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La inmigración se toma el debate en el aula

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  • Así ocurrió en un segundo medio del Liceo Técnico de Rancagua, donde alumnas hicieron un trabajo entre todo el curso para abordar la situación.

 

Marcela Catalán

Hace ya un tiempo que la inmigración da para discutir, generando un espíritu de acogida entre algunos. Pero también hay quienes miran con malos ojos la llegada de extranjeros, manifestando que se apropian de buena parte del empleo y de beneficios sociales. Esto, sosteniendo que su arribo alcanza números incontrolables. La problemática se ha tomado las portadas y los debates en los medios, instalándose en la mesa de los chilenos.

En ese contexto es que Mariela Osses, profesora de Lengua y Literatura, encargó la redacción de un artículo a las alumnas del segundo medio D del Liceo Técnico de Rancagua. El objetivo era que propusieran una tesis sobre el tema, en base a la cual presentaran sus argumentos y remate, invitándolas a interrogarse unas a otras y a replantearse sus prejuicios.

“Un grupo realizaba la introducción, otros cuatro el desarrollo y otro la conclusión, a partir de una afirmación. De ésta se desprendían los tópicos a tratar. Ellas sostenían que la falta de empatía, desinterés, rechazo o ignorancia, son abono para la xenofobia. Para ello analizaron la realidad social”, explica la docente.

Uno de los planteamientos de las estudiantes es que el exilio genera sentimientos similares a los que experimentan los inmigrantes fuera de su nación de origen. “Antes leyeron ‘No pasó nada’ de Antonio Skarmeta, donde Lucho llega a Berlín y debe aprender alemán, cuyo idioma sus padres no saben, enfrentando un conflicto durante su adolescencia. ¿Qué pasa con los haitianos cuando entran a Chile, por ejemplo? Viven lo mismo que ese personaje, pero éste recibió apoyo en el extranjero; el respaldo que ellos tienen es mucho menor, debido a la xenofobia”, detalla.

En el marco de lo anterior, las alumnas vieron casos específicos de violencia hacia extranjeros. Así, analizaron lo sucedido con un joven haitiano que tras su jornada laboral se quedó dormido en el asiento   de una estación de metro de Santiago. Esto suscitó diferentes increpaciones entre los que circulaban por el lugar al momento del hecho. Igualmente repasaron lo ocurrido con una mujer de la misma nacionalidad, acusada de abandonar a su guagua de dos meses. Por esto fue detenida, en tanto que la lactante fue derivada a un centro del Servicio Nacional de Menores. Más tarde se supo que había sido asaltada, por lo que intentó recuperar sus objetos. Fruto de todo es que la madre sufrió una descompensación, falleciendo tras una falla multisistémica. Osses agrega que además abordaron la situación de los venezolanos, quienes han debido abandonar su país por razones políticas, en consideración de la falta de alimentos, entre otras cosas, que aquejan a sus compatriotas.

“Las chicas se dieron cuenta de que el problema de nuestra sociedad es la falta de información. Por eso reconocen la necesidad de educar desde la niñez, porque ahí es cuando podemos generar empatía en las personas”.

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Una de las alumnas que contribuyó al debate proviene de Uruguay. En palabras de la profesora, ella relató que la mayoría de sus familiares había pasado por la universidad. Sin embargo, tuvieron dificultades al momento de querer validar sus títulos en Chile. Igualmente hubo niñas que solían identificar a forasteros por su color de piel, por lo cual, en el contexto de la clase, comprendieron que debían evitar esos apelativos e ir más allá de las apariencias. “La xenofobia está tan arraigada en el país, que no se dan cuenta de sus actitudes”, expresa la docente. Además abordaron las causas que explican la llegada de inmigrantes, eliminando también prejuicios y pensamientos. Por ejemplo, la falta de empleo o de oportunidades desarrollo en sus territorios.

“Comprendí que no es culpa de ellos que los chilenos no tengan trabajo, sino que de los mismos empresarios”, sentencia Elizabeth Chávez. “Una amiga de mi tía es cubana, entonces, nos ha contado sobre su realidad. Hacer este trabajo me ayudó a saber más acerca de los extranjeros, cómo llegan acá, que muchas veces lo hacen sin nada, y cómo viven en el país. Muchas veces se les trata mal en la calle, pero esto nos impulsa a valorarlos, porque son iguales a nosotros, requieren respeto”, agrega Alanis González.

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