Cuando vino al mundo el 23 de noviembre de 1993 en Tennessee, Estados Unidos, Miley no era su nombre. Sus padres, Tish y Billy Ray, la llamaron Destiny Hope Cyrus, pero su carácter sonriente de niña le valió el apodo de “Smiley Miley”, y en 2008 decidió cambiar su nombre legalmente.
Cyrus creció en la granja de sus padres en Nashville y la música le viene de familia: su padre es un conocido cantante de country y tiene por madrina a una de las estrellas del género: Dolly Parton. “Nada ni nadie permanece siempre igual”, dijo en 2017 a Cosmopolitan sobre lo que aprendió del matrimonio de sus padres, que iniciaron el proceso de divorcio tres veces, la última el año pasado. “Creced, evolucionad, cambiad con el otro y celebrad el viaje de vuestro amor”.
Y aunque ahora la música tiene un papel predominante en su carrera, sus inicios fueron como actriz. Con siete años, según publicó Elle, la familia cambió Nashville por Toronto, donde el padre de la cantante protagonizaba una serie, en la que ella pronto comenzó a actuar. Un año más tarde, consiguió un papel en la película de Tim Burton “Big Fish”.
LA PROTAGONISTA DE “HANNAH MONTANA”.
Con 11 años se presentó para el papel que marcó su salto a la fama, el de Miley Stewart, la protagonista de “Hannah Montana”, aunque al inicio hiciese la prueba para otro personaje, el de la amiga de Stewart.
“Fue un proceso muy largo de audición y muchas lecturas de química, que es lo que realmente vendió la serie a los productores y el canal”, compartió Cyrus en Instagram, según recogió Rolling Stone. “Porque no importa lo que pasó a lo largo de los años (de lo que no tenéis ni idea, pero era como ‘The Real World’, pero con más adolescentes hormonales), nuestro amor mutuo era incuestionable”.
En 2006 se comenzó a emitir la serie y Cyrus comenzaba su camino al éxito. “Era solo un bebé. No tenía dientes, no tenía pecho. Era una niña pequeña”, dijo a Elle. “Es una locura que una decisión que tomas siendo niña pueda afectar toda tu vida, que alguien confíe a un niño su propio futuro”, aseguró. “Hay muchas cosas que no recuerdo acerca de ser una artista infantil porque era mucho para mantener en el mi cerebro”, dijo en 2017 a Harper’s Bazaar sobre aquella época. “No me di cuenta de cuánta presión tenía y cómo eso me moldeó hasta este año”.
En “Hannah Montana”, Cyrus interpreta a una adolescente que lleva una doble vida: es una estudiante de secundaria y una superestrella del pop en secreto. El mismo año del debut de la serie, publicó un disco con la música de “Hannah Montana” y, un año después, “Hannah Montana 2: Meet Miley Cyrus”. También protagonizó una película basada en la ficción y publicó diversas bandas sonoras de las mismas.
En 2011 se emitió el último episodio de la serie. “Creo que la razón por la que a la gente le encantó ‘Hannah Montana’ es porque ella parecía real. Y eso porque yo estaba ahí debajo”, dijo a la CBS. “Definitivamente al echar la vista atrás lo veo como un buen momento. Creo que lo que fue difícil para mí fue equilibrar todo. Creo que se volvió más complicado cuando comencé a ir de gira como las dos. Salí de gira como Hannah Montana y como yo misma”.
En el momento del final de la serie, Cyrus ya tenía trabajos propios en el mercado. En 2008 publicó “Breakout” y en 2010, “Can’t Be Tamed”. “Bangerz” salió en2013, “Miley Cyrus and Her Dead Petz”, en 2015; “Younger Now”, en 2017 y “Plastic Hearts”, en 2020. Algunas de sus canciones más famosas son “Party in The USA”, “We Can’t Stop” y “Wreaking Ball”, entre otras.
Cuando le preguntaron cuándo había empezado en la música, ella, según publicó la CBS, contestó: “Nunca empecé a hacer música. Simplemente siempre hice música”, comentó. “La primera canción que escribí se llamaba ‘Rosa no es un color, es una actitud’. ¡Fue muy profundo!”, dijo entre risas de acuerdo con el medio.
Samuel Díaz.
EFE Reportajes.