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Reinserción social «Tarea de Todos»

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La reinserción social de las personas infractoras de ley que han sido objeto de reproche penal y condenadas por ello, es sin lugar a dudas una responsabilidad del Estado, pero también es responsabilidad de la sociedad en su conjunto y por cierto compromete también al infractor que deberá involucrarse en este proceso, entregándole así una nueva oportunidad que representa ni más ni menos que su Re-nacer en la sociedad.


Los mecanismos para lograr esa reinserción social obligan a conjugar una serie de variables en pos de la consecución de dicho fin como son ; educación ,capacitación laboral, desarrollo de habilidades blandas y de socialización , pero obligan también a un nuevo trato, sin prejuicios ,ya sea por parte del mundo privado y a no dudarlo también por parte del ámbito Público.


Es así que el proceso de reinserción, presupone el compromiso diario e irrestricto por parte de Gendarmería , institución que además de custodia, se transforma en un agente de cambio para las personas privadas de libertad; entonces no solo se trata de mantener a los internos bajo resguardo, cumpliendo sus condenas o la prisión preventiva decretada por los tribunales de justicia, sino se trata precisamente de utilizar esa instancia de privación de libertad para entregarles las herramientas necesarias que les permitan desenvolverse en el medio libre una vez que recuperen su libertad , haciendo de su vida una instancia digna constituyéndose en un real aporte a la comunidad, y sintiéndose incluidos en todos los ámbitos del quehacer social.


Y nos preguntamos ¿por qué la Sociedad debiera entonces participar activamente en este proceso de reinserción social, de aquellas personas que han atentado contra la paz y la seguridad pública? quizás las razones de porque si debiera participar , puedan encontrarse en los antecedentes o la falta de estos que el infractor tiene en materia familiar , social, educacional y laboral .La situación de “ paria” de un individuo, la sensación de no pertenecer, provocan en la persona un sentimiento de irresponsabilidad total frente a lo que suceda con su entorno.


La desigualdad en materia de oportunidades quizás pueda ser la causa de este desapego que siente el infractor de ley ; de ser indiferente a lo que le pase o no le pase a su prójimo, porque precisamente no lo siente tan “ próximo” sino que lo percibe como la encarnación de todos los males que El padece; la falta de una familia acogedora ,la falta de una vivienda digna, la falta de educación como medio de promoción y sobretodo la falta de respeto que siente hacia su persona precisamente por esa Sociedad indiferente que lo ha transformado en “Invisible”.


Todas estas podrían ser las razones de porqué como sociedad debemos hacernos cargo y asumir una actitud proactiva frente a este flagelo social que tan mal le hace a toda nuestra comunidad. Y esta actitud proactiva tendrá un resultado virtuoso; si Yo Estado , si Yo empresa privada u organización civil me comprometo con acciones reales y concretas , para que esta ” persona invisible” se transforme en ciudadano con los derechos y deberes que ello implica , por un lado lo estaré ayudando, pero por otro estaré contribuyendo a la disminución de la delincuencia , a la seguridad pública y finalmente emergerá la tan ansiada y necesaria paz social.


Por ello estamos seguros que la invitación que hace el Gobierno a la empresa privada y a la sociedad civil a través del proyecto + R: reconstruir+reinsertar+renacer constituye el inicio del camino de rencuentro entre los chilenos privilegiados y los chilenos hasta ahora postergados.

Bárbara Perry Espinosa-
Seremi de Justicia y DDHH
Región de O´Higgins.

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Chilenos en niveles extremos de sobreendeudamiento

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Abril deja preocupantes señales respecto al nivel de morosidad de los chilenos. Según las últimas cifras del Banco Central, el endeudamiento de los hogares sigue aumentando y alcanzó un máximo histórico de 73,3%.
¿Qué significa esto? que las familias chilenas de cada $ 100.000 de ingresos que reciben, $ 73.300 los destinan a pagar sus deudas, lo que da cuenta de una realidad dramática: los chilenos estamos completamente endeudados.


En la Región de O´higgins hay 206.349 personas que mantienen a lo menos una deuda mayor a 90 días y la región está en el “top ten” del promedio de mora más alto del país, cercano a $ 1.500.000.


Para llegar a fin de mes los hogares están utilizando tarjetas de crédito, líneas de crédito, avances en efectivo y las deudas del retail. La gente se está “encalillando” para vivir, pero no a través de endeudamiento de largo plazo, sino de corto plazo, lo que es aún peor.


También preocupa la caída de la tasa de ahorro de los hogares producto de un aumento del consumo que supera al crecimiento de los ingresos, lo que refleja que las familias están cubriendo este mayor gasto endeudándose y no con ingresos propios.


Esto afecta además la capacidad de financiamiento que tienen las personas. Al tener mayores dificultades para pagar sus deudas, producto del alto endeudamiento, las personas se convierten en un sujeto de crédito más riesgoso para la banca, lo que redunda en créditos con mayores tasas de interés o, derechamente, en la desbancarización.
El problema es que de todos modos las familias requieren tomar financiamiento para pagar sus gastos, producto de lo cual se ven obligadas a recurrir a préstamos informales, los cuales efectivamente están aumentando y son mucho más caros.


Es por esto que es importante que se reactive el proyecto de Ley de Deuda Consolidada que hoy está en el Congreso y que fijará límites a la capacidad de endeudamiento de los chilenos. Además, ante la escasa educación financiera, el llamado es a la cautela de los acreedores a la hora de entregar créditos.

Ricardo Ibáñez, abogado y socio defensadeudores.cl

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¿Educación Física Electivo?

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La evidencia científica ha sido bastante contundente para demostrar que el ejercicio físico es uno de los factores protectores de la enfermedad, donde la salud y la calidad de vida se ve mejorada, con aumento de las expectativas de vida de las personas.


A propósito de lo señalado en por el Consejo Nacional de Educación, frente a la modificación del curriculum escolar, donde la asignatura de Educación Física pasará a ser electiva en 3° y 4° año de Educación Media, es válido preguntarse ¿cómo es posible que no se reconozca la Educación Física como una asignatura troncal en la formación integral de un ciudadano?


El Ministerio del Deporte está proponiendo que en la primera infancia se debe promover que los niños utilicen el juego como un medio para lograr una serie de objetivos, entre ellos, que logren tener hábitos de vida saludable.


En 3° y 4° Medio, los adolescentes de hoy están concentrados en utilizar sus pantallas y ha aumentado el tiempo de ocio mal utilizado, presentando una serie de factores que promueven una baja en la calidad de vida de los jóvenes, y la asignatura de Educación Física es la única que trabaja con la motricidad y corporalidad, que podría fomentar el hábito instaurado en la escolaridad inicial.


Como profesor de Educación Física, como Kinesiólogo y como formador de formadores, estoy en contra de que se provoque este cambio en el curriculum. Lo digo con todos los argumentos científicos que respaldan el rol de la Actividad Física en la calidad de vida de la persona. Se dice que no se perdió, que será optativa, pero de acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud, en los últimos 17 años hemos disminuido el sedentarismo en apenas 3 puntos porcentuales, lo que no nos enorgullece. ¿Qué pasará si disminuimos las oportunidades que los jóvenes realicen actividad física? ¿Esperaremos a que futuras encuestas dejen en evidencia que nuestros adultos y jóvenes son sedentarios para intentar revertir la situación? Para ese entonces, ya no podremos hacer mucho.

Patricio Arroyo Jofre
Director de Escuela de Pedagogía en Educación Física
Universidad San Sebastian

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20 años del Día del Patrimonio Cultural, más vale calidad que cantidad

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Por José Albuccó, académico de la Universidad Católica Silva Henríquez

1999 marcó el inicio del Día del Patrimonio Cultural en Chile. Hoy, a 20 años de ese hito, nuestro país ha sido protagonista de un constante crecimiento, convirtiéndose en una de las economías latinoamericanas de más rápida progresión, generando interés por venir a habitar esta tierra.

Pese a este crecimiento el país aún enfrenta importantes desafíos y oportunidades, como mejorar o reestructurar el sistema de pensiones, impulsar la innovación, y perfeccionar el vínculo entre la educación y el medio laboral. Sin embargo, el mayor desafío se relaciona con nuestra calidad de vida, que se expresa en el resistido otorgamiento a todos los ciudadanos del derecho social a la educación, la salud, la vivienda, un medio ambiente sustentable y una democracia de calidad.

Es fácil que confundamos crecimiento económico con desarrollo y, aún más, con desarrollo cultural. Así vemos grupos humanos que han crecido económicamente, pero son cada vez más ignorantes, clasistas, racistas y violentos, utilizando todo su poder e influencia para evitar la inclusión, igualdad y equidad para muchos ciudadanos.

En una sociedad realmente democrática las personas son iguales en derechos y deberes, no hay progreso sin democracia y sin desarrollo cultural. Hoy tenemos que precisar qué arquetipo de sociedad deseamos construir en Chile durante los próximos veinte años y emprender, en este momento, los cambios inexcusables para asentar las plataformas de ese futuro. Otros no lo harán por nosotros.

En estas dos décadas han aumentado ampliamente el número de actividades, de hecho este año se acercarán a 2.000 iniciativas. Recordemos que, originalmente, sólo consideraba la apertura de edificios privados y públicos, demostrando la visión reducida del concepto de patrimonio que entonces imperaba. Ahora estamos en presencia de la valoración del patrimonio regional y local, material e inmaterial, bajo el lema “Juntos Hacemos Patrimonio”.

Es cierto que el Día del Patrimonio es un recurso educativo que permite vincular a las personas con su herencia común y profundizar en la reflexión de procesos culturales e históricos. Pero queda mucho por avanzar para que cumpla con el objetivo de fondo, que es generar una ciudadanía cultural con un compromiso por la democracia y los derechos humanos en su amplio espectro. Por ello la evaluación de estos 20 años no es por la cantidad de iniciativas inscritas, sino por la calidad de estos días, por el sentido y aportes de ellas al desarrollo del país.

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