Síguenos

Columnas

Ausencia de relato: un denominador común

Publicado

el


Por. Rodrigo Durán Guzmán, magíster en comunicación estratégica y periodista.


Si algo ha llamado poderosamente la atención, tanto en el oficialismo como en la oposición, es la falta de objetivos claros, de planificación estratégica y metas concretas. De hecho, si usted se anima a realizar un ejercicio muy simple de percepción de la opinión pública, es altamente probable que 1 de cada 10 personas apenas sepa o distinga alguna medida, anuncio o acción por parte de uno u otro lado. El problema de todo esto es que, ante la ausencia de relato por ambas partes, se dejan abiertos y libres espacios para el surgimiento de liderazgos populistas, en los cuales los extremos tienen cabida y simpatía ante la incapacidad de los bloques, o colectividades, tradicionales de sustentar su oferta política en base a contenido, a la consecuencia entre el pensamiento y la acción. Si no me cree es cosa de ver lo que ocurrió con Jair Bolsonaro en Brasil, cuyo triunfo se explica única y exclusivamente por la incapacidad de ambas coaliciones tradicionales, entiéndase derecha – izquierda, no sólo de hacer bien su trabajo (desilusión – desafección, ergo, desconfianza) sino de caer en prácticas de corrupción, entre otros, del más alto nivel que terminaron por mancillar la escuálida confianza en la relación ciudadanía – clase política. Entonces, ante la oferta de candidatos y experiencia mediante, la lógica operante es simple: Con Bolsonaro no vamos a perder más de lo que ya hemos perdido y sí podemos ganar mucho más de lo que nunca, a partir de sus compromisos de campaña, cumplieron los otros.


Ahora bien, en el caso del oficialismo quizás la falta de este relato es aún más evidente toda vez que, y con una oposición en el piso de la inexistencia, han sido incapaces de refrendar el masivo respaldo en las urnas para la administración del poder. Pero además, y a pesar de tener toda la cancha disponible para disputar el partido, con un equipo rival que con suerte tiene un par de jugadores y sin arquero, así y todo, el Ejecutivo no sólo se ha visto en la dificultad de anotar goles, sino que ha caído en la vieja trampa de los autogoles, algo que nos recuerda el primer mandato del presidente Piñera donde su mayor oposición, curiosamente, estuvo dentro de sus filas y no en la vereda contraria. Deja vú del cual pareciera que Chile Vamos no aprendió nada sobre respeto y lealtad hacia el liderazgo.


En la vereda contraria, y tras la partida de Bachelet a las Naciones Unidas, la oposición se encuentra inmersa en un letargo aún más extenso que cuando pasó de llamarse “Concertación” a “Nueva Mayoría”. Sin brújula, sin liderazgos, sin unidad y buscando perpetuar las prácticas de la vieja política lo cierto es que la coalición de centro izquierda no ha hecho mella en un gobierno que no ha sabido capitalizar esta orfandad opositora. Todo pareciera indicar que, y en nuevo capítulo de “Chile, país generoso”, estuvieran a la espera de que Michelle retorne desde los Estados Unidos y, una vez más, se convierta en la carta presidencial para liderar los destinos (y empleos) de este bloque. Ahora bien, convengamos que cualquier persona, que cumpla con los requisitos establecidos en la ley, puede ser candidato(a) a la presidencia de Chile, entiendo que otra cosa muy distinta es colgarse la banda presidencial: eso se gana con votos.
Pero lo más llamativo de todo esto, y consecuencia de la ausencia de relato, es el surgimiento de posibles candidatos a la presidencia de Chile… ¡A sólo nueve meses de asumido el nuevo gobierno! Esto, sin lugar a dudas, evidencia un incipiente vacío de poder que no necesariamente radica en la figura del Presidente, sino más bien se sustenta en la polarización de la política nacional. Al no existir un eje capaz de articular y mediar entre ambos mundos, entiéndase un referente en el denominado centro político, es natural que las posiciones se extremen ante la actitud timorata de los bloques y partidos tradicionales quienes, debido a la arremetida de liderazgos populistas y extremos, no quieren dar pasos en falso para efectos de no seguir dilapidando sus cuotas imaginarias de poder. Entiéndase imaginarias toda vez que el, por sobre el poder que ellos detentan, existe uno superior que somos nosotros: las personas.


Habrá que esperar que depara el comienzo del nuevo año en materia política esperando que, más temprano que tarde, podamos narrar nuevas y mejores historias no sólo pensando en las futuras generaciones, sino también en quienes hoy aportamos, desde nuestras respectivas plazas, al desarrollo, sentido país y visión de justicia social en beneficio de mejorar la calidad de vida de las familias chilenas.

Columnas

El papel de la ciberseguridad en la Transformación Digital

Publicado

el


Cuando escuchamos sobre el concepto de Transformación Digital pensamos inmediatamente en la oportunidad de innovar y en la posibilidad de hacer crecer nuestra organización. Sin embargo, en este proceso la seguridad juega un rol protagónico y se debe tomar en cuenta si no se quiere fracasar en el intento.

Sin duda, la irrupción de los últimos progresos tecnológicos ha predispuesto la aparición de nuevos retos y oportunidades para las organizaciones. En un entorno cada vez más conectado, y con toda esta vorágine de avances tecnológicos, queda claro que la ciberseguridad tiene un papel protagonista y crucial en la nueva era digital.

Hasta hace muy poco la ciberseguridad de las empresas se basaba en la securización y protección mediante la integración de diversas soluciones de seguridad. Sin embargo, la evolución de los ciberataques y el robo o fuga de datos se han convertido en un real problema para los negocios, traduciéndose en que existan pérdidas de miles de millones de dólares anuales asociados a cibercrimen. La ciberseguridad está en el centro de esta tormenta que las empresas deben manejar.

El negocio digital se mueve a un ritmo mucho más acelerado que las empresas tradicionales, y los enfoques de seguridad convencionales diseñados para el control, ya no funcionarán en la nueva era de la innovación digital. Idealmente las empresas requieren pasar de ser reactivas a ser proactivas, incorporando plataformas y soluciones que les permita tener visibilidad de los riesgos y adelantarse a posibles ataques.

Si tuviéramos que hablar de las tecnologías que están ayudando en este ámbito, debemos destacar la Inteligencia Artificial que apunta precisamente a predecir los riesgos. Por otra parte, considerar que la madurez se va alcanzando en la medida que se conjugue en el tiempo, factores como la visión estratégica de la compañía, la capacidad de administrar el riesgo, el desarrollo de las personas unido a los procesos y las adopciones de las diferentes tecnologías que logren las compañías.

Según los pronósticos que hemos desarrollado en IDC, de aquí al 2020, el 35% de las grandes empresas contará con un liderazgo que les permitirá transformar su estructura TI para hacer frente a la Transformación Digital. La Transformación Digital hoy conlleva una serie de desafíos que requieren de “inversión” por parte de las empresas, sobre todo si se considera que la ciberseguridad debe ser parte íntegra de la estrategia de una compañía.

Así que es de esperar que toda organización que inicie su viaje hacia la Transformación Digital sea consciente de que la ciberseguridad debe ser siempre uno de los objetivos más importantes. El camino hacia la comprensión y preparación total respecto a la ciberseguridad podrá ser un tanto lento y difícil, pero al mismo tiempo la adaptación de ella será más llevadera mientras antes comprendamos que es inevitable, considerando factores para garantizar la seguridad tanto tecnológicos como otros que apunten al ecosistema de una organización y también a sus colaboradores y clientes.

Patricio Soto, Gerente de Investigación IDC Chile

Continuar Leyendo

Columnas

Ordenanzas municipales: un problema político e institucional

Publicado

el

El posicionamiento que han adquirido los alcaldes de ciertas comunas, muchas veces ha sido a costa de adoptar medidas que escapan del ámbito de su competencia. Esto provoca un problema jurídico, pues la Constitución solo faculta a las municipalidades a ejercer las potestades que la ley expresamente les ha conferido. Sin embargo, también subyace a este fenómeno un problema político significativo.

Por decirlo en términos sencillo, ciertos alcaldes han ido adoptando la costumbre de inmiscuirse en decisiones que deben ser resultas en sede legislativa, pretendiendo jugar el rol de parlamentarios. Esto genera una tensión importante entre los municipios y el Congreso, quien reclama una intromisión indebida en su ámbito de trabajo.

Pero, además, el fenómeno de las ordenanzas va a comenzar a generar una tensión social no menor, pues si cada Municipalidad tiene su propia regulación, ya no está claro las normas que debo cumplir al cruzar la calle y pisar suelo de otra comuna. En este sentido, es inadmisible que una persona en una comuna pueda realizar ciertas conductas que el legislador no ha sancionado (es decir, considera lícitas), pero que, al trasladarse a otra, sea multado por realizar las mismas conductas (como ocurre con la ordenanza de acoso callejero de Las Condes).

En este marco, cabe recordar la idea constitucional de que Chile es un país unitario. Reflejo de esto, es que las competencias que se la ley les otorga a los municipios se restringen al ámbito local y a asuntos como el aseo y ornato. Dictar ordenanzas que escapan de estos asuntos, genera un grave problema institucional, que a todos debiera preocuparnos.

Cristóbal Aguilera Medina
Académico Facultad de Derecho
Universidad Finis Terrae

Continuar Leyendo

Columnas

Una Casa de Todos para Santa Cruz

Publicado

el


Luego de años en que organizaciones y gremios artísticos impulsaron y trabajaron en el proyecto que culminó con la aprobación en el Congreso Nacional de la nueva ley de Fomento a las Artes Escénicas, el Consejo Nacional de las Artes Escénicas y el nuevo Fondo Nacional de Fomento y Desarrollo, es momento propicio y urgente para abrir la discusión pública que nos lleve a levantar de una buena vez un espacio cultural para nuestro Santa Cruz. ¡Hoy es el tiempo de unir fuerzas y trabajar por la creación de la Casa de Todos!.


Porque así como una vivienda es el primer paso de muchas y muchos para construir un hogar, asimismo una Casa de Todos en Santa Cruz sería el primer hito para construir un gran espacio común, público y de acceso amplio para el fomento artístico y cultural de todos los vecinos y vecinas.


El fomento de la cultura en nuestra comuna ha sido relegado por décadas y lamentablemente en los últimos años ha quedado demostrado que el Alcalde y concejales esquivan el apoyo para el desarrollo y promoción de actividades culturales para todos.


Actualmente son iniciativas privadas en Santa Cruz, como el caso del Espacio Cultural LaChupalla, quienes han debido compensar la necesidad insatisfecha y abandonada por las autoridades locales. Este espacio ha potenciado con esfuerzo y dedicación una cartelera de actividades de alta calidad que transita desde la danza, teatro, música, poesía, así como la realización de talleres formativos. La comunidad valora estas instancias y responde con interés participando en ellos. Es necesario pero nunca suficiente, porque además es imperativo contar con el rol público que conlleva todo mundo cultural.


Una casa común debe ser concebida para estar abierta a todas las necesidades artísticas y expresiones culturales, artes escénicas en general y el fomento en la formación artística para niños jóvenes y adultos. Lo anterior, sumado a un proceso de formación de audiencias, representa un desafío ambicioso a la vez imperante para la comunidad santacruzana.


La realidad de una Casa de Todos para la cultura y las artes en nuestra comuna debe nacer en un esfuerzo colectivo promovido desde las fuerzas vivas, vecinales, gremios, centros de estudiantes, organizaciones sociales, representantes del comercio y corporaciones culturales que movilice una agenda común para encontrar respuestas en las autoridades y representantes locales, provinciales y regionales.


Ante la evidente falta de espacios públicos en Santa Cruz, base para la construcción de una vida en comunidad, la Casa de Todos también se apropiaría de un rol básico y central para el desarrollo de una ciudad abierta que respeta las expresiones culturales tradicionales y que abra espacios a nuevas tendencias y movimientos artísticos.


El talento y motivaciones por desarrollar actividades culturales están distribuidos de manera transversal en todas las generaciones actuales en Santa Cruz. Es hora de hacernos cargo para canalizar tantos espacios de participación y asociatividad que hoy esperan ser atendidos.
Construyamos juntos la Casa de Todos para Santa Cruz.

Juan Pablo Arriaza Zalá

Continuar Leyendo
Anuncio Publicitario
Anuncio Publicitario
Anuncio Publicitario

Síguenos en Facebook

Lo más visto

Oficial Carlos María O'Carrol 518, Rancagua, Chile - Mesa Central: +56 72 232 7400