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Rancagüino Marcelo Olivares musicalizó la nueva edición del himno de Sewell

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-Cabe destacar que, dentro de su trabajo de más de tres décadas, el artista cuenta con la autoría y musicalización de al menos 157 himnos institucionales.  
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El músico, compositor y productor musical rancagüino Marcelo Olivares, quien lleva más de tres décadas de trayectoria, fue el encargado de la orquestación y grabación de una nueva versión del himno de Sewell, el cual fue presentado en sociedad el pasado 6 de mayo en medio de la conmemoración del Día del Sewellino, en el Teatro Regional Lucho Gatica.  

La nueva edición de esta icónica pieza fue interpretada por el Coro Polifónico Braden bajo la dirección de Sergio Sepúlveda e impulsada por la Corporación Patrimonial Sewell que reconoció la importancia de preservar este himno para las futuras generaciones. Y para perpetuar esta obra se grabó un video en las dependencias del teatro y en el mismo campamento minero, gracias al apoyo de la Corporación de la Cultura y las Artes de la Municipalidad de Rancagua y de Codelco Chile División El Teniente.

Recordemos que la creación del Himno de Sewell es un momento emblemático en la historia de esta comunidad minera. En enero de 1957, un grupo de estudiantes acompañados por los padres José Donoso Phillips y Ramón Ángel Cifuentes, ambos de la Compañía de Jesús, viajaron a pie desde la casa la Leonera a Sewell y Caletones, donde fueron recibidos por el Padre Hernán Sánchez Escaréate y los habitantes del campamento. Este cariñoso encuentro entre los caminantes y los habitantes de la ciudad de las escaleras inspiró la creación del himno, con letra compuesta por el Padre Donoso y con música aportada por uno de los estudiantes, de apellido Hurtado.

HIMNOS INSTITUCIONALES

Este autor musical trabaja desde varios frentes, pero él mismo destaca lo que más le satisface como artista, que es la realización hasta hoy de 157 himnos de colegios, liceos, entre otras institucionales. “Esto es lo que me da identidad como músico, y lo que me mantiene feliz”, dice definiéndose como un verdadero autodidacta. “Creo que hay poco sentido de pertenencia y por lo tanto esto es un desafío, el de convencer a los directores de los establecimientos e instituciones para que tengan su propio himno. Hay otras necesidades y se entiende, pero creo que estamos al debe como sociedad porque no tenemos arraigo. Por eso voy puerta a puerta mostrando lo que hago y ofrezco mi trabajo”.

Su trabajo es de creación y gestión ya que se involucra con toda la comunidad escolar e institucional. Así demora al menos uno o dos meses en crear o actualizar un himno. Además, tras contar con estudios de cine en la Universidad de O’Higgins, Marcelo crea tras la pandemia una productora audiovisual llamada Tu Tockatta TV con el fin de poder realizar y ofrecer este tipo de formato en la escena musical, y en la formación de los himnos.  “Vamos con cámaras y drones para hacer registro audiovisual de colegios y también le entregamos un video para que el himno sea difundido de mejor manera a la comunidad”, explica Olivares. Además, incluye lenguaje de señas y un karaoke, lo cual todo es entregado en formato pendrive para una utilización más práctica de él.

Son cerca de 50 los colegios y liceos de Rancagua donde Marcelo ha tenido la autoría de los himnos (letra y música) y en la mayoría ha estado a cargo de la actualización musical de los mismos.  Mientras que el resto, cerca de un centenar de trabajos, corresponde a instituciones deportivas y educativas de otras comunas de la región tales como Machalí, Rengo, Coltauco, entre otras, o también en otras regiones: Curicó, Teno, Sagrada Familia, Molina y Huechuraba. En la gran mayoría de estos casos el artista estuvo a cargo de la autoría completa de las piezas musicales.  

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Al crear música o actualizar un himno lo hace de manera metódica y con una buscada sonoridad, la cual es muy sinfónica, nos explica, lo cual termina gustando mucho a los mandantes de sus trabajos. “He buscado la forma de que los himnos suenen creíbles sonoramente. No puedo dejar pasar ningún detalle porque siempre hay mucha exigencia en lo que se quiere”, dice el músico. “Es emocionante componer y años después volver al mismo lugar, a los colegios, y ver que diversas generaciones se llevaron mi letra y música en la memoria. Es muy motivador, es como escuchar tu canción en la radio y que sea un hit”, reitera Olivares.

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