El sábado, en un masivo recorrido desde Punta de Lobos hasta la Plaza Prat, pasando por los sectores costeros del balneario, en Pichilemu se encendió el pebetero con el fuego que simboliza el espíritu deportivo de los Juegos Panamericanos.
La sede del surf en Santiago 2023 recibió el relevo de la antorcha, el que se inició justo en el lugar escogido para la realización de la disciplina, en los acantilados y mirando al Océano Pacífico. Desde allí, los atletas de las comunas de Cardenal Caro y Colchagua fueron relevando la antorcha hasta llegar a una emotiva ceremonia realizada en el centro de Pichilemu.
En manos de quienes competirán buscando una medalla, Jessica Anderson y Rafael Cortés, la antorcha encendió la llama a solo días de la realización de la competencia. “Los invito a todos a que vengan a apoyarnos a la playa el 24 de octubre, esta Fiesta estará muy linda”, apuntó Anderson, que como expresó en ediciones pasadas de El Rancagüino, espera conseguir una presea que se le escapó en los juegos en Lima.
En el balneario está todo coordinado para que la fiesta deportiva sea tal, y la última semana de octubre el mundo vuelque sus miradas a una prueba que, también, tiene mucho que decir de cara a los Juegos Olímpicos Paris 2024.
Cabe consignar que, el próximo domingo, el relevo de la antorcha recorrerá las calles de Rancagua para culminar con una interesante actividad deportiva en el Estadio El Teniente.




