Síguenos

Columnas

Débil regulación de empresas sanitarias

Publicado

el


Por Ronald Fischer
Investigador Instituto Sistemas de Ingeniería (ISCI) y académico de la U. de Chile

El extenso corte de agua en Osorno y las deficiencias que reveló en la empresa sanitaria ESSAL muestran que la regulación de las empresas sanitarias tiene serías debilidades. La duración de la falla, que no se debió a causas externas, fue de tan larga duración que escapó a todos los estándares. Si bien es posible que después de un terremoto o un desastre similar haya cortes de servicio, existe una causa externa que lo explica. En este caso, fue un error de procedimiento cuyos efectos fueron amplificados por la debilidad de la respuesta de la empresa ante la contingencia.


Hay muchos síntomas que muestran que incluso antes del caso ESSAL, las concesionarias no respetaban al regulador. Las cifras de pérdidas de agua en el sistema de distribución son excesivas en un contexto en que las fuentes de agua escasean. Incluso en el Norte del país, no llega a los hogares el 30% del agua que se potabiliza (aunque esta cifra también incluye el robo de agua). La causa es la poca inversión en mantenimiento de la red. El estándar de la OECD es de menos de 20% de agua no facturada, y el estándar que usa la SISS es de un 15%, el que está lejos de cumplirse.
Segundo, han sido comunes, sobre todo en ESSAL, los derrames de aguas sin tratamiento, o con tratamientos incompletos, hacia lagos como el Llanquihue u esteros. Es posible que estos derrames sean aún más usuales, pues el sistema depende del autorreporte de las fallas, y esto no siempre ocurre. Se debe recordar que los clientes de las sanitarias pagan para que los efluentes sean tratados y no hacerlo correctamente es tan poco aceptable como proveer agua no potable.


Tercero, la auditoría realizada por la SISS a ESSAL en 2018 detectó procesos no estandarizados, realizados a “ojímetro” por el operador, falta de equipamiento, ausencia de personal capacitado, equipamiento anticuado y otras deficiencias en la empresa. Frente a las fallas detectadas por esa auditoría y que debían ser subsanadas en el corto plazo, la empresa no había hecho nada para resolverlas cuando ocurrieron los problemas de Osorno. Todos estos aspectos describen una institucionalidad regulatoria sobrepasada.


No es fácil determinar la razón para la debilidad regulatoria. En el papel, posee las atribuciones otros órganos reguladores: una posibilidad amplia de fiscalizar y la de interpretar la normativa. Una explicación potencial puede estar en el doble rol de regulador y de promotor de inversiones. En sectores como el eléctrico o el financiero, la institucionalidad fiscalizadora y sancionadora está separada de otras responsabilidades como el desarrollo dl sector o las políticas de largo plazo. Esa concentración en un objetivo único las hace más efectivas.


Es además un fiscalizador con pocos recursos y para sancionar dispone de un esquema de multas con un tope máximo bajo. La multa máxima puede ser un monto elevado para una cooperativa sanitaria rural, pero es irrisoria para las sanitarias que sirven a las grandes ciudades. La alternativa es cancelar la concesión, algo que es apropiado solo en el caso de faltas gravísimas y reiteradas. Es una medida diseñada casos en que la empresa es incapaz, y no para uno en que la empresa es contumaz. Además, las empresas disputan las multas y terminan pagando menos y mucho tiempo después de la falta, con lo que su efecto disuasivo se desvanece. Se necesita disponer de un abanico más grande de multas, y que éstas sean consignadas, es decir que la empresa las pague y luego dispute si son válidas o no, para que el efecto disuasivo sea inmediato. La SISS debe ser más proactiva creando escenarios de contingencias potenciales y exigiendo que las empresas puedan responder ante ellas. Sin una SISS empoderado y con más recursos para poder imponerse frente a las empresas, es posible que escenarios como el que pasó en Osorno vuelvan a repetirse.

Anuncio Publicitario

Columnas

OPINION: Inversionistas, este es el momento

Publicado

el

Por Gonzalo Kirberg CEO de Cumplo.

Los hechos ocurridos las últimas semanas en Chile han impactado en todos los sectores de la sociedad, generando turbulencias en los ámbitos económico, laboral, legislativo y social. Sin duda, uno de los más afectados han sido nuestras pequeñas y medianas empresas, que como sabemos son un importante motor de la economía.

Sin embargo y más allá de las dificultades que estamos enfrentando, creemos que este momento es crucial para seguir fortaleciendo una cultura empresarial que promueva el emprendimiento, el desarrollo sustentable y el apoyo a pymes locales. Como empresas B, hace tiempo entendimos las dificultades a las que se enfrentan y ese ha sido nuestro propósito facilitando el acceso a capital para que puedan seguir creciendo.

Creemos que iniciativas como flexibilizar los plazos de pago de las Pymes, favorecer el pago al contado u oportuno por parte de las grandes empresas, agilizar el cobro de seguros, como también invertir en pymes, son sólo algunas de las tareas que debemos empujar desde el sector público y el mundo privado.

La situación actual puede representar inseguridad, pero es también la oportunidad de reafirmar el compromiso que tenemos como sociedad para apoyar a las pequeñas y medianas empresas, abriendo las puertas a inversiones que hoy tienen el doble impacto de potenciar a las pymes y levantar al país. En esta tarea, todos son bienvenidos.

Continuar Leyendo

Columnas

OPINION: Busque la paz y sigala

Publicado

el


“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”
Isaías 26:3.


El profeta Isaías era un hombre acostumbrado a tener profundas experiencias con Dios. Le había sido encomendada la difícil misión de anunciar su mensaje en una época muy conflictiva para la nación. Fue criticado, perseguido, amenazado y si pudo estoicamente soportar todo eso, no se debió a sus fuerzas sobrehumanas sino porque Dios, su Creador lo ayudaba. Este servidor fiel, mantenía una relación de tan íntima amistad con Dios, que podía disfrutar de paz aún en medio de las tormentas más intensas de su vida. Es por eso que, con toda certeza y plena convicción, alienta a sus lectores con esta maravillosa promesa. “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”.


La confianza de un hombre en el poder de Dios, el meditar de continuo en su fidelidad y llenarse el corazón y la mente con sus promesas, permiten alcanzar la tan anhelada paz.


La sociedad actual está sometiendo a las personas a un nivel de presión cada vez mayor y eso le está haciendo perder la paz y nos está enfermando. Chile ha sido declarado el segundo país a nivel mundial con un altísimo nivel de depresión en su población. Las consultas a centros de atención psicológica, la venta de psicofármacos, han aumentado en los últimos años de un modo alarmante. El insomnio, fobias diversas, ataques de pánico, parecen constituirse en verdaderas endemias. La tranquilidad, la paz se ha perdido ¿Qué hacer frente a esta situación? La Biblia como Palabra de Dios tiene la respuesta, y esta es Jesucristo. En el Evangelio según San Juan Jesucristo hizo esta declaración:


“La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden” – Juan 14:27.


La paz que Cristo ofrece no es la que nosotros conocemos como paz. Para el ser humano, la paz es únicamente ausencia de guerra, de conflicto y de lucha exterior. Lo podemos ver en las manifestaciones populares en favor de la paz, viene multitudes portando banderas y carteles con la consigna: “Queremos paz”; “No a la guerra”; “No más sangre de inocentes”.


Pero, en medio de esa multitud se puede observar rostros enardecidos, ojos llenos de odio, gente atormentada por conflictos interiores, esposos que abandonaron a sus esposas e hijos, quienes no respetan a sus padres. Pero, quieren paz. ¿Qué tipo de paz, es esa? Esta es la paz que el mundo ofrece: solo ausencia de guerra exterior, y nada más.


La Paz que la Palabra de Dios nos ofrece, por medio de Nuestro Señor Jesucristo, es ausencia de perturbación dentro de nuestra alma, es perfecta armonía reinante dentro de nosotros aun en medio de las adversidades de la vida. Para poder obtener esta paz se requiere de fe.

El Señor Jesucristo procuró la paz para nosotros en la cruz del Calvario, y esta paz se transmite a nuestros corazones y mentes por medio de su Espíritu Santo. La Palabra de Dios en la carta a los Gálatas nos dice: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad.” (Galatas 5:22).


No es posible tener paz entre los hombres, si no hay primero paz con Dios.
Los títulos que el profeta Isaías da a Jesucristo son:»…y se llamará su nombre, admirable, consejero Príncipe de paz» (Isaias 9:6). Busque a Jesús el “Príncipe de paz” y él le dará la paz que sobrepasa todo entendimiento.


Pastor: Alejandro H. Cabrera C.

Continuar Leyendo

Columnas

OPINION: ¿Cómo seguir?

Publicado

el


Han pasado casi dos meses de estallido social y no logramos recuperar la paz, lo que tiene muchísimas consecuencias negativas en diferentes dimensiones y que a estas alturas son muy graves. ¿Cómo seguimos? Se han generado muchos diálogos en los que la ciudadanía ha podido ir expresando su malestar, sin embargo, pareciera que nada cambia.


Sería interesante poder tener todos esos diálogos sistematizados para hacerse cargo de lo allí planteado, que es el sentir ciudadano. Al interior de las empresas se observa lo mismo, diálogos con los trabajadores y la disposición de los empresarios a escuchar, predominando la reflexión personal sobre nuestras responsabilidades y los compromisos que podemos asumir para generar un cambio. Lo anterior, más allá de los beneficios de haber hecho la catarsis y lograr algunos acuerdos puntuales, parece ir quedando encapsulado en ese pequeño ambiente restringido y controlado. Para entender los efectos, vale recordar las encuestas que muestran que cerca del 80% de las personas encuestadas opinan que las empresas tratan mal y abusan de sus trabajadores, sin embargo, en un porcentaje similar, también opinan que la empresa en la que trabajan no es así.


Necesitamos seguir dialogando con apertura de nuestra mente y corazón para que, en una escucha empática, podamos entender lo que sucede desde lo profundo. Pero este tiene que ser mucho más amplio y tiene que tener por objeto producir cambios, generar acciones y/o proyectos que contribuyan a mejorar el ecosistema. Las empresas no pueden limitar el diálogo a sus trabajadores sino que tienen que extenderlo a cada uno de sus stakeholders y generar también diálogos más amplios con el conjunto de ellos.


Hoy este diálogo debe ser un mecanismo de construcción de una visión compartida del ecosistema que formamos, donde la empresa no es el centro ni el gestor de todas las iniciativas, sino que un actor más que aporta con todas sus capacidades, al igual que el resto de los actores, a generar actividades y proyectos que contribuyan a dar mayor bienestar. Este tipo de relacionamiento requiere de abandonar la soberbia y abrazar la humildad, de abandonar los prejuicios y dejarnos sorprender por los demás, de privilegiar el bien común y el valor de las personas. Como Symnetics creemos que estos espacios de conversación permiten construir un proyecto futuro de empresa, pero también de país, con una visión establecida, objetivos y valores comunes.


¿A qué le tienen miedo los empresarios y ejecutivos que no lo han hecho aún si de esto venimos hablando desde hace tanto tiempo? Pareciera que estuviéramos esperando que se cumpla el lema de nuestro escudo nacional: “Por la Razón o la Fuerza”.


Ese no es el camino. Estamos en el momento perfecto para explorar y reflexionar sobre las posibles evoluciones del entorno y atreverse a abandonar viejos paradigmas para emprender diálogos horizontales y de confianza con todos. Es más, debemos -entre todos- buscar caminos para hacernos cargo de las demandas y/o necesidades que se desprenden de dichos diálogos. Este tipo de instancias implican escuchar, pero también asumir responsabilidades.

Se debe aprender a hacer organizaciones de una forma nueva, con una mirada hacia el nuevo ciudadano 2.0. ¿Cómo seguir? ¿En qué fijarnos? Propósito; Personas; Bien Común. Porque si logramos construir un sueño compartido por cada uno de los actores, podremos también involucrarlos a todos ellos en su construcción y así hacerlo posible.

Ignacio Cruz Zabala, Director Asociado Symnetics

Continuar Leyendo

Síguenos en Facebook

Lo más visto