Descentralización: deuda histórica con las regiones

Pese a las buenas intenciones y a los avances en materia de independencia local, lo cierto es que las regiones piden mayor autonomía para decidir sus destinos, pero la respuesta se deja esperar.

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Hace unas semanas, el Banco Central entregó el Producto Interno Regional correspondiente al año 2023. Si bien hubo un crecimiento en 11 de las 16 regiones, casos como el de la Región de O’Higgins, que registró una caída de 2,0 por ciento como resultado del desempeño de la minería, pusieron una voz de alerta sobre el lento deterioro en algunos territorios. Eso sumado a la caída de un 6,3 por ciento del consumo de los hogares en similar periodo, y que deja a O’Higgins como la segunda peor región en crecimiento PIB después de Arica y Parinacota, nos lleva a recordar las necesidades de descentralización que resuenan en regiones.

POLÍTICA NACIONAL

En la actualidad, la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo se encuentra en un proceso para elaborar una Política Nacional de Descentralización, con una etapa participativa (de marzo a mayo) y una consulta ciudadana que comprende diálogos en 16 regiones del país. Pero, ¿es lo que esperan las regiones como avance?

Al respecto, Manuel Toro, docente de la carrera de Administración Pública de la Universidad de O’Higgins (UOH), explica que se trata de una propuesta “que tiene años de trabajo, principalmente impulsada desde organizaciones no gubernamentales (ONG’s), buscando que la visión de Estado supere los periodos de gobierno. La historia reciente del país habla de dos procesos constituyentes fallidos, donde gran parte de la discusión tenía que ver con la descentralización, por lo que no era justo que esta demanda quedara solo en un discurso de buenas intenciones”.

Respecto a si es lo que necesita Chile, el experto aclara que se trata de un avance. “La descentralización aún se ve como un ‘Santiago no es Chile’, pero también es cierto que en las propias regiones hay centralización. Por ejemplo, ¿dónde y quiénes toman las decisiones de inversión de Cardenal Caro? Es importante avanzar en construir un país más equilibrado, que no dependa de ir al centro del poder para resolver una situación, que pueda hacerlo desde una comuna, una provincia o una región, porque allí también hay competencias, pero es importante respaldarlas, validar los procesos de participación, dirigir recursos que permitan resolver problemas identificados desde esos territorios y ponerlos en valor”.

Aun así, el docente detalla que una política no va a solucionar todos los problemas de descentralización en Chile, “pero si entregará un camino, orientaciones y compromisos para los cuales todas y todos debemos estar disponibles para trabajar en ellos. Y sin duda desde las universidades del Estado tenemos un gran desafío y una gran responsabilidad en ello”.

Para Javiera Delgadillo, jefa de carrera y docente de Administración Pública UOH, se trata de avanzar hacia una mayor ‘justicia territorial’, y para ello son necesarios recursos económicos transferidos. “En esta línea el Royalty Minero es una buena noticia en línea de descentralización fiscal, sin embargo, hay otros elementos pendientes como -por ejemplo- el pago de tributos de empresas que se desarrollan en comunas periféricas pero que tienen su casa matriz en comunas capitales, y, por tanto, el aporte a las comunas que prestan sus espacios -y que terminan muchas veces siendo zonas de sacrificio- es casi nulo”.

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REGIÓN DEPRIMIDA

Las cifras del Banco Central, que sonaron preocupantes para el futuro del territorio, al parecer no tuvieron tanta repercusión. “Fue una noticia dura y aparentemente no tuvo la repercusión esperada. Hubo un par de llamados a hacer ‘esfuerzos desde todos los sectores’ y, claro que es necesario, casi a nivel de obligación, ya que tanto el Gobierno Central como Regional y las comunas deben sentarse rápidamente a la mesa a sincerar esta situación y ver a qué nivel llega el desmedro evidenciado por el Banco Central en la región”, añade Toro.

Agrega que no solo se debe buscar acuerdos a nivel del sector público, también es importante conversar y acordar tareas y acciones con el mundo privado y analizar la situación actual de las áreas de producción regional, “donde -sin duda- la minería se lleva gran parte de la atención, pero también está la agroindustria y otros sectores que se deben observar, ya que ser la segunda peor región del país a nivel de indicadores económicos tiene que inquietarnos a todos”.

“Se vuelve elemental pensar en nuevas alternativas al modelo de desarrollo que hoy existe. Pese a que la economía chilena no presenta grandes vaivenes, se ha demostrado que el actual modelo precariza y genera desigualdad particularmente en sectores históricamente excluidos y que no han formado parte de la toma de decisiones ni tampoco de los debates. Existe un agotamiento del modelo productivo y sería prudente que, luego de dos años instalado el Gobierno, pueda abordarse esta temática que fue uno de los puntos comprometidos en la agenda programática”, puntualiza Javiera Delgadillo.

LA FIGURA DEL GOBERNADOR

Para el docente Manuel Toro ‘descentralizar’ se trata de una transferencia de poder y de toma de decisiones fuera de la autoridad central, con participación e incidencia local. Por lo cual surge la pregunta: ¿cuál es el poder en la toma de decisiones de un Delegado/a Presidencial o un Gobernador/a?

“Hoy la máxima autoridad del Gobierno en la región coordina al gabinete regional de acuerdo a las prioridades gubernamentales. Por su parte, el Gobernador es el órgano ejecutivo del Gobierno Regional, que preside el Consejo Regional y asigna recursos de los programas de inversión del GORE, los programas de inversión sectorial de asignación regional, pero ¿incide en la toma de decisión y/o en la inversión pública regional?”, señala Toro.

Agrega que, si bien contamos con un Gobernador electo democráticamente, un gran avance y un anhelo por muchos años, es momento de avanzar a una real incidencia de esta figura en la toma de decisiones local. “Se necesita que en materias sensibles como la seguridad o en situaciones de catástrofes, y otras con ejecución de políticas públicas, la inversión tenga un vínculo directo con las necesidades del territorio y que la Estrategia de Desarrollo Regional haya priorizado. Que sea una autoridad que, partidaria o no del gobierno de turno, permita que la región no se estanque y avance en materias económicas, políticas y sociales”, destaca.

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ESTRATEGIA DE DESARROLLO REGIONAL

La Estrategia de Desarrollo Regional (ERD), actualmente en construcción por el Gobierno Regional de O’Higgins y cuyo ejecutor es la Universidad de O’Higgins, es una de las herramientas que plantea bases sólidas para un trasvasije de poder desde el gobierno central.

“Se trata de una herramienta de participación y el instrumento de planificación más relevante a nivel regional, ya que permite a las provincias, comunas y sus habitantes discutir temas políticos, sociales y culturales que son prioritarios para sus intereses y que afecten su quehacer cotidiano, de corto y mediano plazo”, indica Manuel Toro.

Asimismo, para la docente Javiera Delgadillo este instrumento de planificación territorial es necesario que no sea solo un documento que se difunda entre las esferas académicas, “sino que sea conocido por la ciudadanía y que efectivamente sea considerado para la toma de decisiones a nivel regional”, añade.

“Esta Estrategia cuenta con una particularidad muy importante y está siendo construida por actores con conocimiento de esta región y con experiencias comunes. A diferencia de otros años, y como aún ocurre en otras regiones, la ERD es construida por universidades alojadas en Santiago con una mirada distinta de ésta y con el foco en otras temáticas”, finaliza la experta.

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