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Guerrero de 5 años da su segunda batalla contra el cáncer

 

 Sólo ocho meses estuvo el pequeño Cristóbal Almuna libre de leucemia, enfermedad que se le activó nuevamente a fines de abril de este año. Su madre necesita ayuda económica para solventar gastos básicos para vivir.

 

 

Gisella Abarca

 

 

Fanático de los transformers, de los dinorsurios y del Club deportivo O’Higgins, tiene como gran deseo ir al estadio junto a sus hermanas a conocer a Pablo Calandría, ese es Cristóbal Almuna González, un pequeño de tan sólo 5 años que por segunda vez en su corta vida está luchando fuertemente por ganarle la batalla al cáncer.

Y es que el 15 de agosto 2015, los padres de Cristóbal recibieron la triste noticia que a su regalón de ese entonces dos años le habían diagnosticado Leucemia. Una fuerte realidad que remeció a su madre Andrea y su padre José, los que rápidamente reaccionaron y comenzaron con el tratamiento de su niño internándolo en el Hospital de Carabineros en Santiago.

“En ese tiempo llevé a Cristóbal a la pediatra por un resfrío, pero pasaron los siete días de tratamiento y seguía con fiebre muy alta y decaído, algo raro estaba pasando, así que me mandaron al hospital regional donde le hicieron exámenes y el hemograma le salió alterado, todo en niveles muy bajo, lo hospitalizaron y por la Isapre que tenía (Dipreca), lo trasladaron a Hospital de Carabineros y allá los oncólogos me dijeron que tenía Leucemia”.
La ajetreada vida de esta madre de 33 años cambió radicalmente de un día para otro, pues tuvo que dejar atrás los días en los que preparaba a sus dos hijas -Pía de 13 y Agustina de 9 años- para mandarlas al colegio Santa Teresa de Graneros, para más tarde dirigirse a su trabajo y continuar su rutina en Rancagua. Renunció a su trabajo y sus jornadas se volcaron en acompañar a su hijito en cada paso del invasivo tratamiento contra la enfermedad, mientras sus princesitas están al cuidado de alguna vecina de buena voluntad.

Ahí, en el Hospital de Carabineros comenzó una nueva vida para Cristóbal, un peregrinar entre camas de hospital, pabellones, inyecciones, quimioterapias, medicamentos, cuidados especiales, donde estuvo hospitalizado hasta mayo de 2017, luego siguió su tratamiento de quimioterapia yendo al lugar hasta septiembre de ese año, para luego pasar a la etapa de control desde septiembre de 2017 hasta abril de 2018.

 

UNA NUEVA BATALLA

Sólo ocho meses estuvo Cristóbal libre de la enfermedad y en control de ésta, tiempo en que su madre y hermanas intentaron hacer una vida normal y en familia; él entró a kínder, Andrea encontró trabajo; no obstante, en abril de este año, las malas noticias volvieron. El cáncer se había activado.

“Desde septiembre Cristóbal no tenía nada, estaba sano, sin cáncer y sólo necesitaba controles, pero a fines de abril, lo encontré muy blanco, tenía mucha cefalea y dolor de piernas, por lo que llamé al doctor y adelantó los controles, le hacen un hemograma y sale todo alterado, le hicieron una punción lumbar y el 26 de abril nuevamente me confirman la leucemia. El cáncer había vuelto”, sostiene Andera.

Un balde de agua fría para esta luchadora mamá que sola cada día se esmera por sacar adelante a sus tres hijos “Cuando supe, me dio una crisis de histeria, angustia, de todo. Estábamos volviendo a la normalidad, tuve que renunciar al trabajo, dejar solitas a mis hijas y comenzar todo de nuevo”, explica entre lágrimas.

Y es que esta vez comenzar el tratamiento era un cambio en 360°, ya que según explica Andrea “La relación con el padre casi no hay, él está presente con $200 mil al mes y lo de la isapre era una pelea constante, recibía manipulaciones, así que por salud mental de Cristóbal y mía, me cambié a Fonasa A y los médicos del Hospital aceptaron que nos trasladaran al Hospital Exequiel González Cortez”.

No obstante, su angustia es enfrentar nuevamente el tratamiento con fuerzas de flaqueza para darle ánimos a su pequeño hijo que ya demuestra estar cansado por la enfermedad “Cuando supo Cris que nuevamente tenía Cáncer, me pidió que no quería más quimioterapias, que no quiere más exámenes, que no lo pinchen más, me dice que lo salve, y ¿cómo le explicas eso a un niño de 5 años? Está desgastado, estamos cansados los dos, yo de verlo sufrir tanto y él que no entiende porqué tiene que vivir así. Ahora Cristóbal ha estado bien, pero vamos recién en el protocolo uno”, sostiene Andrea.

Actualmente, los dos fueron acogidos en la Fundación Nuestros Hijos, donde encontraron una nueva casa y un segundo hogar donde ha tenido apoyo y consuelo en los momentos difíciles “Hasta el momento ha sido todo raro, acá en la fundación me he sentido muy apoyada por las tías, las voluntarias no nos han dejado solos en ningún momento, de acá no puedo sacar a Cristóbal por recaídas y brotes de virus en invierno, pero extraño tanto a mis niñitas, ahora no

las veo hace tres semanas, están con una vecina de Graneros”, comenta angustiada Andrea.

Según los especialistas, de diez niños, a dos se les vuelve a presentar la enfermedad y esa fue la realidad de este guerrero “Son muy pocos los casos en que se activa de nuevo el cáncer. Ha sido muy difícil, porque mis otras hijas dependen sólo de mi, no tengo apoyo familiar, ni del papá de los niños y acá yo estoy pendiente de Cristóbal sin poder trabajar o salir a verlas, me siento presa. Pero acá estamos comenzando nuevamente el tratamiento”, finaliza cansada Andrea.

APORTES
Por estos días, para esta joven y valiente madre, los recursos son escasos, pues con $200 mil pesos, Andrea se las tiene que batir para sacara adelante a sus tres hijos, costear arriendo en Rancagua para sus hijas y en Santiago aportar con cosas básicas por lo que dure el tratamiento del pequeño Cristóbal -que va de 6 a 8 meses- a lo que se le suma hospitalización, pasajes, comidas, gastos generales, etc.
“Una amiga se movió con un beneficio de bonos para tener para los pasajes, mercadería, lo básico”, cuenta. Si usted quiere colaborar con este pequeño gran guerrero y los costos de su tratamiento, lo puede hacer aportando a la cuenta rut 15.495.254-3 de Andrea González Contreras, mail andreita.gonzalescontreras@gmail.com o contactarse con ella al celular +56 941119319.

 

 

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