Fuente: www.municipalidadnancagua.cl/
Una de las características de Nancagua son sus naranjales que adornan las calles del centro de la comuna, elegidos como los arboles oficiales por el alcalde de 1946 Armando Jaramillo, debido a que sus hojas siempre permanecen verdes.
La familia Jaramillo forma parte de la historia de Nancagua. La primera municipalidad, edificio que es hoy del cuerpo de Bomberos, cuenta con un balcón, que fue utilizado por Armando Jaramillo Lyón, donde realizó uno de los cabildos abiertos. En la ocasión había que decidir entre dos obras: “Se construía el alcantarillado o se reparaba el antiguo teatro que se había quemado. La voz popular no se dejó esperar… la mayoría votó a favor del teatro”, cuenta la historia.
Actualmente cuanta con un gran desarrollo vitivinícola de Colchagua, las construcciones del casco antiguo son de arquitectura típica del siglo XIX: casas con fachada continua y techos de tejas. Los tradicionales corredores fueron eliminados en 1916 para construir las veredas asfaltadas de la ciudad.
Santuario Puquillay
Ubicado a unos 4 kilómetros al sur de Nancagua se ubica en el sector de Puquillay, es este lugar de oración y contemplación presidido por la figura de la Inmaculada Concepción, la cual fue traída desde Francia a inicios del siglo XX, e instalada por los propios fieles a punta de esfuerzo e ímpetu de fervor religioso. Cada 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción, es visitada por miles de fieles de toda la región. Con su estilo colonial, rural y ambiente calmo, este Santuario de Puquillay, refleja la sencillez de una localidad rústica y amable.
