Síguenos

Columnas

RECORDANDO: Sólo en 1812 se abrieron escuelas para mujeres en Chile

Publicado

el

Nos parece increíble que solamente en 1812 se autorizó que se abrieran escuelas de primeras letras para las mujeres. Efectivamente, el 21 de agosto de 1812, en un día como hoy, se dictó el Decreto Supremo que ordenaba a los monasterios que abrieran escuelas para mujeres.
Fue uno de los grandes logros conseguidos como uno de los frutos del Cabildo Abierto que abrió las sendas hacia la Independencia de Chile en1810.
El Decreto señalaba que en tales escuelas se enseñara a las niñas a “leer y escribir, principios de religión “y los demás menesteres de una matrona”, según señalaba textualmente el Decreto de la Junta de Gobierno. El financiamiento provendría de los Ayuntamientos (antecesores de los Cabildos y Municipalidades), que debían pagar los “salarios a las maestras que bajo la dirección y clausura de cada monasterio, sean capaces de llenar tan loable como indispensable objeto”.
Como curiosidad, recordemos que en Rancagua tuvieron que pasar cien años, hasta la apertura del primer Liceo de Niñas, en 1906, en tanto el Liceo de Hombre se creó en 1846, sesenta años antes que el de niñas.

Columnas

Los medicamentos ¿son seguros?

Publicado

el


Dr. Ricardo Espinoza González

Facultad de Medicina y Clínica de la Universidad de los Andes


En estos días hemos sido alertados sobre los efectos adversos, potencialmente muy graves, que tienen los medicamentos. Se estima que cada año 100 chilenos “mueren por uso excesivo de fármacos”. ¿Es, por tanto, inseguro el uso de medicamentos? Lo cierto es que no; la salida al mercado de un nuevo producto debe transitar por una muy exigente cadena de pruebas científicas y observaciones sobre sus efectos en lo inmediato y a más largo plazo, antes de poder ser prescritos a la población general. En ese proceso, y durante la etapa de evaluación, hay también resguardo médico y legal para proteger de posibles efectos nocivos. ¿Entonces, por qué los medicamentos pueden desencadenar problemas mayores e incluso letales? La respuesta va, fundamentalmente, por su utilización sin una adecuada supervisión. Y es que los fármacos tienen efectos secundarios, hay dosis tóxicas y muchos deben ser administrados por un plazo determinado. Y eso es lo que muchas veces las personas no observamos, acudiendo a la autoadministración. Esto cuando nos referimos a los pacientes ambulatorios, entre los cuales están especialmente expuestos los adultos mayores con una merma de su capacidad cognitiva y de memoria, que los lleva a cometer más errores en la toma de medicamentos. En general las investigaciones sobre este asunto identifican más frecuentemente involucrados medicamentos tales como analgésicos y antiinflamatorios no esteroidales, los benzodiacepinas, los antitrombóticos (anticoagulantes y antiagregantes), los corticoides y los diuréticos.


Pero los problemas asociados a fármacos no se circunscriben al ámbito ambulatorio; se incrementan en la población internada en hospitales y residencias de adultos mayores. A nivel hospitalario los eventos adversos asociados a medicamentos pueden alcanzar niveles alarmantes. Recordemos la clásica advertencia hecha por el Instituto de Medicina de los Estados Unidos de Norteamérica en 1999, cuando en la publicación To Err is Human, señaló que en ese país ocurrían 98.000 fallecimientos al año por errores derivados de la atención clínica, dentro de los cuales los errores de medicación eran los más importantes y, además, potencialmente prevenibles. Pocos años después, observaciones de períodos más recientes señalaban que esa cifra podía llegar a ser cuatro veces mayor que la estimada inicialmente. La invitación a corregir esto se ha expandido mundialmente y hoy existen diversos mecanismos para disminuir los eventos adversos, aumentar la calidad y seguridad de la atención clínica. No obstante, los errores persisten. El Programa de Prevención de Errores de Medicación implementado en Cataluña, por ejemplo, señaló recientemente que, si bien el 60% de los errores finalmente no llega al paciente, entre los que sí lo alcanzan, casi un 2% produce daño. Los errores dentro del proceso de la cadena terapéutica más frecuentemente están en la prescripción y administración de los medicamentos. Han sido los sistemas informáticos y robóticos los que han colaborado enormemente en la reducción de estos errores, complementando la entrega al paciente con una confirmación sobre la identificación del mismo, la dosificación y vía de administración, entre otros. También estos sistemas ayudan en la “conciliación de la medicación”, proceso a través del cual se ajustan dosis; se evitan interacciones de riesgo, dosis excesivas u omisión de ciertas prescripciones, sobre todo, cuando un paciente recibe indicaciones de más de un médico.


Pero cualquier adelanto técnico, muy deseable y útil, pasa por el “factor humano”. Es esperable que cada persona a quien se ha encomendado la prescripción y administración de medicamentos, de modo habitual y riguroso, cumpla paso a paso el proceso diseñado. Sin ello, lo anterior sería inefectivo, como lo es el burlar los sistemas de seguridad industrial implementados en el ambiente fabril. La diferencia está en que un error en este ambiente puede dañar e incluso producir la muerte de un tercero que se ha confiado a su cuidado. Por tanto, sea en el ámbito de la medicina ambulatoria o de pacientes hospitalizados, los medicamentos -que nos otorgan grandes beneficios- deben ser siempre controlados para lograr todos sus efectos favorables, pero en un marco de seguridad, que está muy relacionado con el cuidado personal y la calidad clínica.

Continuar Leyendo

Columnas

Dios mira el corazón

Publicado

el

“Porque Dios no mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón.” – 1 Samuel 16:7

El hombre ve lo que está delante de sus ojos, pero como dice un dicho popular: No todo lo que brilla es oro; lo que puede lucir bueno y agradable a la vista puede ser dañino y maligno. Lamentablemente, cuando miramos con los ojos físicos vemos lo externo y somos dados a hacer juicio, el cual, la mayoría de las veces, es equivocado.
Vivimos en un mundo superficial donde la gente juzga por la apariencia. todos de una u otra manera, estamos influenciados por las apariencias.
Muy a menudo nos fijamos en lo que podemos ver en el exterior – belleza, talento, fama, etc., pero Dios ve directamente al corazón – los motivos, intenciones y carácter.
La Palabra de Dios en 1 Pedro 3:3-4 nos dice que nuestra belleza no debe proceder del adorno externo, tales como peinados ostentosos y el uso de joyas de oro o vestidos lujosos que llaman la atención sobre nosotros. Más bien, debe ser la de nuestro ser interior, en la belleza inmarcesible de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.

El profeta Samuel se dejó llevar por la apariencia física, al encontrarse con el primer hijo de Isaí, Eliab, e inmediatamente asume que de cierto delante de Dios está su ungido. Pero Dios respondió a Samuel y le dice: “No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. “1 Samuel 16:6-7

Como se puede ver desde la perspectiva de Dios, la apariencia externa no es la mejor manera de juzgar a una persona. Hay algunos dichos que dicen: ‘no juzgues un libro por su cubierta.’ O “El habito no hace al monje” Su significado es simple, la apariencia de una persona, sean estas, sus atributos físicos o ropa, no son indicación de su interior. Tenemos que tener mucho cuidado porque la apariencia externa puede ser muy engañosa. Hay gente en este mundo que muchos consideran hermosos por fuera, pero su interior no coincide con su belleza exterior temporal. “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura, pero la persona que teme a Jehová, ésa será alabada.” (Proverbios 31:30)

Jesús les dijo a los maestros de la ley y fariseos: “¡Hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.” Mateo 23:27-28

Las primeras impresiones o la belleza superficial, rara vez nos dicen mucho sobre una persona, así que nosotros debemos esperar un tiempo para que la persona revele a través de sus acciones, palabras lo que está en su corazón. Jesucristo en el Evangelio de Mateo nos dice: “que del corazón provienen los malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias.”

El corazón del hombre sigue enfermo, a diario vemos en los noticieros evidencias claras de la maldad del ser humano, por este motivo Dios nos habla al corazón, esto es, a nuestra alma, con el Evangelio, la buena nueva para el corazón. Ninguna otra Palabra tiene el Poder de transformar al hombre en su corazón como Jesucristo.

De aquí que Dios está interesado en nuestro corazón. El es la única persona que puede hacer ese trasplante en nuestra vida. La Palabra de Dios en Ezequiel 11:19 dice: que “Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo…y quitaré el corazón de piedra… y les daré un corazón de carne.”
Ese corazón duro, que ha sido trastocado por el pecado, que ha sido golpeado, lastimado, ese corazón que se endureció dadas las circunstancias que vivió, necesita ser restaurado, cambiado, acérquese a Nuestro Señor Jesucristo con fe y encontrara sanidad para su corazón y su alma.

Pastor: Alejandro H. Cabrera C.

Continuar Leyendo

Columnas

El balón no tiene género

Publicado

el

Catalina Rozas Facuse

Lo que está pasando con la selección de fútbol femenina en Chile es tremendo, no sólo porque es primera vez en la historia que estamos ahí, sino porque ese escenario no nos será ajeno nunca más. Por años nos identificamos con las historias de esfuerzo del fútbol masculino, nos encariñamos con ellos y su entorno, explotamos con la alegría que nos significó la Copa América y la Centenario, me recuerdo pensando en cómo los niños crecerían con esa sensación que en Chile también se puede ganar.

Pero hoy son las mujeres las que nos hacen reunirnos y soñar más fuerte aún, ahora no pienso sólo en niños, pienso que, aunque falte tanto por hacer, el hecho que sean ellas las que están ahí rompe con las creencias limitantes con las que crecimos y pavimentan por fín el camino de las niñas. Hoy nos hacen disfrutar una alegría distinta, una alegría nueva que sabe a triunfo a pesar de ir abajo en el marcador, es la apología de la lucha por la igualdad, nuestros referentes hoy son mujeres y tenemos que ser quienes aprovechen esta fuerza que nos regala el fútbol femenino para potenciar todo lo que el deporte puede otorgarle a la infancia y la sociedad.

En Fútbol Más esto que ocurre nos ilusiona y nos anima, pues nuestras sesiones sociodeportivas siempre incluyeron a niñas y niños, papás, mamás, vecinos y vecinas, la idea que toda persona pueda ser parte del fútbol nos acompaña desde los cimientos en nuestra organización: el fútbol como herramienta y catalizador social no puede ni debe discriminar. Así empezó hace 11 años nuestra revolución y hoy es parte de nuestra responsabilidad nombrar estas causas para pelearles de frente. “El balón no tiene género” es una de ellas, que al reconocerla y verbalizarla no sólo hace visible un problema, si no que ayuda a resolverlo, disminuye las injusticias en lo injusto y nos permite trabajar a partir de ello.

Vamos caminando en la dirección de mayor igualdad, pues entendemos que las mayores diferencias las ha hecho la sociedad, que niñas y niños tienen iguales capacidades y es clave, en este sentido, no sólo empoderar a las niñas, sino entender que ellas tienen derecho a estar en el espacio público, disfrutar sin miedo, sin discriminación, ni violencia y que para eso necesitan lugares protegidos donde puedan desenvolverse y que ese lugar que construimos debe considerar la perspectiva de género para que otorgue, a niñas y niños, la libertad de descubrir y decidir quiénes son y quienes quieren ser.

Continuar Leyendo
Anuncio Publicitario
Anuncio Publicitario
Anuncio Publicitario

Síguenos en Facebook

Lo más visto

Oficial Carlos María O'Carrol 518, Rancagua, Chile - Mesa Central: +56 72 232 7400