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Calidad de las políticas públicas y desempeño de nuestros seremis

Para la enunciación de una política pública es indispensable tener al menos dos diagnósticos: de los recursos disponibles en calidad y cantidad, y un diagnóstico de la realidad que quiero intervenir para mejorarla o cambiarla.


Toda política pública debe contar con las cualidades de la eficacia y la eficiencia. La eficacia debe dar cuenta del cumplimiento de objetivos y alcances planteados en la génesis de la política pública, y la eficiencia en la evaluación de los resultados ex ante y ex post en consideración al presupuesto y/o la inversión. Los instrumentos señalados forman parte de los requerimientos necesarios y en permanente revisión de lo que debe ser la modernización del Estado.


La realidad-verdad no es igual para todos, especialmente si nos referimos a las verdades que nos enfrentamos a diario. No para todos los chilenos los grados de desigualdad de ingresos existentes en nuestro país son igual de alarmantes.


Nuestras vivencias, nuestro entorno social, la familia, la educación, las palabras, nos permiten construir la realidad y con ello nuestras urgencias.


Las miradas no son iguales pero hay algo que debe ser común a todos los gobernantes, cualquiera sea su color político; el objetivo central de una política pública es alcanzar la grandeza y la justicia, y así lo deben percibir gobernantes y gobernados. Una simbiosis entre objetivo y los que incumben, en otra lectura, los concernientes totalmente alineados con los objetivos. Para el logro de este alineamiento resulta esencial por parte de nuestras autoridades regionales el ejercicio del liderazgo, el compromiso con el cargo y el fuerte arraigo con el sentido del servidor público.


En el cumplimiento presupuestario y en la definición de políticas públicas debemos dar cuenta permanentemente del sentido de lo humano y del ser solidario, alcanzando, en todos y cada uno de los integrantes de la sociedad, un sentimiento de pertenencia y cohesión social, vitales en la construcción de país.


El aporte de una política pública al crecimiento debe ser medido ex ante, facilitando la toma de decisiones de nuestras autoridades. La evaluación social y económica de los proyectos en políticas públicas es un instrumento esencial y necesario en la toma de decisiones para toda inversión de carácter público. Como ejemplo, la evaluación social del Paso Las Leñas nos declara que los beneficios económicos sociales son menores a la inversión pública, es decir, si ejecutamos la inversión seremos más pobres. Si una política pública tiene una alta rentabilidad en su evaluación social ex ante y los ingresos pueden perfectamente ser privatizados, generalmente la política publica se convierte en un proyecto con inversión y rentabilidad privada, este es el caso del Embalse Convento Viejo.


Entre los años 1990 y 2004, un tercio del crecimiento anual del PIB se justifica por el aumento de la productividad total de factores (PTF), sin embargo entre los años 2004 y 2018 el aporte del PTF al crecimiento ha sido nulo.


Un ejemplo de contribución directa al aumento de la productividad es la Ley 20805 de Enero 2015 del gobierno anterior, política pública que permite e incentiva la entrada de pequeños oferentes de energías renovables al mercado de las energías, y por consiguiente, la baja del precio de la energía en Chile.


Por el nulo gasto público en la implementación de la Ley 20805 que perfecciona el sistema de suministro eléctrico, tiene méritos suficientes para que la denominemos como una política pública con el grado de EXCELENCIA.


Hasta aquí solo nos hemos referido al análisis de las cualidades-indicadores que debe contar una política pública en un estado moderno, pero además debemos considerar instrumentos que midan la gestión de los servidores públicos responsables de su aplicación, que en algunos casos puede afectar directamente en la pérdida de beneficios de dicha política.


La carencia de liderazgo de algunas de nuestras autoridades regionales para la toma de decisiones que destraben el proyecto Carretera de la Fruta no contribuye a despejar las desconfianzas en los agentes económicos locales y nacionales hoy presentes.


Contar con un aparato público ágil, desburocratizado y de menor costo es el anhelo de los gremios empresariales.


La Carretera de la Fruta con altos estándares en servicios para sectores productivos incidirá directamente en el aumento de la productividad de la Región de O`Higgins y por consiguiente, como vimos más arriba, en el aumento del PIB Regional. Aún más, concurrirá en el aumento del PIB con la generación de nuevos negocios gracias a la nueva carretera, con su conectividad y cercanía a los centros de consumo intermedio y final.
En Marzo completaremos un año de gestión del gobierno regional, y se hace necesaria por parte de nuestra autoridad regional la revisión de los indicadores de desempeño de los secretarios (as) regionales ministerial. ¿Sería necesario sustituir a algunos(as)?

Patricio J. Parada Turchan.
Ingeniero Civil.
USM.

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