Connect with us

Hi, what are you looking for?

Actualidad

Marisol Saavedra, la orgullosa albañil de Pichilemu

– Aunque siempre tuvo talento y ganas de trabajar en el rubro, esta emprendedora debió enfrentar la falta de recursos, la enfermedad de su hija y los estereotipos que generaban desconfianza entre ella y sus potenciales clientes.

A mediados de los 90 Marisol Saavedra hizo su primer curso: accedió a él a través del Fondo de Solidaridad e Inversión Social, FOSIS. Era de cocina y le permitiría trabajar en locales del rubro e, incluso, tener emprendimientos de comida rápida en su natal Pichilemu.

Las cosas en su vida funcionaban sin mayores dificultades, hasta que se produjo un giro en 180 grados, cuando su hija Cristina nació con problemas severos de salud. Ello implicaba un alto costo emocional, un alto costo en tratamientos y, por cierto, tener que dedicarse a ella a tiempo completo. Había que buscar soluciones. Entonces apareció en su vida la Teletón y como Santiago no queda a la vuelta de la equina, hizo sus maletas y se fue a vivir allá.

Catorce años estuvo en Puente Alto, mientras su hija recibía terapia. Trabajó en diversas actividades. El objetivo era mantener su hogar y costear los gastos. Un día, un amigo tenía un calefón en mal estado y como Marisol había aprendido de su hermano gasfitería y albañilería, lo pensó unos segundos,  decidió jugársela y arregló el calefón. Fue cuando entendió dónde estaba lo suyo.

Ingresó a trabajar a una empresa que la mandó a hacer un curso de albañilería y gasfitería: aprendió el oficio “con todas las de la ley”. Se perfeccionó. En adelante, éste sería su trabajo permanente.

Hace unos años, con el tratamiento de su hija bajo control, la emprendedora decidió regresar a Pichilemu: allí estaba su hogar. Lo hizo con Cristina, sus nuevos conocimientos, experiencia laboral acumulada y junto a su mano derecha, Keka, a quien conoció en Santiago y quien se convirtió en la cuidadora de la niña desde pequeña.

La nueva vida

¿Partir de 0? Tenía que organizarse. De esta manera se reencontró con el FOSIS, a través del programa Familias. Recibió apoyo de profesionales del área social y luego ingresó al programa Apoyo Tu Plan Laboral.  En el 2018, postuló y entró al programa Yo Emprendo, el cual le permitiría capacitarse y obtener recursos para comprar maquinaria que facilitaría su trabajo como albañil.

Marisol debió enfrentar los prejuicios y estereotipos, según los cuales “las mujeres no están capacitadas para ejercer tareas propias de los hombres”. Le costó que la contrataran, pero lejos de esa idea, terminó por demostrar estar capacitada para desempeñarse como albañil.

Ya ha construido tres casas, incluidas las cabañas que emplazó en su terreno para arrendar y generar ingresos adicionales. Y ahora tiene un emprendimiento con el cual le da empleo a otra persona, junto con mantener a su familia.

La vida le ha cambiado. Qué duda cabe. “Esto muy contenta, para mí, ojalá el FOSIS no se acabara nunca y nos trajera más proyectos”, señala Marisol con una sonrisa que denota emoción y satisfacción. Aún guarda su diploma del año 1995, cuando hizo el primer curso con FOSIS. Las cosas eran muy distintas, los tiempos han cambiado y ahora, incluso, usa las redes sociales para difundir sus servicios.

¿Sus sueños? Ver crecer su negocio y a la vez, ver crecer a su hija sin que nada le falte y con todos los cuidados que necesita.

Sueños que ya está cumpliendo porque en una ciudad turística como Pichilemu, su actividad tiene muy buenas proyecciones.

El Director Regional del FOSIS, Guido Carreño Reyes, declaró que, en el contexto del Día Internacional de la Mujer, “hemos querido relevar la historia de Marisol, porque es el ejemplo de una mujer que rompe con los estereotipos de género y demuestra que tiene todas las capacidades para realizar una labor asociada históricamente a los hombres como es la albañilería y gasfitería. Pero no es sólo eso: también valoramos su lucha por su hija, por mantener una familia a pesar de la adversidad y queremos mostrar a través de ella que nuestra sociedad necesita una mayor participación de la mujer en los espacios públicos y para eso, también necesitamos hacernos cargo como sociedad de las desigualdades históricas”. En ese sentido, dijo que FOSIS trabaja constantemente en reivindicar el rol de la mujer y entregarles oportunidades para su desarrollo pleno, con sus programas y también, capacitando a sus profesionales.

“Hemos podido constatar que la mayoría de las usuarias de los programas del FOSIS son mujeres: ellas buscan oportunidades para emprender y a su vez, son las que se hacen cargo del cuidado de la familia. Queremos educar sobre esta materia, porque será la forma en que avanzaremos como país a un paso mucho más veloz. Por eso vaya todo nuestro reconocimiento a su lucha y su aporte”, señaló la autoridad.

Marisol representa a cientos de mujeres de la Región que no solamente enfrentan las dificultades que afectan al género, como los estereotipos, por ejemplo. Sino que, además, es una mujer que vive en condiciones de vulnerabilidad y que, apoyada por las instituciones llamadas a intervenir en el tema, ha logrado ir superando obstáculos de la mano de otras dos mujeres tan valientes como ella.

Anuncio Publicitario
Anuncio Publicitario

Relacionadas

Actualidad

Fue  la propia municipalidad de Coinco que informó a la comunidad de su partida,  «lamentamos informar el fallecimiento de un querido vecino de nuestra...

Policial

  Fernando Ávila F. Este sábado a eso de las 08:00 de la mañana carabineros llegó a la Ruta 5 Sur, Km. 104 (pista...

Actualidad

  Fernando Ávila F.   La Corte de Apelaciones de Rancagua declaró admisible el recurso de protección presentado por un apoderado en contra de...

Tendencias

  • La nutricionista del Hospital de la comuna de Litueche entrega prácticos consejos referente a una dieta alimenticia saludable, basada en vitaminas y...

Anuncio Publicitario