Home » Editorial » Columnas » Con fuerza en la cancha y mano dura en las graderías

Con fuerza en la cancha y mano dura en las graderías

La opinión de Manuel Polgatiz: Periodista y comentarista deportivo

 

Desde que llegó Marco Antonio Figueroa, no hay duda que O’Higgins cambió. Y no lo digo solo por los buenos resultados (se mantiene invicto), sino también por el juego que exhibe en el cancha.

Muchas dirán, quizás hasta con razón, que el parámetro de comparación era bien bajo y todo lo que se hiciera de aquí en adelante sería exitoso. Pero no era fácil tomar y hacer suyo el fierro caliente, que habían hecho hervir las malas decisiones directivas, la desidia de los jugadores y las nefastas apuestas técnicas, que de metáforas deportivas sabían mucho, pero de fútbol pocazo.

Ante Colo-Colo el partido se jugó con dientes apretados. Con el cuchillo entre los labios.  Sin dar por perdido ningún balón. Líneas más unidas y coordinadas, con un líder que retoma su nivel (Fernández). En defensa Juan Fuentes ya es un referente y el arquero Pinto despejando las que van adentro.

La simpleza de este deporte, puesta a disposición del público por Marco Antonio, que enfundado en su traje azul profundo, slim fit y zapatos puntiagudos, ha sabido rescatar el nivel de jugadores que en tiempos pretéritos se preocupaban más de vetar a la prensa, que de meter la pierna en medio terreno.

¿Esperanzas de Copa Sudamericana? No lo sé. Lo primero era escapar del fantasma de la B y la tarea está cumplida.

Por último, quiero hacer mención a los “hinchas” del visitante, que una vez más marcan pauta delictual dentro y fuera del estadio. A los “peajes” para reunir con choreza dinero, donde todo vecino se siente intimidado, se suma la guerra de bengalas y bombas de estruendo al interior del recinto.

Este humilde columnista se pregunta ingenuamente un domingo post partido con una cerveza en la mano, ¿Cómo ingresan estos artículos de “animación” que solo los conmueven a ellos? ¿Quién hace vista gorda para eso? Por eso me gusta la actitud del intendente Masferrer, que de una buena vez pone mano dura y exige respuestas a los que corresponda. Si han de caer sanciones, que sean las dispuestas por la Ley, independiente del color que lleve la camiseta.

El lumpen ¡Fuera de los estadios! porque ellos no juegan ni son importantes para la evolución de esta masiva disciplina que tanto amamos, pero que jamás debe guiarnos por la senda del odio.

Comentarios