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Derrotó a Deportes Temuco por la mínima diferencia:  O’Higgins consiguió un triunfo que le devolvió el alma al cuerpo

  • Desde julio pasado que los celestes no festejaban en el torneo nacional. El sábado, en el sur, el solitario tanto de Nicolás Mazzola le permitió tomar una bocanada de aire importantísima.

 

Lo del sábado, era uno de los partidos más importantes que debía disputar O’Higgins en el último tiempo. Después de muchos años, la posibilidad de perder en la cancha del estadio Germán Becker, era una opción, y si ese resultado era el final tras los 90 minutos, los celestes quedaban muy comprometidos con evitar el descenso a Primera B.

Es más, los dirigidos por Marco Antonio Figueroa sabían que tenían que volver a ser ese elenco que deslumbró en los primeros meses de la temporada. Todo pensando en festejar en la región de la Araucanía, primero, para volver a pensar en ese sueño de alcanzar un torneo internacional para 2019, y segundo, para dejar bien atrás a ese fantasma que no venían hace más de década y media.

Y, afortunadamente, fue lo señalado en primer término. Lograron superar a un rival muy complicado, concretaron en el momento justo, y si bien se generaron más oportunidades para aumentar la ventaja mínima, también sufrieron más de la cuenta, porque Deportes Temuco estuvo a centímetros de igualar el marcador.

En un día invernal, y con un campo de juego no en excelentes condiciones (crítica de la gente sureña), el Capo de Provincia se paró con un esquema que le acomodó casi a la perfección. La línea de cuatro defensores (Márquez, Acevedo, Fuentes y Cereceda, más Pinto), el rombo en el medio (Vera, Fernández, Oroz y Gutiérrez), más los dos puntas (Salas y Mazzola), le permitió hacerse del partido, adueñarse del fútbol por largos pasajes, y arrimarse con peligrosidad sobre la portería que defendía José Luis Gamonal.

Las acciones a pura fuerza de Maxi Salas, el empuje del “Flaco” Nicolás Mazzola, y el pundonor que le puso Ramón Fernández al juego, fueron armas que O’Higgins intentó aprovechar. Salas, por ejemplo, tuvo solo una oportunidad para marcar, arrancó en velocidad aguantando la marca de un par de defensores, pero definió mal. El ex Gimnasia y Esgrima de la Plata, por su parte, fue al sacrificio. Aguantó balones de espalda al arco, pivoteó otras tantas, y con solo una ocasión, acabó con el maleficio celeste.

En portería propia, en tanto, Miguel Pinto se transformó en figura, evitando un gol olímpico de Alfredo Ábalos (tiro desde un lanzamiento de esquina), pero también tuvo que salir jugando, no de buena forma.

Además, esta vez contó con la ayuda necesaria tanto de Albert Acevedo, Juan Fuentes, Alejandro Márquez y Roberto Cereceda. Los cuatro, aplicados como no se veía hace rato, fueron claves también en mantener el cero en el arco, ya que siempre llegaron a los cruces, apretaron a los jóvenes temuquenses, y salieron jugando como exigía el trámite del partido.

Ahora bien, cuando el primer lapso parecía se cerraba sin goles, una arremetida del Capo de Provincia culminó en abrazos que no se registraban desde la fecha 16 (vamos en la 25). Ramón Fernández fue el armador, Roberto Cereceda el mensajero y Nicolás Mazzola el finiquitador. Corría el 45’+2′, el “10” lideró el ataque por el centro, limíó la subida del “Eléctrico”, y este sacó un centro que -en primer término- fue devuelto por el defensor Nicolás Ramírez. Pero, Temuco no contó con que el rebote nuevamente le quedó a Fernández, y otra vez al ataque de con la misma fórmula. Pelota por el centro, se abre a la izquierda, otro lanzamiento buscando a los delanteros, un nuevo rebote, y ahí la clave. Cereceda fue al piso, pinchó el balón para dejar a Mazzola en solitario en el punto penal, y el trasandino de un puntazo la mandó al fondo del arco. Festejo con la hinchada, y segundos después el pitazo de José Cabero para ir al descanso con un gol psicológico, de camarín.

 

LO TUVO QUE AGUANTAR

En el segundo lapso, parecía que el “Pije” no reaccionaba. El gol de Mazzola adormeció a los dueños de casa inclusive los primeros cinco minutos del complemento. O’Higgins, a esa altura, rotaba el balón de un lado a otro, para sencillamente dejar correr el reloj y apostar por la desesperación de rival.

Claro está que, Miguel Ponce -el DT sureño- tenía la llave para mejorar a su escuadra en el banco de suplentes. Mathías Riquero, el “Súper Clase”, ingresó en los 53′ y solo su presencia en el campo cambió el ritmo del juego.

Con el ahora nacionalizado volante, los albiverdes se fueron arriba, y encontraron su segundo aire. Eso, sumado al ingreso de Rubén Farfán (56′), que le dio movilidad al ataque local. Y ahí tuvo que aparecer el temple celeste para defender. El balón se le perdió, pasó a ser administrado por los dueños de casa, y no quedó otra que pararse unos metros más atrás y cerrarse para evitar la igualdad. Eso sí, Temuco tuvo un par de oportunidades, unas que culminaron en la seguras manos de Pinto, pero hubo una que era gol, pero increíblemente no entró. Un centro desde la izquierda, quedó en los pies de Riquero. Cuando ya se cantaba la igualdad, el 13 de los temuquenses -a dos metros de la línea de gol, y con Pinto descolocado- prefirió impactar con todo un balón en vez de dar un sueve toque. Fue tal la fuerza del impacto que la redonda salió lejos, por arriba del horizontal. Los poco más de 100 hinchas rancagüinos que estaban en la galería sur, dijeron “no nos ganan”, y en el otro sector, los forofos locales expresaron un, “estamos condenados”.

Y fue así, Temuco decayó en sus intentos, y ahí el “Fantasma” Figueroa movió su pizarra. El primer escogido fue Pedro Muñoz (68′, por Salas), después Juan Carlos Espinoza (77′, por Agustín Gutiérrez), y finalmente Pablo Calandria (85′, por Mazzola). Con ellos, la pelota se alejó de la zona defensiva rancagüina, recuperaron movilidad de mitad de campo hacia arriba, y también significó que por ejemplo, Matías Vera y el propio Nicolás Oroz, tuvieran más de alguna ocasión para rematar al arco rival.

Finalmente, O’Higgins se paró bien, supo salir adelante en un complejo segundo tiempo, y logró un triunfo importantísimo. Desde el pasado 22 de julio que no había festejos ni abrazos, tuvo que llegar Marco Antonio Figueroa a dar nuevos aires en el Monasterio Celeste para hacer que el equipo recuperara esa confianza que perdió con Mauricio Larriera a la cabeza.

Los tres puntos que sumó en el sur, dejan al elenco rancagüino en la novena plaza del torneo, con 31 unidades, no tan lejos de puestos de copa internacional. ¿Le podrá alcanzar? Quizás, pero al menos queda la tranquilidad de que no olvidaron jugar al fútbol.

 

 

 

RECUADRO

 

Ficha del Partido

 

Deportes Temuco (0): José Gamonal; Patricio Jeréz, Cristóbal Vergara, Nicolás Ramírez, Yerko Águila (56′, Rubén Farfán); Joaquín Aros, Rubén Cepeda (53′, Mathías Riquero), Cristian Canío; Alfredo Ábalos, Diego Arias (82′, Daniel Malhue), Guillermo Díaz. DT: Miguel Ponce.

 

O’Higgins (1): Miguel Pinto; Alejandro Márquez, Albert Acevedo, Juan Fuentes, Roberto Cereceda; Matías Vera, Ramón Fernández, Nicolás Oroz, Agustín Gutiérrez (77′, Juan Carlos Espinoza); Maximiliano Salas (68′, Pedro Muñoz), Nicolás Mazzola (85′, Pablo Calandria). DT: Marco Antonio Figueroa.

 

Árbitros: José Cabero; Claudio Urrutia, Carlos Venegas; Fabián Aracena.

Amonestados: Ramírez (TEM); Pinto, Salas, Mazzola (OHI).

Expulsado: 88′, Joaquín Aros (TEM).

Goles: 0-1, 45’+2′, Mazzola.

Estadio: Germán Becker, Temuco.

Público: 5.042 espectadores.

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