Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Diario Digital

Lee la Edición de Hoy

En el sector Dintrans de Rancagua:  Una olla caliente que alimenta las esperanzas en el Campamento Ribera del Rio Cachapoal.

Comparte esta noticia

Anuncios
  • La olla común dirigida por “Luca Pilo”, acoge a más de cien personas que día a día llegan hasta la sede social del lugar en busca de un plato de comida.

 

Por: Gisella Abarca

Fotos Marco Lara

 

Marginalización social y geográfica, carencias materiales, falta de oportunidades, cesantía es el común denominador en el Campamento Ribera del Rio Cachapoal, un difícil pasar que les ha tocado vivir a las más de cien familias que viven actualmente en el sector Dintrans de Rancagua.

Fue por esto que motivada para dar una mano al que lo necesita, al igual como lo hacía su padre el “Choro Pilo”, María Isabel Cifuentes Salinas, más conocida como “Luca Pilo” hace 8 años llegó al sector a aportar con su granito de arena y comenzó por darle vida a la sede que estaba a mal traer en el sector “hace 8 años atrás, un 4 de agosto que llovía intensamente era mucho lo que se estaban robando de la sede y la recuperamos”, cuenta.

 

LA PANDEMIA HIZO CRECER EL CAMPAMENTO

Es en ese lugar es donde hace más de un año que la coordinadora del campamento activó una olla común para apoyar a las familias, que producto del Covid vieron en el campamento un hogar donde vivir “antes eran 22 familias y con la pandemia se incrementaron a 98 familias. Muchos no podían pagar arriendo y se vinieron para acá, personas que hicieron la prueba de tener su casita, pero como trabajan en carretón no pudieron”, asegura, contando que son 120 las personas que van en busca de su ración de comida.

Y es que “Luca Pilo” sabe del sacrificio que es trabajar de carretonero, oficio que practica hace más de 20 años  “toda mi vida me he dicado a tirar material, a sacar escombros, a la tracción animal. Lo digo con mucho orgullo, cualquier hombre no hace la pega que hago yo, con la pala soy una bala. Saco escombros de las casas, tiro arena, gravilla, esa es mi profesión”, cuenta quien ha tenido puestos de presidenta, secretaria y tesorera de los carretoneros. Actualmente es vocera de los 40 carretoneros que quedan.

 

NECESITAN AYUDA PARA MANTENER LA OLLA

La vocera comenta que al principio hacía sola la olla común y con la ayuda de un particular de La Vega, pero a medida que se diseminaba el coronavirus, se iban agregando más familias que acudían a la sede del campamento por alimentación “Al principio repartía para 40 personas, después fue llegando más gente y poco a poco se me fue poniendo más pesado. Tuve que empezar conseguirme más recursos, la municipalidad me viene a dejar cositas dos veces a la semana, desde diciembre me está ayudando Caritas Chile, una ayuda de dos particulares don Edison Pincheira y don Iván y de mi bolsillo, eso lo juntamos y lo organizamos”, comenta “Luca Pilo”.

La representante del campamento Ribera del Rio Cachapoal, agrega que “No sería malo que me pudieran ayudar para poder gestionar mejor la comida, porque hay veces hacemos porotos solo con tallarines, entregamos 120 platos y hay día que entregamos hasta 180 raciones”.

Anuncios

Estos platos ahora cocina y entrega con la ayuda de un grupo de vecinos de buena voluntad compuesto por Alejandra Cifuentes, Román, Elvin Morales, Chavelita, Patricia, Laura, estas tres últimas del sector de Gultro “cuando puedo y tengo, a las cocineras le doy un incentivo, poquita plata que les sirve para el pasaje, porque hay veces que se vienen caminando desde Gultro, porque por voluntad vienen a ayudar a la olla común”, comenta “Luca Pilo”.

Si usted quiere ayudar a mantener encendida la llama de esta obra de buena voluntad que alimenta a más de cien personas diariamente, puede contactarse al teléfono +56 9 3120 9343 de quien trabaja por los niños, mujeres y ancianos “ellos son el foco para mí”, expresa María Isabel Cifuentes Salinas, la “Luca Pilo”.

Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios