Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Diario Digital

Lee la Edición de Hoy

“Necesitamos un nuevo Pentecostés”

Obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto

Comparte esta noticia

Anuncios

En este domingo la Iglesia celebra la solemnidad de Pentecostés. Es el acontecimiento con el cual la Iglesia comenzó su labor evangelizadora. Los apóstoles, testigos de toda la obra de Jesucristo, ahora contaban con “la fuerza de lo alto” para acometer la titánica tarea: llevar la luz del evangelio y la salvación hasta los confines de la tierra y esto hasta el último día.

En la Santa Misa, escucharemos el texto de los Hechos de los Apóstoles que nos relata este hecho. El escritor sagrado nos habla de que el Espíritu se manifestó aquel Domingo en Jerusalén “como un viento fuerte, en lenguas como de fuego”; en realidad la palabra humana no alcanza para explicar tan gran acontecimiento. Entre las cosas prodigiosas que suceden aquel día de Pentecostés, está el hecho de que la gente que hablaba diversas lenguas, porque procedían de distintos países, sin embargo, oían a los apóstoles que hablaban de las maravillas de Dios y los entendían perfectamente, el Espíritu que había sido derramado, hacía posible el milagro de la comunicación, del entendimiento, de la comunión entre las personas.

Al celebrar hoy la fiesta de Pentecostés, como no desear y pedir para todos, que este milagro de entendernos se realice en medio nuestro.

Vivimos en un mundo donde a pesar de toda la información que poseemos, de todos los medios de comunicación con los cuales contamos, sin embargo, estamos incomunicados; a pesar de hablar un mismo idioma hay en muchos casos imposibilidad de entendernos. Necesitamos un nuevo Pentecostés. Necesitamos, a todos los niveles, poder escucharnos y dialogar, necesitamos crecer en un ambiente de confianza para no encerrarnos en nuestras verdades y buscar juntos la verdad. Hoy, lamentablemente, por no tenernos confianza, es que nos dejamos arrastrar por descalificaciones y violencias que nos separan. Necesitamos un nuevo Pentecostés, que nos haga buscar con seriedad y responsabilidad lo que es bueno, lo que realmente nos conviene, lo que nos hace mejores personas.

Los que somos creyentes, pidamos este don de Dios para nuestro mundo, para nuestro Chile, familias, Iglesia, sociedad toda. Creamos que el Espíritu Santo es capaz de realizar grandes cosas en nuestras vidas y nuestra sociedad. Creamos lo que rezamos cuando decimos: “Tú Espíritu es capaz de mover los corazones para que los enemigos vuelvan a la amistad, los adversarios se den la mano, los pueblos busquen la concordia.  Con su acción puedes conseguir que el amor venza al odio, la venganza deje paso a la indulgencia y la discordia se convierta en amor mutuo”.

Este domingo de Pentecostés, oremos incesantemente para que las maravillas que se vieron en los comienzos de la Iglesia las veamos repetirse y renovarse hoy en medio nuestro. “Envía, Señor, tu Espíritu y renovarás la faz de la tierra”.

Que Dios les bendiga.

+Guillermo Vera Soto

Obispo de Rancagua

Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios