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La necesidad de generar un mercado cultural

Alejandra Sepúlveda

Jefe de Informaciones

 

El mercado cultural tiene algunas diferencias significativas en comparación al mercado de otros sectores, en primer lugar los productos tienen un valor comercial, pero al mismo tiempo intrínseco que no siempre son similares, donde una obra puede significar mucho para una localidad pero monetariamente no  tiene mucho valor comercial para otros, generando casi siempre una falta de financiamiento o retorno de dinero y tiempo investido.

Pero ¿por qué fortalecer el mercado cultural? La verdad es porque nos apoda a surgir como sociedad, a crecer como personas y a mejorar las condiciones de vida de miles de personas de diversas localidades que se dedican a las artes. De esta forma los valores intrínsecos del mercado cultural pueden estar datos por diversos elementos como la calidad de las obras, innovación, creatividad, conservación, entre otros. Elementos que tienen un impacto de desarrollo cultural como elemento democratizador y experiencial. Aquí tenemos el valor artístico, simbólico, social, histórico y educacional.

Por otra parte, los valores extrínsicos de la economía cultural  tienen un impacto socioeconómico mayor que otros sectores más industrializados como la minería, donde la cultura puede ayudar al desarrollo de localidades y la redistribución de los recursos gracias a sus elementos de bienestar, crecimiento y ocupación.

La comercialización de la cultura o el desarrollo económico de ella, puede generar bienestar (al mirarla, disfrutar, participar o generar), crecimiento económico (al desarrollar nuevas ocupaciones en torno a un patrimonio); puede generar mayor cohesión social, identidad, sentido de pertenencia y reequilibrio territorial.

Retomando el ejemplo de la minería podemos decir que el sector extractivo genera recursos económicos para la ciudad donde se realizan estas prácticas, pero al mismo tiempo, genera una segregación entre las personas que trabajan en este sector y las que no, donde no se comparten entre ellas las beneficios de la económicos de producción y se traspasan muchas problemáticas ambientales del sector minero. Por el contrario el mercado cultural produce a través de obras el reflejo y la posible integración de las formas de vida de esas misma ciudad extractiva, puede incluso en su conjunto a través de diversos “mercados culturales” como artesanía, música, patrimonio, gastronomía, “afectar” a otros sectores generando mucho más recursos monetarios que un sector tan importante como el minero. Como por ejemplo el turismo donde existe un efecto multiplicador de los recursos gastados mayor que en otras actividades, potenciando la redistribución y desarrollo equitativo de las “ganancias” entres los habitantes de una localidad.

En los últimos años y a raíz del Creative Economy reports de la Unesco en el 2013, se ha estado poniendo de manifiesto que la cultura o la economía cultural es uno de los sectores con mayores crecimientos demostrados en el PIB de los países, siendo este un sector más dinámico, creativo e innovador.

Otra de las principales características del mercado de la cultura son sus diversas dimensiones o esferas de producción que, al mismo tiempo, también representan las etapas historia de la economía de la cultura.

La primera esfera son las propias actividades artísticas o culturales, en esta etapa encontramos la producción tradicional de arte, donde sobresale la motivación interna como fuente de  creación, donde los artistas generan las obras y se valoran por el solo hecho de ser construidas.  También podemos decir que es el centro de la economía cultural y nacimiento de su etapa histórica.

En segundo lugar tenesmos las Industrias culturales, donde se orienta a mirar la obra de manera más extrínseca, dándole un valor monetario mayor  e incorporando la reproducción a gran escala, se masifican los contenidos culturales en medios de comunicaciones. Tomando la recompensa económica un mayor protagonismo a la hora de la producción cultural y donde el mercado y los apoyos públicos se orientan al crecimiento de la economía cultural.

Finalmente encontramos las industrias creativas, donde se genera un nuevo enfoque de producción cultural, “contagiando” a nuevas industrias con contenidos culturales para generar distinciones en las producciones, como el diseño de moda.

Como hemos visto el mercado cultural es un sector económico complejo, debido a su impacto que tienen en diversas áreas de la vida de las personas y su desarrollo individual y colectivo, donde se adentra cada día más a otros sectores económicos para potenciarlos con creatividad e innovación.  Pero al mismo tiempo se hace difícil saber realmente la real dimensión de su aporte al sistema económico general en forma monetaria.

 

 

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