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Guerra Comercial

 

Tras la Guerra Comercial iniciada por la administración del presidente de Estados Unidos Donald Trump, se está configurando un complejo panorama externo que podría comprometer el crecimiento económico de nuestro país en lo que a precio del cobre se refiere. El menor valor alcanzado fue enero de 2016 con un precio promedio de 2,02 dólares la libra. Grata fue la sorpresa que experimentó su precio en agosto de 2017 cuando se observó un fuerte repunte que logró mantener el precio por sobre los 3 dólares hasta el mes pasado. Sin embargo, los sucesos recientes han golpeado fuertemente su cotización, pues gran parte de la jornada del 11 de julio se cotizó por debajo de los 2,8 dólares la libra. Lo anterior, unido a un incremento sostenido del precio de petróleo, está deteriorando con fuerza nuestros términos de intercambio. La misma industria minera es intensiva en energía por tanto sus costos se incrementan y sus márgenes de ganancia disminuyen. A nivel internacional, la subida de las tasas de interés que provocan salidas de las economías emergentes –como por ejemplo, los rescates de Argentina y Turquía-, avalan la difícil situación. Hoy más que nunca se requieren medidas pro inversión que puedan mitigar los efectos negativos de este complejo escenario externo. Tenemos claridad de cómo y cuándo se inició, pero no podemos determinar su evolución. Todos esperan cordura, pero es lo que menos hemos visto, y la administración Trump se ha desentendido de todas las recomendaciones expresadas por el Fondo Monetario Internacional en torno a los riesgos que significaba para la recuperación mundial, un escenario como el que estamos viviendo.

 

 

Robert Contreras

 Doctor en Economía Industrial e Internacional. 

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