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Los trabajos del futuro

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En la actualidad se solicitan profesionales con mucha más especialización y no tantos generalistas, como es el caso de los community managers, big data analytics, entre otros.

En plena Era Digital es verdad que muchos trabajos desaparecen con el avance de la tecnología. Sin embargo, la buena noticia es que surgen otros nuevos, muchos de ellos impensados y cercanos a lo que -décadas atrás- se consideraba ciencia ficción.


El trabajo del futuro ya está siendo realidad hoy. Actualmente, se solicita mucha más especialización y ya no tantos generalistas. Algunos trabajos de “hoy” no existían una década atrás; por ejemplo, tal es el caso de community managers, biólogos informáticos, especialistas en Big Data y Analytics, entre otras actividades.


Para Sara Mendoza, Gerente de Marketing de Visma|Raet “La tecnología avanza y el mundo hoy cuenta con novedades que se van instalando en la vida cotidiana: drones que ya no solo pueden sacar fotos de obras o campos desde el cielo sino también distribuir medicinas, productos y alimentos en lugares de difícil acceso; impresoras 3D que hasta pueden producir alimentos; criptomonedas que hay que saber cómo administrar; automóviles autónomos; diseño de sistemas de energía en el espacio exterior; diagnósticos médicos precisos a distancia, etc. Los jóvenes deben prepararse para ese nuevo mundo, y los adultos, también. Hay que capacitarse para no quedar afuera de lo que proponen las nuevas tecnologías”.

Los nuevos trabajos del futuro


Sandra Mendoza, señala que, “si bien se sabe que se necesitarán profesiones hasta ahora desconocidas, no caben dudas que a futuro hay grandes temas que requerirán un amplio desarrollo de tareas, de modo de satisfacer las necesidades crecientes de una nueva sociedad” como, por ejemplo:
Gran cantidad de gente con mayor conciencia del cuidado del medio ambiente: La gente comenzará a cultivar su propio alimento en forma sustentable, para abastecer las necesidades familiares. Seguramente crecerá el segmento de productores agropecuarios artesanales -de hecho, ya está sucediendo-, lo cual cambiará la dinámica de este sector de la economía.

Creación de contenidos digitales: Los canales de comunicación digital son los grandes protagonistas del nuevo milenio y se fortalecen cada vez más, con una segmentación antes nunca tan específica. Aparecen alternativas para pequeños grupos con gustos y necesidades bien determinadas según cada nicho.

Viviendas inteligentes: El Internet de las Cosas o IoT (por sus siglas del inglés “Internet of the Things”) está cambiando también la forma de vida de la gente en sus hogares. Esta nueva dinámica hace que se necesiten nuevos especialistas que hasta ahora no existían. Surgen nuevas necesidades que requieren puestos de trabajo que no existían: ingenieros y técnicos especializados en el funcionamiento de casas inteligentes.

Realidad Virtual en la vida cotidiana: Ya se está utilizando la realidad virtual tanto para el trabajo como para el entretenimiento. Se necesitan expertos en contenidos de este tipo, tanto para capacitación y conferencias como para viajes y turismo virtuales, además de continuar con el entretenimiento. Se trata de un nuevo universo a partir del cual surgen oportunidades laborales para escritores, diseñadores, productores, actores, programadores.

Especialización en Big Data y el Análisis de esa información (Analytics): Muchas personas se están capacitando en la comprensión y el desarrollo de algoritmos para interpretar la increíble cantidad de datos que hoy existe a nivel público. Estos especialistas son y serán muy requeridos.

Impresoras 3D: Se necesitan -y es una tendencia creciente- especialistas en diseño para estos nuevos equipos, diseño para la concepción de productos inorgánicos y orgánicos. Surgen muchas oportunidades laborales.

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Empresas

El Teniente suma más equipos mineros telecomandados desde Rancagua

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Las minas Esmeralda y Diablo Regimiento cuentan con equipos LHD que realizan el traslado y vaciado en forma automática, apoyadas por un operador desde el Centro Integrado de Operaciones (CIO) de Rancagua, ubicado a más de 80 kilómetros de la faena subterránea.

Un vehículo que se mueve y trabaja solo. Lo que antes podía parecer un sueño hoy es realidad en la mina subterránea de El Teniente, que cuenta con palas LHD automáticas para el traslado y vaciado de mineral.


¿Qué quiere decir esto? Que el LHD realiza la tarea en forma autónoma, apoyado por un operador que desde el Centro Integrado de Operaciones (CIO) de Rancagua, ubicado a más de 80 kilómetros de la faena, realiza vía remota la tarea de carguío.


Actualmente en puesta en marcha, la utilización de estas maquinarias en las minas Esmeralda y Diablo Regimiento arroja buenos resultados que permiten proyectar beneficios en términos de productividad , seguridad y continuidad al proceso.


«Apuntamos a un rendimiento igual o mejor que el manual -al menos igual-, pero la ganancia está en eliminar la exposición del operador y contar más utilización del equipo, sumando baldadas y una producción más pareja. Con 10 o 20 minutos del LHD detenido por cambio de turno u otra situación podemos sacar 3 baldadas, entonces si sumamos los tres turnos podemos tener una ganancia importante», explica Rafael Guzmán, jefe Unidad Automatización y Tecnología Mina.


La División cuenta con experiencia desde 2002, cuando utilizó las primeras palas automáticas en Pipa Norte con el objetivo de atacar zonas riesgosas sin que el operador u operadora se vea expuesto.


Sinergia
Hace unos años El Teniente desarrolló el proyecto Alfa, que buscó desafiar a los proveedores en el mercado con cerca de 60 mejoras de acuerdo a las necesidades de sus operaciones.
«Hoy sus resultados son la base para lo que pasa en Chuqui Subterráneo, cuyas bases técnicas de licitación de palas automáticas partieron con las mejoras de acá. Entonces generamos sinergia y compartimos experiencias, lo que es relevante a nivel de Codelco. Y nosotros también nos nutrimos de lo que ellos experimentan», comenta Rafael Guzmán.


¿Cómo funciona?
Cada pala tiene un computador central y sensores. El sensor principal es un láser radal que escanea el túnel y, a través de inteligencia artificial, el equipo sabe en qué posición está.


El sistema de comunicaciones wifi de la mina, que es el más grande del mundo en la actualidad, permite entregar la información de dónde debe ir, proveniente desde Control Producción.
El operador no interfiere con las instrucciones. Solo cuando el equipo LHD llega al punto de extracción, mediante señales le avisa oportunamente al operador que debe realizar el carguío teleoperado, para luego retomar automáticamente la tarea.

El aporte de la automatización
• Seguridad. Se retira al operador de la cabina, por lo que queda libre de ruido y polvo, mejorando también en ergonomía.
• Producción. Permite recuperar sectores complicados como Diablo Regimiento Fase 3 y Esmeralda Bloque 1, con zonas cerradas por riesgo.
• Productividad. El concepto manual es 1 operador 1 pala y la aspiración es llegar a 1 operador 3 palas.
• Futuro. Estos proyectos permiten que preparar las minas venideras como Andesita, Diamante, Andes Norte, que incluirán equipos autónomos. Con esto, El Teniente prepara a los proveedores y a su equipo, operadores y mantenedores, para la minería del futuro.

TESTIMONIOS


Roy Castillo Farías, operador mina:


«Llevo 12 años en Teniente, donde operé las palas tradicionales y esto es una buena experiencia, una actividad en que hay que empezar de nuevo, con harto aprendizaje, para avanzar hacia una condición en que con un operador vamos a tener tres equipos designados para estar trabajando en tres zonas distintas».


Benjamín Varas, operador mina:
«Es bueno en cuanto a ergonomía y calidad de vida. Nos minimiza la exposición, hoy en día está funcionando en el Bloque 1 Esmeralda, que tenía riesgos de bombeo de agua barro, y podemos explotarlo con seguridad. Veo muchas proyecciones, si bien el proceso es lento porque la minería se tiene que equipar con estas tecnologías, es el camino a seguir».

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Posible solución a la crisis hídrica agrícola: Investigadores granerinos obtienen semilla capaz de germinar y desarrollarse con agua de mar

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El experimento consistió en la selección de una especie vegetal relevante para el consumo humano -maíz, alfalfa, soya y trigo- que, a través de un proceso de selección de semillas en condiciones determinadas, permitió obtener de forma paulatina características que posibiliten su adaptación al riego con agua salada.

Gisella Abarca

Fotos Héctor Vargas

Ocho años abocados a la investigación llevan los amigos granerinos Robert Vettiger, Ingeniero Agrícola; Juan Carlos Reyes, Ingeniero Comercial y José Patricio Reyes, Ingeniero en Marketing, quienes dedicados al análisis y experimentación, crearon el Centro de Investigación C.G.I- Graneros LAB.

Ellos, preocupados de la sequía que se está extendiendo por el mundo, donde nuestro país y las tierras de nuestra región no están ajenas a esta debacle, decidieron experimentar en materia agrícola teniendo presente las inmensas costas de nuestro país, donde con el agua salada poco se puede hacer. Así, dedicados a la investigación, seleccionaron y experimentaron con semilla de maíz dulce (semilla C4) cuyo resultado fue la máxima adaptabilidad al riego con  agua de mar.

UNA SEMILLA CRECE CON LA SALINIDAD DEL AGUA

El experimento consistió en la selección de una especie vegetal relevante para el consumo humano -maíz, alfalfa, soya y trigo- que, a través de un proceso de selección de semillas en condiciones determinadas, permitió obtener de forma paulatina características que posibiliten su adaptación al riego con agua de mar, obteniendo como producto final una semilla capaz de germinar y desarrollarse con riego directo de esta agua sin ser afectada por su  salinidad.

Así lo dio a conocer el director de Investigación del Centro de Investigación C.G.I- Graneros LAB, Robert Vettiger explicando el proyecto muestra: “aquí tenemos 65 cm de arena, un sustrato de tierra inerte de 8 cm, algas marinas verdiazules y ésta es nuestra joyita (maíz) que después de mucho tiempo de seleccionar semillas, adaptándola al mediombiente marino, se empezó a regar directo con agua de mar”.

Con esto, Ingeniero Agrícola explica que “Estas son las primeras semillas (de maíz) que se pueden regar directo con agua de mar, resisten 28.200 partes/millón de salinidad. El maíz normal, está 20 veces bajo ese registro. Estas plantas llegaron a seis hojas verdaderas, con lo que termina el estado vegetativo de la planta y comienza el estado reproductivo”.

Luego, el investigador da unos pasos en el centro de estudio, ubicado en Antonio Varas 107 en Graneros, se acerca a otra muestra y expone “Ésta, es la primera alfalfa en el mundo regada directamente con agua de mar, semilla también hecha por selección. Esta semilla de alfalfa resiste 31 mil partes/millón, mientras que el trigo resiste 15 mil partes/ millón”, sostiene.

EL LARGO PROCESO

Las etapas que tuvieron que pasar para llegar a seleccionar la semilla y su adaptabilidad al riego de agua de mar -explicaron los investigadores- fue informarse acabadamente de la situación ambiental relacionada con la escasez hídrica a nivel regional y nacional. Luego analizaron las posibles soluciones y alternativas que se estaban llevando en práctica a nivel mundial para resolver la escasez de agua particularmente para riego agrícola.

Posteriormente pusieron en práctica el uso de agua de mar como alternativa para regar cultivos, para finalizar experimentando en el laboratorio el acondicionamiento de una semilla tipo C4 con riego saturado con agua de mar, lo que científicamente se conoce como ‘jumper positivo’ a salinidad.

En este contexto, el investigador Robert Vettiger explica que normalmente lo que hace un laboratorio “es manipular genéticamente la semilla, mientras que nosotros la seleccionamos. Partimos de la premisa que éstas, son plantas domesticadas por el hombre. El maíz no era así, el ser humano lo fue mutando. Todas estas plantas tienen resistencia moderada a la salinidad y lo que hacemos mediante un proceso de selección, es activar ese gen que hay en la planta e ir aumentando el umbral de resistencia a la salinidad. Aquí no hay manipulación, no hay otros genes, solamente un proceso de selección muy largo”, expone el ingeniero agrícola.

En esta línea agregó “Hay que manejar la semilla y estresarla a tal nivel que tu empiezas con 10 mil semillas y vas a encontrar 2 semillas que resisten a la sal, y así se va seleccionándolas”, expuso Vettiger.

En tanto, el investigador Juan Carlos Reyes, sostuvo “Lo que hicimos con la selección de semillas fue saturarla, exigirle al máximo con agua salada para ver si resistía o no. Plantamos 13 semillas, de las que se reprodujeron 9, las otras se perdieron por una condición de depredarse unas con otras, no porque no resistieron”.

Y es que según explica Reyes “La planta que nació, la expusimos a las condiciones más extremas posibles, sin entregarle ningún tipo de beneficio; que se desarrollara en las condiciones más brutales medioambientales, sin ningún tipo de nutrientes, solo riego con agua de mar. Las plantas resisten 50 grados de calor en el suelo. Esta semilla nos permite producir alimentos en condiciones que nunca antes lo había logrado”, apunta el Ingeniero Comercial.

Así, los investigadores dan a conocer que el resultado es una planta que obtiene sus nutrientes a partir de los elementos de composición del agua de mar; por tanto, no requiere de fertilización previa; por otro lado, su elevado nivel de resistencia a salinidad, hace que no existan competidores tales como malezas, ni plagas como insectos.

“La maleza no resiste al agua de mar, no necesitamos nitrógeno, sodio, fertilizantes, porque el agua de mar lo tiene todo. Los componentes del agua de mar colaboraron en que no necesitemos nutrientes en la semilla. El agua de mar es sodio, zinc, cobalto, es un montón de micro y oligoelementos que le sirven a la planta”, sostiene Vettiger.

Cabe destacar que la investigación se ha extendido por ocho años de manera intermitente trabajando en la selección de las semillas, producto que los integrantes del equipo tenían sus propias actividades económicas; no obstante, los últimos dos años decidieron dedicarse a tiempo completo al proyecto: “Cuando tuvimos una semilla que podíamos presentar, comenzamos a trabajar de manera exclusiva en esto. La sequía para nosotros es tema importante hace rato, y esto da un vuelco al tema, porque más allá de lograr la semilla, significa que tienes alimentación animal con agua de mar”, expuso Reyes.

A lo que agregó “nosotros no queremos especular respecto a esto, queremos presentar resultados reales. Primero, tener una semilla que pueda ser regada con agua de mar. No hay ninguna semilla y ninguna experiencia que diga que haya llegado a un proceso vegetativo y reproductivo, nada. Todas las experiencias mundiales están determinadas solamente como se mitiga la cantidad de sal en el agua. Es decir, si yo uso agua de mar, qué hago para que esa agua no sea tan salada y eso se hace desalinizando”.

En esta línea, los investigadores  exponen que en terrenos empobrecidos, que actualmente no son de uso agrícola, se puede cultivar. “En este momento de Bienes Nacionales hay 318 mil hectáreas entre la 4° y la 7° región que se podrían recuperar con este trabajo”, sostienen.

Y es que para los investigadores la importancia del estudio representa un logro a nivel global, en cuanto a la recuperación de tierras hasta ahora improductivas para la agricultura, pues según explican se podría asegurar la alimentación humana y animal a un bajo costo, sin limitación hídrica. “Con los resultados hasta ahora obtenidos, podemos decir que eventualmente podemos dar solución a la alimentación de la masa ganadera; es decir, que no se mueran de hambre por la falta de agua en las zonas de pastura”, expone Juan Carlos Reyes.

Agrega “Esto significa un logro impresionante, estamos hablando de alimentación, esto nos va permitir seguir viviendo, no solamente al hombre con trigo y maíz; sino que también para la masa ganadera, donde la alfalfa es el elemento básico para los animales”.

En tanto, el investigador Robert Vettiger expone que lo que lo mueve a hacer este tipo de trabajos “es la gente, trabajamos para lograr algo que redunde en beneficios, ese en nuestro logro”, finaliza.

LOS PASOS A SEGUIR

Las etapas que siguen en la experimentación –explican los investigadores– es realizar los análisis de suelo respectivo para determinar la composición mineral y las variaciones de la planta.

No obstante, en forma inmediata es la consecución de fondos de financiamiento, ya sean públicos o privados “para gestionar la patente de nuestra semilla y posteriormente replicar la experiencia de laboratorio en estaciones experimentales costeras”, explica el Ingeniero en Marketing, José Patricio Reyes, quien agrega “Todo esto lo hemos hecho con recursos propios, y hoy día hemos buscado el apoyo financiero a través de empresas públicas, del estado, donde aún no lo hemos encontrado”.

En tanto, Juan Carlos Reyes, agrega, “Aquí no hay una situación de azar o suerte, aquí hay aprendizaje, conocimiento, mucho sacrificio, porque todo esto lo hemos hecho con recursos propios, no tenemos aportes de nadie. Ésta va a ser una sub especie, estamos hablando de una semilla marina que es muy distinta a la semilla normal. No germina en tierra normal”. 

Luego se debe remitir el material vegetal a SAG e INTA y/o INIA -informan- a fin que las entidades competentes realicen los estudios de variabilidad vegetal, composición de micro elementos y oligoelementos, además de evaluar eventual consumo animal y/o humano. “Debemos enviarlo al INTA, hay que hacer los estudios respectivos si es para consumo humano; esa es otra fase, pero esto ya se logró. Ya es una realidad”, expone satisfecho Vettiger.

Aquí explican los estudiosos que las características de la planta y la semilla que se pretende obtener “dependerá del análisis que posteriormente deberán hacer las instituciones acreditadas para evaluarlas y determinar científicamente las características de la semilla; es decir, llegar a certificarla”.

Y el último paso -declaran- es reproducir la semilla en diferentes tipos de terreno a través de estaciones experimentales en las distintas regiones del país de la 4° a la 7° región. “Nuestra expectativa es llevar a cabo esta experimentación a un ensayo de campo; es decir, sembrar nuestra semilla en la zona costera de nuestra región y otras. La idea es ojalá poder tener centros de reproducción de semillas ya en la costa, pero hemos golpeado puertas y no hemos tenido respuestas”, relata Robert Vettiger.

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Actualidad

Nuevas tecnologías de riego para arándanos permitieron significativo ahorro hídrico

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La iniciativa se desarrolló por tres años en la zona y fue financiado a través del Fondo de Innovación para la Competitividad(FIC) del Gobierno Regional de O´Higgins y su Consejo Regional, enmarcado en la Estrategia Regional de Innovación.

Los arándanos de la Región de O’Higgins es un fruto de buena condición, es decir, de buenas características cualitativas, de firmeza, y es más sano en cuanto a enfermedades de su planta, por lo tanto requiere muy poca aplicación fitosanitaria. Me atrevería a decir que es mucho más sana para el consumidor final”. (José Ignacio Covarrubias, Dr. Ing. Agr. Universidad de Chile y director del proyecto)

Ximena Mella Urra

Fotos: Marco Lara

Cada año la disponibilidad de agua de riego es menor para el sector agrícola del país debido a la situación de sequía que nos afecta. Según expertos, siempre es factible poder ahorrar en estos procesos de producción como es el caso del riego tecnificado, siempre y cuando su aplicación sea de la forma correcta. Y de eso dependen por ejemplo la vida de los arándanos cuya producción va casi en un 100% a exportación.

Es por eso que la Universidad de Chile comenzó hace tres años un arduo trabajo en la Región de O’Higgins con el proyecto financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad(FIC) del Gobierno Regional de O´Higgins y su Consejo Regional, llamado “Transferencia innovación y optimización del riego en arándanos’’. Hace algunos días se realizó la actividad de cierre de este programa que buscaba incrementar la eficiencia en el uso del recurso hídrico y energético en la producción de estos berries a nivel local.

“Esta iniciativa para el Gobierno Regional es muy importante, ya que, contribuye a aumentar la competitividad de productores de arándanos, en especial, en mercados internacionales y entregarles conocimientos y tecnologías para que sean más eficientes en la utilización del recurso hídrico. Este tipo de proyectos son los que el Intendente y el Core han estado priorizando, ya que, son un aporte real y concreto al desarrollo económico regional”. Ignacio Tello, Jefe de la División de Fomento e Industria.

Por su parte, José Ignacio Covarrubias, ingeniero agrónomo de la Universidad de Chile y director del proyecto, señaló que había que resolver dos problemas, “el primero era encontrar herramientas para incrementar la eficiencia en el uso del agua de riego y la fertilización, y segundo, atraer estrategias de manejo, resolver y mejorar problemas de compactación de suelo en el arándano. Por lo tanto el corazón del proyecto fue focalizado en mitigar los efectos de la sequía, mediante asesoría y transferencia tecnológica en capacitaciones.

Añadió que a través de las tecnologías probadas en este proyecto, lograron reducciones superiores al 30% en la aplicación de agua de riego asociado a los costos de energía, incrementando a su vez la productividad de las plantas. “Así se cumplieron las metas superando lo esperado. En algunos campos se logró una reducción de uso hídrico, mientras que en otros se incrementó debido a que los productores estaban regando menos de lo que la planta necesitaba. Asimismo, lograron reducciones en los programas de fertilización superiores a la mitad, alcanzando resultados superiores”, explicó.

Rodrigo Osorio, también ingeniero agrónomo de esta casa de estudios superiores y encargado de la ejecución en terreno del proyecto, destacó lo contentos que se mostraron los productores favorecidos con el apoyo de diversas instituciones de prestigio mediante acompañamiento técnico. “Ellos apuestan por exportar su producto ya que alcanzan mejores precios y el volumen de ventas es mucho mayor que el mercado nacional. En estas tres temporadas de análisis tuvimos casos muy exitosos con la incorporación de sondas las cuales con telemetría apuntan a mejorar la gestión del riego especificando el tiempo de riego y su frecuencia. Esto trajo una reducción de los costos, el crecimiento de la planta y mejor rendimiento. Por lo tanto, esta tecnología ayuda a tomar decisiones más informadas”.

BENEFICIARIOS

Esta estrategia de innovación se ejecutó en las provincias de Colchagua y Cardenal Caro beneficiando directamente a unos 40 pequeños agricultores de este fruto. Felipe Morales de San Fernando y administrador de un huerto de 1,7 hectáreas, indicó que este programa los ha beneficiado y les ha entregado mucho. “Logramos una transición del riego que antes lo hacíamos al ojo, ahora le damos un uso a la tecnología que nos permite ahorrar, darle al cultivo lo que realmente necesita y producir de manera más sustentable. Esto porque los profesionales fueron muy técnicos en explicar dónde y en qué debíamos mejorar. Con el uso de la telemetría pudimos identificar con el celular, si nos está faltando o sobrando riego. Podemos tener un ahorro importante en fertilizantes ya que al regar mucho el fertilizante se pierde”.

Beneficiarios en seminario de cierre.

Por su parte, Juan Lizana de la comuna de Marchigue, posee junto a un socio un total de tres hectáreas. “Ha sido una experiencia muy enriquecedora porque han sido cosas nuevas que hemos aprendido, que muchas veces uno ignora, porque estamos atrasados en la tecnología o por falta de tiempo”. Y agregó que la sequía ha sido muy complicado para ellos. “Esto nos ha servido para regar con el agua que realmente necesita la planta, por lo tanto estas reaccionan de mejor forma mejorando la calidad de ellas”.

Además de capacitar a los productores, este proyecto FIC hizo lo mismo con alumnos de las escuelas agrícolas y asesores INDAP, en charlas y días de campo mostrando tecnologías que permitan optimizar el manejo del riego, su relación con el suelo y un eficaz empleo de fertilizantes para estos berries.

HELADAS EN ARÁNDANOS

El manejo del agua y desarrollo del suelo para los arándanos fue el desarrollo central de este proyecto.

En 2019 estos agricultores sufrieron daños por episodios de heladas en la temporada. Es por ello que se quiso integrar este tema al seminario de cierre. Muchos de ellos tuvieron pérdida de producción importante dañando el cultivo y la planta.

Es por eso que Gabino Reginato, ingeniero agrónomo de la Universidad de Chile, habló sobre las condiciones en que se presentan estas bajas temperaturas, cómo afectan a sus cultivos y cómo se pueden prevenir. “Dependiendo del grado de este evento climático, se pueden tomar acciones pasivas o más activas. Los expertos dicen que estas condiciones se volverán cada vez más agudas”, explicó.

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