de Venecia y la ciudad de Bari decidieron recuperar las reliquias del santo.
“San Nicolás regalaba cosas, y de ahí surge la costumbre de regalar cosas en estas fechas, y como los obispos usaban trajes rojos en aquella época, el marketig y la publicidad modifican el sentido de la situación, y todo se popularizó como todos conocemos ahora a San Nicolás o el viejioto pascuero o Santa Claus, adaptando su vestimenta de obispo, su mitra a un gorro con pompón”, finalizó el sacerdote.

Santo Protector
San Nicolás es el protector de los niños, los escolares, los jóvenes y las muchachas, mercaderes, pescadores y navegantes, farmacéuticos, abogados y condenados injustamente por la justicia.
Su culto, difundido primeramente por Asia Menor y el oriente romano, pasó a Occidente y los países nórdicos que hicieron de él uno de sus santos más venerados. En Alemania y Austria se lo llamó Niklaus, de ahí la derivación posterior de su nombre a “Santa Claus” que lo hizo célebre entre los niños bondadosos, merecedores de recompensas.
Su fiesta es el 5 de diciembre y es el patrono de Rusia, Grecia y Turquía. En los países del norte de Europa, así como también en Norteamérica y Canadá, la gente aseguraba que todos los años, en Noche Buena, San Nicolás de Bari en persona, visitaba sus casas para dejar regalos, dulces y bizcochos. En Bari, sus restos son visitados por miles de peregrinos que llegan hasta la basílica cada año.

En Rancagua un colegio bajo el nombre de San Nicolás
Como una necesidad social que palpita fuertemente en el sector nororiente de Rancagua ya hace un año nació el colegio San Nicolás de Bari, en el lugar donde está erigida la parroquia Santísima Trinidad, que a través de su párroco Luis Escobar acoge el proyecto educacional de colegio en miras de brindar una educación de calidad con responsabilidad y fe, para así transformar el entorno social, que se ubica en ese sector de la ciudad de Rancagua.
En esta línea, el establecimiento educacional que es una alternativa gratuita, católica y de calidad, para los niños del sector oriente de la ciudad, comenzando con los cursos de kinder, primero y segundo año básico.
“San Nicolás de Bari es el patrono del colegio, porque aquí hay pobreza, hay necesidad y nosotros quisimos pedirle a San Nicolás que nos ayude a cuidar a estos niños que son pobres, pero buenos, a los que hay que darles los medios para que puedan salir adelante como las doncellas que querían casarse pero no tenían dinero y Nicolás les dejaba el dinero en la ventana. Acá tenemos niños que tienen inteligencia y como un regalo queremos poner a su alcance una buena educación para que puedan acceder a una vida diferente”, explicó el Padre Luis Escobar.
El establecimiento educacional acoge a cerca de 80 niños que provienen de los sectores de La Cruz, Costa del Sol, y de las poblaciones Vicuña Mackenna, Algarrobo I, II y III, Claudio Arrau, Diego Portales, Guillermo Medina, entre otros populosos sectores, los que antes de contar con oportunidades son dejados en la espera.
Es así, y por medio de la educación, este proyecto educativo viene a entregarles la oportunidad que necesitan las familias del sector y sus pequeños que recién comienzan a formarse en el ámbito académico; con una educación personalizada que marca la diferencia en el sector de la ciudad.

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