En una reunión del Consejo Regional contra el Crimen Organizado, encabezada por el delegado presidencial Fabio López y que se desarrolló el martes, se abordó la preocupante situación de seguridad en la región de O’Higgins.
Diversos eventos recientes, como el asesinato de agricultores en Malloa, el macabro hallazgo de un cadáver en el puente Coinco, el secuestro con rescate en Rancagua y el fallecido de San Fernando, han generado alarma y una creciente sensación de inseguridad entre la población.
“ESTAMOS CON LA CRIMINALIDAD ENCIMA”
En una impactante declaración, el Fiscal Jefe de la Fiscalía de Alta Complejidad Región de O’Higgins, Carlos Fuentes Rebolledo, advirtió que la criminalidad en la zona ha alcanzado niveles alarmantes. “Estamos con la criminalidad encima, eso es así”, declaró, destacando la violencia del último trimestre de 2023 y principios de 2024. Las declaraciones del fiscal subrayaron en la urgencia de abordar la creciente influencia del crimen organizado, que ha dejado a la población de O’Higgins sumida en una profunda sensación de inseguridad.
“Cuando nos impacta en la región, sí pensamos que no estábamos preparados. Hoy contamos con equipos -al menos en la Fiscalía- especializados de Homicidios y Crimen Organizado; y el Prefecto de la Policía de Investigaciones se comprometió con equipos nuevos multidisciplinarios y lo cumplió. Hay tres equipos que nos están apoyando, uno de Alta Complejidad, uno de Investigaciones Preferentes, uno para Prófugos; y a pesar que el Crimen Organizado no había golpeado de la forma en que ha golpeado a esta región, hemos podido reaccionar apoyándonos en estos equipos especializados, pidiendo apoyo en oportunidades a Santiago; y mi idea y la de la mesa, es que el crimen organizado no siga avanzando y al contrario poder erradicarlo al menos de esta región”, dijo el fiscal Carlos Fuentes.
Sin embargo, el persecutor, admitió la falta de recursos humanos, además de modernización tecnológica, y una acción más rápida y efectiva para contrarrestar el crimen organizado que evoluciona rápidamente y que se ha convertido en un desafío apremiante que requiere una respuesta coordinada.
“Falta recursos humanos, sin duda. Por ejemplo, en un delito de secuestro o robo con homicidio, un solo fiscal no daría abasto, un fiscal de una fiscalía local que tiene un kardex gigante de causas, al día siguiente tiene que tomar audiencias, tiene que revisar prisiones preventivas de otras causas, tiene que hacer otras acusaciones, se vencen los plazos, no podría. En este caso (agricultores fallecidos), hubo un equipo con una fiscal en el sitio del suceso, otro fiscal desde atrás apoyando con todo un equipo dividido con tres sitios del suceso trabajaron 46 horas seguidas, eso no lo podría hacer un fiscal solo. Falta gente, sin lugar a dudas, en la institución pública que pregunte va a faltar gente”, dijo Fuentes.
URGE TEGNOLOGÍA A LA VANGUARDIA
El persecutor además advirtió sobre la adaptabilidad del crimen organizado, que aprende de las tácticas de las autoridades y se vuelve más sofisticado en su accionar, subrayando en la necesidad de modernizar equipos tecnológicos para mantenerse a la par con la evolución del crimen organizado.
“Tenemos que modernizar los equipos tecnológicos, porque a medida que hemos ido avanzando como por ejemplo un equipo de extracción forense, uno exhibe en la audiencia lo que extrajo y al procedimiento siguiente nos encontramos con un teléfono que ya no podemos ingresar; y eso es porque los sujetos saben cómo lo estamos haciendo, la tecnología queda obsoleta y hay que actualizarla con software de extracción forense premium”, dijo el fiscal jefe.
En esta línea el Fiscal Jefe de la Fiscalía de Alta Complejidad Región de O’Higgins, hizo hincapié en la lentitud del sistema público para actualizar tecnologías y enfrentar de manera efectiva a estas organizaciones delictivas. “El crimen organizado va aprendiendo, entonces a medida que se les va sorprendiendo producto que en tales lugares hay cámaras, no van a pasar más por ahí. Se les está sorprendiendo porque estamos ingresando muy fácil a sus teléfonos, nos van a dificultar ese ingreso -esto fue conversado en la mesa, y todos estaban de acuerdo- que el sistema público es muy lento a lo rápido que avanza el crimen organizado, cambian de teléfono con sistema encriptado y doble chip y doble e-mail, y para poder actualizar eso -lo decía el Gobernador- tiene que ir a una licitación, ir al Ministerio del Interior, incluso nos decían que para adquirir algunas cosas o implementar algunos proyectos nos están diciendo que puede ser de aquí a un año”.
LA REALIDAD DE LAS CÁRCELES LOCALES
Respecto al sistema carcelario actual, el Fiscal Jefe de la Fiscalía de Alta Complejidad Región de O’Higgins, Carlos Fuentes, indicó que algunas cárceles están preparadas para recibir a bandas organizadas, pero la saturación en la cárcel de Rancagua plantea desafíos logísticos. Se necesitan modificaciones y traslados para hacer frente a la demanda de espacio para recluir a miembros del crimen organizado.
“La cárcel de Rancagua es una de las que tiene las condiciones de seguridad tan altas que han traído gente de regiones que son de organizaciones criminales. Si están preparadas, diría que se están modernizando de la misma manera en que se está modernizando el resto del sector público. Tienen un muy buen equipo investigativo y de inteligencia; y nos han cooperado en investigaciones de inteligencia que viene desde el interior.
No obstante, el persecutor reconoció que en las cárceles de la región existen algunos inconvenientes “En esta región, la cárcel que da los estándares de crimen organizado es Rancagua, no así la de Rengo, Peumo o Santa Cruz que serían para otro tipo de perfil criminal. El problema que la cárcel de acá (Rancagua) está llena y hay que hacer ciertas modificaciones en cuanto al traslado o no de internos de esta cárcel hacia otras cárceles para dar espacio a que puedan ingresar los de crimen organizado”.
La situación en O’Higgins refleja la crítica situación de seguridad que enfrenta Chile. Eventos violentos y la presencia de delincuentes extranjeros han llevado a llamados urgentes para fortalecer la coordinación interinstitucional y adoptar medidas específicas a nivel nacional. La escalada delictual ha llevado a la sociedad a instar al gobierno a implementar medidas más rigurosas y cerrar fronteras para frenar la influencia de los delincuentes extranjeros.


