En sus respectivas categorías, Marco Catalán y Cristóbal Méndez fueron protagonistas del certamen efectuado en San José de Costa Rica.
Una gran participación, en sus respectivas categorías, lograron los deportistas rancagüinos Marco Catalán (12) y Cristóbal Méndez (10) en el Mundial Junior de Racquetball que se desarrolló durante una semana en San José, Costa Rica.
Los jóvenes adiestrados por el coach del Team Chile, Miguel Quilodrán, disputaron la final de cada serie, cayendo en la disputa por el oro.
En el caso de Marco Catalán, en categoría 12 años blanco, enfrentó al representante de Corea, Hyunsoo Kim en la ronda final. Aquí el marcador fue de 8-15, 15-4 y 5-11. Eso sí, en instancia previa, cosechó una victoria sobre Jonathan Hernández de Costa Rica por 3-15, 15-11 y 11-17.
También Catalán, en la serie Gold 12 años, no pudo superar la primera ronda donde cayó por 13-15 y 3-15 frente al colombiano Orlando Huyke.
Mientras que, Cristóbal Méndez, en la final de la categoría 10 años rojo, se inclinó frente al jugador costarricense Aaron Bustamante, quien se impuso por un doble 15-0. Pero, en el torneo, el desempeño fue exitoso. En primera ronda del cuadro venció al guatemalteco Estuardo Wer, para luego -en cuartos de final- derrotar a Tomás Hidalgo de Costa Rica por 15-4 y 15-5. De ahí, en semifinales, venció a otro representante de Guatemala, Luis López, por 15-14 y 15-5. Pero, en la categoría Gold 10 años, Méndez se quedó en la fase inicial contra el mexicano Santiago Castillo por 6-15 y 1-15.
Además, en dobles, lograron superar una ronda. En la inicial, dieron cuentas de los coreanos Taein Woo y Hyunsoo Kim por 14-15, 15-9 y 11-4. Y después, en segunda fase, cayeron contra los bolivianos Henry Pol y Marco Vedia por 15-5 y 15-2.
DE NIVEL MUNDIAL
Previo a su viaje de regreso al país, el coach de ambos jugadores, Miguel Quilodrán, comentó a El Rancagüino que, “fue un gran torneo, la verdad las expectativas para el primer mundial de los chicos eran mucho más bajas, nuestro objetivo era realizar una buena participación, jugar sin presión y sentir el nivel que se juega a nivel mundial”.
Es por eso que, señaló, “nos sorprendieron gratamente con los logros obtenidos, mostraron gran nivel y fortaleza, cosa que nos deja suma a satisfechos y con una mirada a largó plazo sumamente prospera”.
Además, Quilodrán apuntó que, ambos deportistas, “jugaron con rivales durísimos, de gran nivel, con experiencia de hasta tres mundiales”, y que respecto a sus proyecciones, “estos chicos se proyectan como el futuro del racquetball nacional”, más cuando tienen, “como objetivo principal el 2020, donde se asoma el mundial junior en noviembre en Guatemala y un par de torneos antes, idealmente en Bolivia, quienes fueron los campeones mundiales por equipo este 2019”.
Cabe consignar que, este martes los muchachos retomarán sus entrenamientos con miras al macro ciclo que “nos permitirá llegar con mejor nivel aún al Mundial 2020”, destacó Miguel Quilodrán.



