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Día Mundial de la Obesidad: Colaciones saludables para combatir el alto índice de obesidad escolar en Chile

Kids eating lunch at elementary school

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  • La vuelta a clases trae consigo preocupación por saber cómo armar colaciones saludables para los más pequeños del hogar. Quienes muchas veces se ven tentados por alimentos poco nutritivos en cada recreo, sin embargo, ante el alto índice de obesidad infantil que se mantiene a la fecha, es de gran importancia impulsar el consumo de alimentos ricos en vitaminas y beneficiosos para el rendimiento escolar.

En el contexto del Día Mundial de la Obesidad es necesario saber que Chile es el país con mayor índice de obesidad y sobrepeso de la OCDE. Datos donde se describe que el 25% de los niños de 6 años presentan obesidad infantil. Las colaciones en el periodo escolar son un factor de riesgo para el desarrollo de este constante incremento. Pues según el primer Atlas Mundial de la Obesidad Infantil, se estima que para el 2030 más de 774 mil menores de 19 años serán obesos en Chile, siendo que en la actualidad ya se calcula que 5 de cada 10 menores están por encima de su peso, con un 28,8% de ellos padeciendo sobrepeso y un 23% en la categoría de obesidad.

Ante estas preocupantes cifras, el Dr. Rodrigo Muñoz Jefe del Centro de Nutrición y Bariátrica de Clínica Las Condes explica que, “es muy lamentable las cifras de obesidad infantil que tenemos hoy en día. Desafortunadamente, el exceso de tejido adiposo a temprana edad siembra el riesgo que adquieran enfermedades tradicionalmente presentes en los adultos como la presión arterial elevada, colesterol alto, diabetes o hígado graso por mencionar las frecuentes. Adicionalmente debemos considerar los problemas habituales emocionales y sociales que implica para los niños y adolescentes que sufren esta enfermedad”.

Factores más comunes que influyen

  • Baja actividad física: sedentarismo, demasiado tiempo en televisión o vídeo juegos.
  • Ingesta de alimentos con una alta cantidad de calorías, comida rápida, dulces, snacks, jugos o bebidas.
  • Factores familiares: si la familia tiene sobrepeso u obesidad, un ambiente con mucho acceso a comidas de alta densidad calórica contribuye para que el niño también desarrolle esta enfermedad.
  • Factores psicológicos: a veces una ingesta elevada de alimentos y calorías puede ser más común en niños o adolescentes con problemas de ansiedad depresión o estrés familiar.
  • Fármacos: a veces algunos remedios pueden aumentar el apetito y favorecer la ingesta de alimentos.

Para frenar esta situación, los especialistas señalan que es posible incluir los mismos alimentos para las distintas edades, sin embargo, la gran diferencia estará siempre en la cantidad.

“No es necesario tener una colación sólo porque se sale a recreo. En el periodo escolar, las colaciones sólo se recomiendan si se va a pasar más de 4 horas sin comer”, destaca Daniela Ghiardo, nutricionista de Clínica Las Condes. Quien agrega que el tipo de colación va a depender del estado nutricional del niño y de la actividad física que realice, por lo que las recomendaciones generales son sólo orientativas. La idea es trabajar un menú especial con cada uno.

 

 

Recuadro

De vuelta a clases

 

La tarea se vuelve difícil al momento de reemplazar ciertos ingredientes poco saludables por aquellos que aporten positivamente al organismo. Donde las ramitas, papas fritas, galletas con chocolate obviamente quedarán fuera de cada lonchera.

Ideas y recomendaciones:

  • Incorporar palitos de verduras como zanahoria, apio, pepino, tomatitos cherry, ramitos de coliflor y brócoli.
  • Otra buena opción es un huevo duro, rollitos de jamón o quesillo e incluso queso en cubitos. Mientras más maduro el queso, más grasa, por lo que si es quesillo o queso fresco (incluso si no es light) es bueno.
  • La fruta también es apropiada, pero en porciones acordes a la edad. Es mejor una manzana fresca y natural, que una compota de fruta envasada.
  • Un sándwich (tamaño acorde a la edad) con jamón y lechuga.
  • Un yogurt o una leche (entera o descremada, según el estado nutricional), que sea sin azúcar añadida.
  • Mix de frutos secos con almendras, maní y pasas. Sin embargo, no hay que dárselo a niños pequeños por peligro de aspiración.
  • Los cereales menos procesados son una buena opción. Algunos ejemplos son Natur, arroz inflado u hojuelas de cereal integral.
  • Un trozo de queque o galleta, ojalá hecha en casa, como regaloneo para un día especial, ocasionalmente.
  • Para tomar se recomienda el consumo de agua pura dado que, “los jugos de frutas aportan muchos carbohidratos, aunque sean light, y los jugos en polvo light aportan muchos saborizantes, edulcorantes, colorantes artificiales”, agrega la nutricionista de Clínica Las Condes.

¿Cómo planificar las colaciones?

Con muchos productos cubiertos de sellos por su alto contenido en grasas, calorías, sodio y azúcar, hoy es más difícil encontrar una colación que no sólo sea saludable, sino que sea del gusto de los niños. Sin embargo, lo importante también está en las porciones.

“Siempre es un desafío poder coincidir entre lo saludable, agradable al paladar y atractivo. Una de las cosas importantes para los papás es que tenemos ciertos números que cumplir. Para eso está el etiquetado”, dice la nutricionista. Quien entrega los siguientes tips para planificar las colaciones.

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Edad: Las colaciones deben considerar el grupo etario, porque en la medida que crecen los niños tienen distintas necesidades.

Calorías: Deben ser de bajo aporte calórico. No deben superar el 10% del requerimiento calórico diario. Así, en el caso de los preescolares, la colación debe ser de aprox. 70 kcal, en escolares debe ser de unas 150 kcal y, para adolescentes, la recomendación es que sea de alrededor 200 kcal.

Nutrientes: Lo ideal es que sean colaciones de alto contenido en nutrientes como vitaminas, minerales y fibra. Deben ser bajas en grasas y azúcares.

“Siempre es bueno enviar frutas. Tienen alto contenido de agua y fibra. También puede ser maní, nueces o almendras, pero sin procesar, es decir, sin sal ni confitados. Aunque son más calóricos, también aportan fibra y tienen aceites buenos. Un puño (del niño) es una buena porción”, explica Daniela Ghiardo, nutricionista de Clínica Las Condes. Porque una alimentación amplia y variada es la mejor manera de prevenir la obesidad infantil e instalar hábitos saludables que perduren en el tiempo. “La vuelta a clases puede ser una buena oportunidad para partir este año con nuevas rutinas, incorporándolas de forma progresiva, favoreciendo la actividad física e incluyendo colaciones saludables”, finaliza el Dr. Rodrigo Muñoz.

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