Síguenos

Editorial

Maltrato animal: la vista gorda de todos

Publicado

el

Esta última semana se supo de una joven que no causó la muerte de su pequeño gato de un mes después de generarle atroces agresiones, una hecho que no deja indiferente a las personas que supieron de la agresión que es más común de lo usted imagina. Aunque en la mayoría de las veces no llega a ser tan violento y malvado que lo realizado por la menor de 14 años que quemó, cortó y arrojo a su pequeño animal, por entretención, como lo dijo en las redes sociales, si podemos ver a mascotas encerradas por largas temporadas sin visitas, ni la alimentación necesario o resguardo para invierno o verano.

También vemos que existen “bueno vecinos” que mantienen a perros callejeros, afuera de sus casas dándoles las sobras de sus comidas, pensando que así lo ayudan. Existen otros casos que no han llevado a sus mascotas nunca al veterinario o controles gratuitos, por lo que sus mascotas quedan sin la protección de enfermedades como la rabia, parásitos u otras infecciones que se  podrían contagiar a los humanos.

La lista es larga y vemos que la tenencia responsables de mascotas es mucho más un problema cultural, que la falta de recursos. Hoy debemos denunciar, no solo a los casos extremos como lo realizado por esta joven, sino que también los otros casos “no tan graves”, esto es por el beneficio y seguridad de la salud pública y eso nos corresponde a todos.

 

Alejandra Sepúlveda

Jefe de Informaciones

Continuar Leyendo

Columnas

Prohibición de plásticos de un solo uso en el comercio, una idea replicable

Publicado

el


A través de los años, el comercio y la Industria, han acostumbrado a sus consumidores de recibir plásticos de un solo uso, como su nombre lo indica, una vez ocupados no se puede recuperar y van como destino final a los tachos de basura que luego serán eliminados en vertederos y/o rellenos sanitarios. Este tipo de residuos ha sido un enemigo silencioso y un verdadero dolor de cabeza para los departamentos municipales de aseo y ornato, que cada año deben destinar altas cifras para la eliminación de los residuos sólidos domiciliarios de sus comunas.


El Ministerio del Medio Ambiente, a través del último “Informe del estado del medio ambiente, del año 2016”, indica que Chile generó aproximadamente 21,2 millones de toneladas de residuos (1,1 kilos de residuos por persona al día). De este total, el 97% corresponde a residuos no peligrosos y el 3% a residuos peligrosos. De los residuos no peligrosos, sólo el 24% fue valorizado o reciclado, y el 76% fue destinado en su mayoría a vertederos y rellenos sanitarios. De los residuos valorizados, el 49,5% fue de metales, un 11,7% cartón y sólo un 1,4% de plástico.


Además, este informe nos indica que la cantidad de residuos sólidos municipales declarados en el SINADER (Sistema Nacional de Declaración de Residuos), fue de aproximadamente 4.8 millones, que corresponde al 36,4% del total de residuos recibidos en vertederos o rellenos. La Región de O’Higgins reportó una cantidad de 125.405 ton/año de residuos municipales que representa el 2,6% del total declarado a nivel nacional.
Cuando vemos las cifras de disposición de residuos para eliminación en recintos establecidos, podríamos asegurar que un buen porcentaje de ellos son asimilables a reciclaje. Si éstos se separan antes de disponer, se pueden recuperar, con ello disminuimos la cantidad de residuos puestos en vertederos y rellenos sanitarios, asimismo, alargamos la vida útil de éstos últimos, en nuestro caso, el Relleno Sanitario La Yesca, que recibe residuos sólidos provenientes de 18 municipios de la Región de O’Higgins, y que tiene su vida útil proyectada hasta el año 2024.


Precisamente, la Ley 20.920, de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), promulgada en mayo del 2016, viene a resolver la disposición indiscriminada del residuo en vertederos y rellenos sanitarios. Su principal objetivo es fomentar, en primera instancia, la prevención del residuo, luego el reciclaje, la reutilización y valorización energética. Por ahora, la ley rige para 6 productos prioritarios: envases y embalajes, pilas, baterías, aparatos electrónicos, aceites y lubricantes, y neumáticos. Cuando la ley rija en su totalidad (una vez promulgado los reglamentos), los generadores de residuos de estos productos prioritarios, de grandes y medianas empresas, tendrán metas establecidas para recuperarlos, deberán trabajar con sistemas de gestión de residuos, y declararán sus residuos reciclables recuperados. Así, con el tiempo veremos aumentar la cifra de valorización versus lo dispuesto para eliminación.


Actualmente, el reciclaje del plástico es bajo, sobretodo porque existe mucha cantidad de ellos que hacen imposible su recuperación. Si se fomenta el reciclaje en las personas, debemos eliminar el uso de envases y embalajes que no se pueden recuperar, más aún si las pequeñas empresas que ocupan en su mayoría este plástico y quedan por ahora exentas de la Ley REP.


Ante esta preocupación, el 23 de abril de este año, la Municipalidad de Providencia, aprobó la Ordenanza Municipal que regula el uso y entrega de plástico de un solo uso. Así, el comercio que entregue cubiertos, platos, envases para comida, bombillas, revolvedores y vasos de plástico, entre otros, serán multados con cifras de 1 hasta 5 UTM.


Esta medida es aplaudible y claramente replicable por otros municipios, porque complementa la Ley REP, a través de la prohibición de la entrega en el comercio de envases y embalajes que no pueden reciclarse, obliga al comercio a rediseñar su packaging y compromete al Municipio en la protección y cuidado del medio ambiente. La iniciativa traerá consigo una disminución de residuos no peligrosos de origen municipal destinados a los rellenos sanitarios o vertederos, y con ello una reducción en los costos de disposición de éstos en aquellos recintos. Con ese ahorro, el municipio podrá destinar recursos para fines que estime convenientes.
Si bien es cierto, una parte importante es responsabilidad del productor de recuperar su residuo, no podemos dejar de lado nuestra propia responsabilidad de reciclar y reutilizar, por ello, la educación ambiental se hace indispensable, porque finalmente el mejor residuo es el que no se produce.

Giovanna Amaya Peña, MBA en Gestión y Máster en Gestión y Auditorías Ambientales
Docente Escuela de Agronomía y Veterinaria, Universidad de O’Higgins.

Continuar Leyendo

Columnas

El verdadero “Conoce A Tu Cliente”

Publicado

el

Jay Gumbiner, Vicepresidente de Investigación en IDC Latinoamérica

En el sector de la banca e inversiones existe un concepto llamado “Conoce A Tu Cliente”, comúnmente denominado también “KYC”, acrónimo del inglés Know Your Customer, que forma parte de procedimientos e iniciativas para prevenir fraudes y actividades ilícitas en el sector mencionado.

Para ejemplificar: recibes en tu oficina a un cliente que te entrega una maleta con millones de dólares en efectivo casi todos los meses. Comienzas a hacerte preguntas y descubres, vía Facebook, que esa persona que se presenta en tu oficina tiene fotografías con Maduro en un evento social el fin de semana anterior compartiendo un vaso de whiskey, lo que implica que, probablemente, haya algo oculto en este asunto por lo que la transacción debería quedar marcada.

Creo que el concepto de KYC es importante en nuestras actividades cotidianas, no solo desde una perspectiva de fraude potencial, sino por ser capaces de saber lo que tu empresa debería ofrecerle a sus clientes. Si no sabes quién es tu cliente, no podrás tener éxito en el negocio. Esto puede parecer muy obvio y debes estar preguntándote: ¿Cómo una empresa no va a saber quién es su cliente? Bueno, te sorprenderías.

Recuerdo, hace muchos años atrás, una interacción en una conferencia de analistas para una compañía que mantendré en anonimato por ahora, pero que probablemente puedan adivinar fácilmente. No siento culpabilidad por compartir esta anécdota porque estoy seguro que el 100% de los ejecutivos que estaban en la sala ese día ya no trabajan para dicha empresa, que hoy pertenece a otra industria.

Pero volvamos a la conferencia. Había rumores en el mercado de que la compañía en cuestión iba a comunicar que Whatsapp estaría disponible para sus celulares. Sin embargo, no hicieron mención a Whatsapp en la presentación de su roadmap para anuncios o mejoras, por lo que durante la ronda de preguntas y respuestas, pregunté sobre la aplicación y por qué no habían mencionado noticias al respecto. La respuesta del ejecutivo que estaba a cargo de sus aplicaciones, me dejó perplejo.

El ejecutivo señaló que habían cancelado los planes que tenían para que Whatsapp estuviera disponible para sus celulares ya que, llevar a cabo este plan, generaría un gran problema con sus “clientes”. Yo estaba un poco confundido ya que Whatsapp se estaba volviendo muy popular para ese entonces, así que le pregunté qué tipo de clientes no querían Whatsapp en sus celulares. Él me respondió que se refería a “sus clientes”, a los “operadores de telecomunicaciones”.

¿¡Qué!? Incluso si eran efectivamente los operadores de telecomunicaciones quienes les estaban pagando de forma directa y a quienes les enviaban containers llenos con sus productos para que estos los vendieran en sus tiendas, la empresa no parecía entender que sus clientes reales eran las personas que elegían sus celulares o los de la competencia. Después de unos años, mucho más rápido de lo que se podía esperar, esta compañía desapareció del mercado. La verdad es que no me sorprendió luego de esta experiencia.

Si bien cuidar y escuchar las necesidades de los socios de canales, siempre será crítico para las compañías que tengan una route to market de múltiples niveles (el tipo de ruta más común en América Latina), es fundamental que las compañías no confundan las necesidades de su negocio con las necesidades de sus usuarios finales. Los clientes, al final, siempre tendrán la razón.

Hemos sido testigos de este axioma en empresas de taxis, lo hemos visto en tiendas departamentales históricamente relevantes y lo seguiremos viendo a medidaque las compañías se desaceleren y algunas desaparezcan. Es clave que siempre las empresas estén al tanto de las últimas necesidades de sus clientes, pero, primero, antes de intentar entenderlas, las compañías deben asegurarse de Conocer A Sus Clientes.

Continuar Leyendo

Editorial

RECORDANDO: Por el reloj de la Plaza nunca pasan las horas

Publicado

el

Rancagua tiene una curiosa característica. En su central Plaza de los Héroes hay un reloj por el que nunca pasan las horas. Sus punteros decidieron detenerse en las 8:20 y nadie ha sido capaz de hacerlos marchar. No se sabe si se detuvieron en la mañana o a las (20:20 horas) del anochecer, pero allí está, a la vista de todos los que pasan y lo miran. Se  encuentra en lo alto del edificio de  la Gobernación (ex Intendencia), no solamente detenido, sino que también mudo sin hacer sonar su campana que hacia escuchar su rítmico sonido.

Recordemos algo de la vida del reloj estático. Fue a fines del mes de Abril del año 1930 cuando fue inaugurado en el flamante nuevo edificio de la Intendencia, construido durante la primera Presidencia del General Carlos Ibáñez del Campo.

En aquel entonces era Intendente don Fernando Jaramillo. Rancagua era la Capital de la Provincia de Colchagua, pues se había hecho la “fusión” de las Provincias de O’Higgins y Colchagua en una sola, en el primer intento de “regionalización”, que fracasó.

La instalación del reloj fue recibida con regocijo por los habitantes de la ciudad.

El poeta Alfredo Ilabaca León escribió un elogio al flamante reloj, que decía en parte:

“Ojalá que tu cuadrante luminoso marque pronto la hora en Rancagua hermosa y limpia, moderna y saludable, se yerga, con bien ganado orgullo, en medio de la Provincia. Mientras tanto, cada nuevo latido es un pequeño grito de esperanza.

Desde ese año, 1930, se han cumplido 89 años del edificio y de su reloj, que, al parecer, alguna vez escuchó a Lucho Gatica cantar el famoso bolero que dice:

“Reloj no marques las horas”…

Continuar Leyendo
Anuncio Publicitario
Anuncio Publicitario

Síguenos en Facebook

Lo más visto

Oficial Carlos María O'Carrol 518, Rancagua, Chile - Mesa Central: +56 72 232 7400