-En medio de la situación de pandemia, se han reactivado las “ollas comunes”, que además de entregar desayunos, almuerzos, onces o cenas, reparten otras necesidades de primera índole, como cajas de mercadería, ropa de abrigo e incluso medicamentos. En tanto, las redes sociales se convirtieron en el mejor canal de difusión para estas iniciativas que cada día aumentan.
Ximena Mella Urra
Hace algunas semanas cuando en la comuna de El Bosque se producían movilizaciones por la falta de alimentos, se visualizó una de las peores consecuencias de esta pandemia: el hambre. A raíz de las cuarentenas y el desempleo tras tres meses de emergencia sanitaria, miles de familias chilenas no cuentan hoy con ingresos diarios para adquirir ni siquiera este sustento vital.
Sobre este escenario han resurgido las ollas comunitarias en Chile, tal como lo han hecho en tiempos de crisis desde la década de los 80. Cada día suman y siguen. Las decenas que hemos catastrado hasta el momento y que se dan a conocer especialmente en redes sociales, buscan un solo objetivo, ayudar a familias que en medio de la pandemia por coronavirus no reciben ingreso económico alguno, sin discriminar desde donde provengan. Incluso se está ayudando a las personas en situación de calle, los más expuestos al embate del Covid 19.
En la comuna de Graneros, un grupo de vecinos comenzaron a fines de abril a armar una cocina abierta e improvisada y con las donaciones hoy logran alimentar a más de 200 personas cada día. En la calle Lautaro 107, en la Población Domingo Yáñez, cada lunes, miércoles y viernes, desde las 12:30 horas, entregan sus preparaciones que incluso vienen acompañadas por alguna fruta, ensalada y/o pan.
Acá los vecinos ayudan a sus propios vecinos, con insumos o incluso con voluntariado. Sebastián Miranda, principal gestor de esta iniciativa, dice que puede venir toda la gente de Graneros que necesite un plato de comida. “Nadie se va con las manos vacías, por lo que cualquier ayuda nos sirve. También hemos recibido donaciones de otras partes del país e incluso del extranjero”, comenta. Otras organizaciones les han aportado diversos insumos, como por ejemplo gas o una sanitización del lugar donde preparan y entregan, además de alimentos como carnes y otras proteínas. “De las donaciones van quedando algunos alimentos y los hemos apartado para armar cajas de mercadería”, dice, las cuales van dirigidas a familias y adultos mayores que no pueden movilizarse porque están contagiados o por algún otro motivo.
Si quieren ayudarlos pueden contactar a Sebastián al teléfono +56935457598 o Facebook en @ollacomunitariagraneros. Además, quieren echar una mano a otras obras de esta naturaleza, por lo que llaman a colaborar con otra que comenzó a realizarse muy cerca de allí en Población Rafael Carvallo, en calle Liquidambar 285 los días martes y jueves desde el mediodía.
De la misma forma, diversas poblaciones se organizan internamente para levantar ollas de comida en beneficio de sus propios habitantes. Por ejemplo, en la histórica Población Manuel Rodríguez de Rancagua su sede vecinal abrió el “Comedor Comunitario Claudia Pincheira” donde los mismos vecinos y su directiva, apoyados por organizaciones comunitarias, se han organizado día a día para reunir alimentos y preparar comida.
En tanto, en la Población 12 de febrero de Machalí, opera desde al menos unas cinco semanas, una olla común en la sede vecinal emplazada en el pasaje 12 de febrero n°17, esquina El Naranjal. A la fecha han alcanzado a entregar hasta 250 almuerzos a personas que más lo requieren, sus propios vecinos, todos los días sábados.
Para aportar a esta noble acción puedes llamar a don Hernán Naranjo, dirigente del campamento El Bosque, al celular +569 54042741. Ellos reciben alimentos para preparar los almuerzos, alimentos para armar cajas de mercadería, entre otras necesidades. “Como sabemos que las ollas comunes no son suficientes, estamos armando también cajas de mercadería para entregarlas a los más necesitados”, según indica don Hernán. Tras campañas en redes sociales se ha podido agrupar distintas donaciones de los propios vecinos y de personas externas, permitiendo satisfacer esta necesidad en dos villas, una población y un campamento de este sector.
Atrás no se queda la Agrupación Rancagua 6Sur, que ya en su segunda semana se ha movilizado para reunir lo suficiente y poder concretar las comidas solidarias, las que comenzaron con cenas el pasado viernes, entregadas en el sector del Rodoviario en Rancagua. Por estos días esperaban repartir comida caliente en Población Costa del Sol donde habría más de un centenar de familias sin trabajo, según comentan los organizadores. Mientras que el viernes sería el turno para la Población Diego Portales. Además de donativos en insumos no perecibles y útiles de aseo, reciben ropa de invierno y de cama ante la inminente llegada del frío. Para más información y donaciones podemos contactar desde ahora a Kote Osses al fono +569 63553886.
PYMES SOLIDARIAS
En Rancagua, el restaurante Mamma Mía-ubicado en Estado 490, a pasos de Plaza de los Héroes- comenzó la semana pasada a entregar en medio de sus propias ventas, platos de almuerzo gratuitos a quienes lo necesiten. Es así que el primer día lograron repartir 150 porciones de almuerzo a quienes lo pidieran. A lo anterior se suma la entrega de bolsas de mercadería a familias vulnerables que fueron armadas gracias a los productos que han llegado al local de manera caritativa.
“Pensamos hacerlos solo los sábados asegurando la entrega durante siete semanas”, dijo Debby Lemus, propietario de este local. Sin embargo, han recibido donaciones como la de una amasandería de la ciudad consistente en empanadas las que pudieron repartir este lunes a la comunidad. “Vamos a comenzar ahora una campaña para asegurar 10 mil almuerzos para Rancagua y Machalí. Cuando estemos en pleno invierno esperamos estar a lo menos día por medio sino todos los días repartiendo alimento repartidos en cuatro menús de gran aporte calórico: tallarines con salsa, porotos con riendas, lentejas y arroz con salchichas”, puntualizó.
Cabe destacar que esta comida solidaria nace desde la agrupación Comercio Seguro que agrupa a unos 200 pequeños emprendedores de la capital regional quienes además de sufrir una baja en las ventas, están enfrentando la delincuencia en medio del toque de queda. “Para ayudarnos entre nosotros mismos, se nos ocurrió cocinar para ayudar a las familias de otros colegas. Tras una gran donación aseguramos las raciones necesarias por lo que decidimos expandir este beneficio al resto de la comunidad, sin distinciones”, comenta. Los donadores pueden contactarse directamente con Debby Lemus al +569 97123400.
Hoy son muchas las voluntades y corazones que se suman a la realización de otras ollas solidarias. Una de estas experiencias las lidera un grupo de amigos autoconvocados que ya abrieron su propio Instagram con el nombre de @ollacomunrancagua. Ellos se han organizado para realizar esta gran olla común en la ciudad, recibiendo todo tipo de donaciones para preparar almuerzos al menos tres veces por semana y entregarlos a todos quienes no puedan satisfacer una necesidad básica como es la alimentación. Esta semana tenían programado entregar sus primeros 100 almuerzos solidarios directamente a los domicilios con previa coordinación, con el fin de no exponerse al contagio por coronavirus. Por ahora buscan recibir alimentos de todo tipo (legumbres, aceite, arroz, verduras, entre otros), insumos para el autocuidado como mascarillas o guantes y para la entrega de los alimentos como tenedores y contenedores.
Si quieres unirte puedes dejar tu aporte en el local “Matambre” de calle Astorga 618, local 2, en el centro de Rancagua entre 12 y 16 horas, o en local Masa Madre, en Cadiz 334 de 9 a 13 horas. De igual forma reciben donaciones en dinero, por lo que puedes contactarte con Matías Amoretti al +569 46294969 quien entregará más detalles a quienes quieran sumarse a esta campaña.
En Machalí, la comunidad educativa Alma Mater, se suma a esta ayuda hacia los más necesitados en sectores de esta comuna con la entrega de cajas de mercadería y la realización de una olla común, según catastro realizado. Por ello es que llaman a ser voluntarios, entregar donaciones o realizar depósitos en dinero para alcanzar el objetivo de esta cruzada. Los datos son BancoEstado, cuenta empresa, chequera electrónica 39970071087, Rut 76.823.308-k a nombre de Paula Castillo, correo almamateras@gmail.com.
Si bien por estos días continúan en la organización de esta acción, ya anunciaron que desde el 1 de junio entregarán finalmente estos almuerzos solidarios los días lunes, mientras que los viernes se encargarán de repartir cajas de mercadería a quienes más lo necesiten. Así estarán recibiendo alimentos perecibles o no, y ropa de abrigo y frazadas en su lugar de acopio, en Avenida San Juan 663, frente a la Ferretería San Juan, o si prefieres puedes contactar a los encargados al teléfono +56 9 7771 3780 o en su Instagram @ollacomunmachali.
A estas pymes se suma en el centro de Rancagua, el conocido restaurante Barrio Gamero inició esta semana una campaña solidaria entre sus “parroquianos”, vecinos y quienes quieran unirse, “y a dar una mano para quien lo requiera hoy”. Sus dueños recibirán donaciones consistentes en alimentos no perecibles, de miércoles a viernes entre las 15 y las 18 horas en este local situado en calle Gamero 221. La idea es que con todo lo recolectado cocinen un delicioso almuerzo comunitario, y quien lo necesite “venga a retirar su plato de comida, Por eso daremos lo mejor de nosotros a través de nuestra cocina”, afirman en sus redes sociales.
