Tras un año del femicidio: Familia clamó justicia para María Cristina, asesinada por su ex conviviente.

Comparte esta noticia

Anuncios

Paola Moreno Pérez

 

“Te voy a hacer llorar lágrimas de sangre”, fue una de las amenazas del ex conviviente a María Cristina Jimenez Orellana, que a los 46 años fue brutalmente asesinada, en la comuna de Coltauco.

El reloj marcaba las 17:30 horas aproximadamente del 23 de septiembre de 2019 cuando su ex pareja, identificado como Emilio José Cabezas Peña, de 38 años, le disparó por la espalda. También intentó matar a un hombre que conversaba con la víctima.

El imputado fue formalizado -el 27 de septiembre del 2019- por los delitos de femicidio consumado, homicidio frustrado, porte ilegal de arma de fuego, desacato y amenazas.

Tras un año de este femicidio, la familia clamó justicia y pidió la pena máxima para el imputado, quien permanece recluido en la cárcel de Rancagua.

“Queremos el caso no se olvide, fue muy escabroso…le disparó con una escopeta. Él era celópata. Mi sobrina tenía un almacén. Si se demoraba más de la cuenta, le preguntaba dónde estaba y qué estaba haciendo”, recordó su tía, María Teresa Orellana.

María Cristina era divorciada y tuvo tres hijos: dos de un matrimonio, y una menor de más de tres años de edad, que es también hija del victimario. Actualmente la niña recibe una pensión de gracia del Gobierno.

Su tía contó que María Cristina era una mujer de carácter fuerte, alegre y responsable con sus hijos.

“La gente la quería mucho porque era de trato muy agradable, entonces a él le molestaba mucho. Era la mujer más empeñosa y trabajadora qué hay, pasó por muchos momentos difíciles en su vida, pero siempre supo salir adelante, con mucho coraje, muy responsable con sus hijos. Era una persona alegre, aunque estuviera pasando por penas, no se le notaba”, rememoró.

El pasado 23 de septiembre familiares y cercanos a María Cristina la recordaron con una velatón afuera de la Capilla Lo Ulloa, en Coltauco. “Su vida es un mensaje poderoso de amor y de voluntad y que no dejaremos de tenerla presente, porque vive en la mirada de sus tres hijos, en el latido de sus corazones y en el amor de sus hermanos y familia”, fue parte del mensaje que se leyó en esa ocasión.

Anuncios

 

EL SUEÑO DE MARÍA CRISTINA

Según su tía, María Cristina estaba feliz porque era dueña de un negocio y tenía un sueño: construir dos cabañas en el terreno cedido por un familiar y que después arrendaría a la gente que llegara a trabajar al sector.

Por eso el 23 de septiembre de 2019 se reunió con un hombre, de oficio maestro, que trabajaría en esa construcción.

Pero también tenía miedo de su ex conviviente, porque la había amenazado varías veces de muerte y pese a contar con una orden de alejamiento, la hostigaba, reveló a su círculo más cercano.

Los sueños para María Cristina terminaron abruptamente cuando su ex conviviente, quien conducía una camioneta, la divisó conversando con ese vecino y fue a buscar una escopeta a la casa de su padre, ubicada a doscientos metros aproximadamente de dónde estaba su ex mujer.

Emilio José Cabezas Peña disparó por la espalda a su ex mujer que corrió cuando lo vio descender de la camioneta con un arma de fuego.

María Cristina cayó al suelo y recibió otro disparo: esta vez en la cabeza. Murió en el lugar a causa de un traumatismo cráneo encefálico, de acuerdo a la autopsia del Servicio Médico Legal de Rancagua.

 

TESTIGO DEL CASO

De acuerdo a la formalización de cargos, el imputado cargó nuevamente la escopeta “con la intención de dispararle” al hombre que estaba con María Cristina.

Al percatarse de esta situación, esta víctima huyó a bordo de su vehículo. Mientras, el imputado disparó e impactó a un costado del vehículo.

Por este hecho, el imputado fue formalizado por homicidio frustrado.

 

VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

La vida de María Cristina estuvo marcada en el último año por hechos de violencia intrafamiliar y su historia es similar a otras mujeres que han sido asesinadas, pese a existir denuncias en contra de sus parejas.

De acuerdo a la causa, la víctima interpuso tres denuncias en contra del imputado por el delito de amenazas en el contexto de violencia intrafamiliar, desacato y prohibición absoluta de acercarse a la víctima, decretada el pasado 26 de junio del 2019 por el Juzgado de Garantía de San Vicente con fecha.

Anuncios

El fiscal de turno Mauricio Maturana, quien concurrió al sitio del suceso, informó en esa ocasión que también pesaba contra el imputado la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno desde las 22:00 hasta las 06:00 horas, firma periódica y arraigo nacional.

El pasado 3 de septiembre, el Juzgado de Garantía de San Vicente amplió el plazo de la investigación por 45 días.

 

LAS AMENAZAS DE MUERTE

El 13 de abril de 2019 María Cristina estaba en su domicilio acompañada de – a esa fecha- de su conviviente cuando discutieron.

De acuerdo a los hechos de la formalización, el imputado se ofuscó y lanzó piedras a la víctima sin impactarles. Después, con un cuchillo que tenía en su camioneta, la amenazó.

“Te voy a matar maldita perra maraca, donde te pille y te voy a quemar la casa”,  se consignó en la denuncia ante Carabineros.

A raíz de este hecho, la víctima le pidió las llaves de la casa y que se retirara del domicilio, pero hizo caso omiso. Solo salió de la casa en dirección desconocida.

El segundo hecho de violencia intrafamiliar ocurrió el 13 de mayo 2019, a las 11:40 horas aproximadamente, cuando la víctima se encontraba en su domicilio y llegó el imputado con la intención de retirar sus pertenencias.

La víctima accedió y según la denuncia, “sin motivo alguno”, su ex conviviente la insultó y amenazó de muerte por segunda vez.

“Te voy a matar como una perra, te voy a hacer llorar lágrimas de sangre”, le profirió el imputado.

El último hecho denunciado fue el 22 de julio de 2019. A las 14:30 horas aproximadamente, la víctima estaba en su domicilio descargando las compras que había realizado, y su ex conviviente descendió de la camioneta en la que se trasladaba y nuevamente la amenazó.

“Te voy a sacar la cresta donde te pille, te voy a matar como una perra”, el dijo el imputado, de acuerdo a la denuncia.

A raíz de este tercer hecho, el imputado incumplió la medida cautelar prohibición absoluta del imputado de acercarse a la víctima, su domicilio y lugar de trabajo, decretada por el Juzgado de Garantía de San Vicente.

Anuncios

 

Imputado declarará por primera vez en el caso

El fiscal jefe de San Vicente, Claudio Riobó, informó al diario El Rancagüino que -por primera vez- el imputado declarará en la causa.

La toma de declaración está agendada para este jueves, a petición de la defensa del imputado para poder “cooperar”.

Otras de las diligencias pendientes obedece a que la parte querellante, específicamente Sernameg, solicitó que se efectuara un peritaje: un informe crimino dinámica por parte de una perito de Santiago.

Pese a estas diligencias, el fiscal jefe de San Vicente afirmó que hay pruebas suficientes para acusar al imputado e ir a un juicio oral. “Hay testigos, un delito flagrante, otra víctima que también es testigo, que acompañaba a la víctima, a él también le disparó, presenció todo el delito y Carabineros también lo detiene (al imputado) en situación de flagrancia”, agregó.

Según el fiscal Riobó, se estima que el juicio oral se concrete el próximo año, debido a las diligencias pendientes y a las medidas adoptadas por el Poder Judicial por la pandemia del Covid-19.

“Estamos evaluando si hubo premeditación. Si logramos comprobar que días previos estaba con una intención, se podría pensar (configurar una agravante)”, sostuvo.

De acuerdo al persecutor, el imputado arriesga más de 20 años de prisión, pues solo por el delito de femicidio la pena parte desde los 15 años y un día de cárcel.

Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios