Home » Destacada » Recordando: Una imprenta para Chile

Recordando: Una imprenta para Chile


                Transcurría el año 1811. Grandes acontecimientos seguían marcando la historia de Chile. La creación del Primer Congreso Nacional en el mes de julio y su posterior clausura, cinco meses más tarde, por el golpe militar encabezado por don José Miguel Carrera, fueron los más espectaculares.

 Aunque también lo fue el rechazo, por parte del Congreso Nacional, de la exigencia de España para que Chile le enviara los caudales públicos, para el sostenimiento de la guerra contra la dominación de Napoleón. Fue el diputado Bernardo O´Higgins quién, en enérgico discurso, propuso esa negativa, que fue aprobada por el Congreso.                                                                                                                                                                               

                Pero hubo otro, que apenas se menciona en las páginas de la Historia: el 21 de febrero de 1811, el Congreso dictaminó el  establecimiento de la Libertad de Comercio, que fue uno de  los grandes pasos hacia la soberanía, al romper el monopolio colonial hispano.   Los primeros puertos abiertos a la importación y exportación fueron los de Valparaíso, Coquimbo, Valdivia y Talcahuano.

                Se elaboró una lista provisoria de elementos que quedaban de inmediato liberados de gravámenes y prohibiciones especiales, mencionándose entre ellas “las  imprentas”. Ello permitió pensar de inmediato en la adquisición de una imprenta en el extranjero. Fue el comerciante de origen sueco, establecido en Santiago, Mateo Arnaldo Hoevel,  quién tuvo la idea de comprar una imprenta en los Estados Unidos, operación que encargó en el mismo mes de febrero de 1811.

                El encargo incluía la compra de los elementos necesarios para el funcionamiento: tipos, tinta, papel y el personal para que la manejara y enseñara su manejo.

                Las diligencias se hicieron con gran rapidez para la época y es así como nueve meses después, el 24 de noviembre de 1811, arribó a Valparaíso la fragata “Galloway”, que traía la primera imprenta a Chile, con sus elementos, además del personal formado por  tres tipógrafos y un traductor. Poco tiempo después llegaban a Santiago y quedaban a disposición del emprendedor comerciante Mateo Arnaldo Hoevel.

Comentarios