Por: Ximena Mella Urra.
Como una pequeña luz de esperanza ven los comerciantes el avance a Fase 2 de la ciudad de Rancagua, lo cual permitirá el libre desplazamiento de lunes a viernes y por ende, la apertura del comercio no esencial que demasiado golpeado está tratando de sobrevivir. Ante esta noticia, Rodrigo Zúñiga, presidente de la Cámara Regional de Comercio, Servicios y Turismo, dijo que la decisión les llega “muy a tiempo, ya que estábamos muy complicados con las extensas cuarentenas. A diario veíamos demasiada movilidad, tanto en las calles como en el centro de la ciudad”, dijo. “Y creemos además que a diferencia del anterior confinamiento, esta vez no se hicieron bien las cosas por parte del municipio”, reclamó.
El representante de este gremio relató a #DiarioElRancagüino que desde el principio hubo una serie problemas ya que no se entendía quién podía abrir a no sus locales, o quienes tenían o no productos esenciales, listado que hasta hoy creen que están incompleto. “Asimismo, vimos mínima fiscalización en las calles. Y para que decir la cero fiscalización a los grandes supermercados, porque ellos vendían de todo lo que fue una competencia muy desleal para el comercio menor obligado a cerrar por ofrecer productos no esenciales. Hay que decir las cosas por su nombre, aquí los que se hicieron más ricos aún, han sido los grandes supermercados, mucha culpa de eso ha sido por la nula fiscalización que se les ha hecho”, apuntó con firmeza Zúñiga.
“Para levantarnos necesitaremos de mucho esfuerzo y empuje. Por eso queremos iniciar una campaña llamando a la gente a que prefiera el comercio rancagüino. Que cuando necesite un producto que se encuentre en un local de la ciudad lo compre ahí, porque de esta manera estará contribuyendo al desarrollo y apoyando a los empresarios que dejan el dinero en la misma ciudad, que damos trabajo a muchas familias nacidas y criadas en Rancagua”, argumentó.
Para concluir, el presidente de dicha Cámara de Comercio, pidió un nuevo esfuerzo, aún mayor, para no volver a nuevos confinamientos. “Debemos hacer llamados al autocuidado e insistir en ser responsables con los demás. Los negocios, las empresas y los emprendedores necesitamos volver al trabajo diario, necesitamos recuperar los días perdidos. Para eso estamos preparados con todas las medidas de seguridad que nos ha impuesto la autoridad sanitaria”.
CASCO HISTÓRICO
Manuel Nayte, presidente de la agrupación Comercio Seguro de Rancagua, nos señaló que el rubro ha sufrido bastante. El robo a lugar no habitado les ha perjudicado bastante donde “no se salvaban ni los quioscos”; así también que más del 90% de sus asociados son arrendatarios y a eso hay que sumar los diversos cargos por patentes, por gastos fijos, etc, que se deben seguir pagando.
A su juicio, mientras el comercio estuvo cerrado en esta cuarentena, la actividad no aportó a la cantidad de contagios, ya que estos se dan intrahogares o en fiestas o reuniones clandestinas, explicó. “Hemos tomado todas las medidas de resguardo y sanitarias, las líneas de seguimiento de quienes atienden, etc. Por eso creo que el comercio nunca debió estar cerrado porque los contagios no bajaron”.
Esta noticia es muy bien recibida por Nayte en representación de los 340 asociados de este grupo que corresponden al casco histórico de la ciudad. “Estábamos en números rojos ya que 118 de ellos están a punto de la quiebra unos y el resto con el corazón en la mano porque no saben si están así. Es un aliciente poder volver pero sin volvernos loco porque no queremos retroceder”, dijo y agregó que casi unos 300 empleos directos perdieron con esta pandemia ya sea momentáneamente y en forma definitiva.
Entre un 25% y un 30% del comercio que integran su agrupación, estaban operando en cuarentena, mientras que los del Barrio Gastronómico, un 10% estaba haciendo Delivery, “pero hay arterias que están intervenidas, como Calle Estado, donde es imposible abrir de alguna manera”.
