Hoy domingo celebramos el día de la madre, uno muy especial, ya que será una celebración lejos de las cosas materiales y más en familia. Lo que muchas veces desconocemos es que las mamitas se postergan y sacrifican por sus hijos como es el caso de Paula, Melany y María Angélica.
Por: Camila González Villarroel
Madre peluquera, madre carabinera y madre profesora son las tres mujeres que se encuentran criando en plena pandemia. Una labor que, en sí, es muy sacrificada, pero que hoy más que nunca cobra valor, ya que la vida en familia tiene más sentido que antes. Con ellas y sus sacrificios quisimos honrar a cada una de las mamitas que hoy, celebran su día.
Paula Retamal
Paula Retamal es estilista de profesión. Pese a contar con el apoyo de su marido, siempre ha querido lo mejor para ella y sus hijos, ejerciendo con mucha pasión su carrera profesional. Pero, no ha sido fácil para su familia, ya que ha debido enfrentar duras pruebas en su vida, como lo fue la Leucemia que afectó a uno de sus hijos. Sin importar cuan duro sea su día, ella siempre tiene una sonrisa, un beso y un abrazo para sus hijos, Vicente y Renato.
En cuanto a su rol como madre en pandemia y, también como estilista, Paula nos comenta que: “A mí me ha cambiado bastante la vida, por que mis hijos cambiaron sus horarios de clases y tuve que avocarme a sus estudios, dejando de lado mi trabajo como estilista, viéndome muy mermada en este sentido. Durante las tardes, me hago unos espacios para ir a las casas de mis clientas y así generar ingresos. Así, he tenido que desenvolverme como mamá y trabajadora”
A pesar de que sus hijos son lo más importante para ella, esta mujer también carga con un pequeño dolor, y es el no poder seguir trabajando como estaba acostumbrada, situación que se vio vista afectada de forma directa por la pandemia y todo lo que esta acarrea: “Me he postergado en cuanto a laboral por que tengo un chiquitito de 8 años y otro de 10. El más grande es más autónomo, pero el pequeño tiene un déficit atencional súper alto entonces el estar metido en la pantalla de las 8 am hasta las 15:45 no lo soporta. Como se vuela muy rápido tengo que estar diciéndole todo el rato mira, observa, atención, escribe, etc”
Al que destaca la estilista es como ha podido encontrarse con nuevas facetas en su vida que tenía completamente olvidadas: “En esta pandemia apareció una nueva faceta mía, que es la mamá profesora y la mamá que vuelve a ser niña. He comprado muchos juegos de mesa y nos entretenemos juntos. Esta relación y afinidad se había perdido por la tecnología, ellos ahora juegan a pintar, a peinarme y cuantas otras cosas que estaban olvidadas. Estando en mi casa he tenido que reinventarme y ser más niña y eso es lo bonito de esta pandemia, que yo he vuelto a estar con ellos”
Finalmente, “Paulita” como le dicen sus cercanos, quiso dejarles un mensaje a sus pequeños, de los que ella habla como “su luz”: “Yo siempre he sido muy apapachadora con mis hijos, pero ahora, yo los abrazo y los beso mucho más que antes porque me he dedicado mucho a ellos. Quiero decirles a mis hijos que son lo más maravilloso que Dios me ha dado, son mi luz y los que me dan fuerza para seguir. Son lo máximo y yo sin ellos no tendría vida por que ellos son mi todo”
Melany Ibarra
A sus cortos 31 años, Melany Ibarra ya tienes tres hijos; Gaspar, Federico y Amelia, los tres de diferentes edades y, por ende, se encuentran en diferentes etapas de su vida. Para esta mamá, no ha sido fácil, pues ella es profesora y ha tenido que preocuparse de la crianza, sus alumnos, su casa y de ella. A pesar de esto, dice encontrarse tranquila, ya que desde su punto de vista la experiencia ha sido enriquecedora.
En su rol de madre y profesora, Melany comenta que “ha sido muy difícil coordinar, ha sido tener que dejar de lado a mis hijos esperando que sean lo suficientemente autónomos y responsables y que logren desarrollar esas actitudes estudiantiles porque tengo dos muy pequeños. Por ese lado, ha sido complejo”
Para esta educadora, su profesión es muy importante, y no niega que en un comienzo tuvo que sortear ciertos obstáculos para lograr: “En primera instancia me tocó que estuviéramos todos online. Lo más difícil ahí fue intentar tener un internet que soportara cinco equipos conectados al mismo tiempo. También, el poder coordinar las clases y los espacios porque en una casa no tan grande es difícil coordinar eso. De manera online tuve que meter a mis hijos en mis clases, para poder cuidarlos, sumando también las cosas de la casa. Ahora, por ejemplo, estoy en un sistema híbrido donde tengo alumnos presenciales, tengo alumnos online, tengo a mis hijos online y ahí ha sido mucho más difícil y con mayor sobrecarga”
A raíz de la situación sanitaria en la que nos encontramos a nivel mundial, Melany ve el vaso medio lleno. “El lado positivo de esto es que uno ha buscado e intentado encontrar otros espacios con los hijos, porque antes lo más fácil era salir a dar un paseo y ahora eso ya no es posible. Es por eso, que hemos buscado la forma de reinventarnos como familia y hacer otras cosas en la casa. A mi me gusta la idea y creo que a ellos también”.
Para cerrar la conversación, la educadora del Colegio La Cruz se mostró satisfecha con la experiencia vivida, a pesar de lo difícil que ha sido, incluso pensando que tiene un pendiente que atender: “Como profesora la experiencia ha sido linda, muy enriquecedora, pero como mamá creo que estoy al debe, me falta congeniar un poco más, pero ha sido un aprendizaje totalmente. A pesar de todo, mis hijos son lo más lindo que tengo y los amo por sobre todas las cosas porque siempre estarán presentes en mi”.
María Angélica Vásquez
Esta mujer quizás cumple con uno de los roles más difíciles porque, no solo piensa en otorgarle cuidado a sus hijos, sino que también a toda la comunidad. María Angélica Vásquez se desempeña como carabinera en la Primera Comisaría de Rancagua. Para ella, su futuro es incierto, ya que no sabe si podrá pasar este domingo en casa con su familia celebrando su día, pero eso no la aflige, ya que, para ella, todos los días con sus hijos Maria Fernanda y Carlos son especiales.
En cuanto a este doble rol de cuidadora, María Angélica nos cuenta que: “Es harta la responsabilidad de ser funcionaria de carabineros y mamá al mismo tiempo y de cierta forma tengo sentimientos encontrados porque estás fuera de tu casa con tus hijos, pero al final ellos se dan cuenta de la forma en que uno lleva su trabajo en carabineros. Yo me siento muy feliz porque tengo unos hijos tan maravillosos”
Sobre como ha enfrentado esta nueva realidad de clases, la uniformada comenta que ha intentado llevarlo de la mejor forma posible. “Ahora para las clases tengo una amiga que me cuida a los niños porque están en la casa. Uno se siente más ausente, pero después tu ves a tus niños con el sistema de vida que uno lleva y se acostumbran a esta metodología de trabajo y después van tomando el ritmo tuyo”
En una visión poco común, María Angélica dice sentirse más cómoda con la modalidad de clases online y todo lo que la emergencia sanitaria ha debido modificar, sintiéndose mucho más tranquila. “Con lo de la pandemia, para mi es mejor que estén en la casa porque mi hijo mayor se organiza y hace sus tareas. Cuando iban al colegio, yo no tenía tanto contacto con ellos, porque si estaba todo el día allá yo no lo podía llamar. Ahora que esta en la casa, lo llamo por video llamada y sé más de él. Para mí, la verdad, sería genial que esto siguiera así”
Finalmente, sobre este día en honor a las madres y su especial labor la funcionaria de carabineros comentó que: “Mamás podemos ser todos los días del año, si me toca trabajar el fin de semana, lo haré, porque a pesar de ser un día especial, pueden venir muchos más y voy a compartir igual con ellos”.

Melany Ibarra