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El peor partido en el peor momento

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La opinión de Manuel Polgatiz

Periodista y comentarista deportivo

 

A pesar de lo expresado por un gran porcentaje del plantel, O’Higgins hizo sin duda, el peor partido en la revitalizadora era de Marco Antonio Figueroa.

Cuando la fanaticada esperaba dar el batacazo y destruir las ilusiones de los cruzados, apareció en cancha la peor versión de los rancagüinos, con un juego intrascendente, opaco y escasamente creativo. Incluso es más, retrocedimos el tiempo para ganar posesión de balón y perder en el marcador (¿Qué será de Milito?).

Los laterales nunca fueron agente de peligro, Fernández sucumbió a la presión en medio terreno. Mazzola no pudo con centrales malos, pero que hacen la pega, y Salas, ni siquiera pudo imponerse por su físico, como es característico. Quizás si el más equilibrado fue Alarcón, que con prestancia y raciocinio, elaboró jugadas y salidas limpias desde el fondo.

O’Higgins quedó al debe en el momento que necesitaba los puntos. La Copa Sudamericana se aleja y depende del despliegue de sus rivales, pues, un eventual triunfo ante Audax Italiano no asegura nada.

Ahora no seamos alarmistas, no está para incendiar la institución ni mucho menos “apretar” la salida de Marco Antonio, que tuvo atisbos de exponer al “Fantasma” con declaraciones desmesuradas y de otro contexto.

Ya lo dije hace semanas atrás, la tarea está cumplida porque al entrenador lo trajeron para salvar la categoría y ese objetivo está consolidado hace tiempo.

Lo que venga de aquí en más, es solo un regalo, en medio de una campaña horrorosa, que no borra ni me hace olvidar los groseros errores dirigenciales y deportivos, que ya habrá momento para debatir.

Me preocupa más la despedida de Calandria, que la final Boca-River.

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