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Molineros de El Teniente celebran 119 años

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En una actividad que incluyó una homilía del diácono Genaro Díaz, trabajadores, supervisores y ejecutivos de la Planta Concentradora de El Teniente, en Colón Bajo, conmemoraron 119 años de operaciones.

La historia recuerda que el 6 de junio 1905 quedó inscrito como el día en que inició sus actividades, en la ladera de la montaña próxima a la Mina, en Sewell, un “establecimiento beneficiador de minerales”, integrado por una planta de concentración o molino, con capacidad para tratar 250 toneladas diarias de mineral. La infraestructura fue considerada la más avanzada del mundo en su época.

En la celebración, el superintendente de procesos Sewell, Carlos Benavente, recordó los inicios de la Planta Concentradora, que en 1967 se expandió hacia Colón Bajo, y dedicó palabras a los molineros y molineras de El Teniente. “Les agradecemos lo que hacen todos los días, que este proceso siga manteniéndose como la concentradora más importante de nuestra corporación y mantengan la alegría y convicción con la que todos los días nos levantamos y venimos a dar todo por Chile”.

Además de agradecer el trabajo de los molineros y molineras, el superintendente de Confiabilidad, Carlos Narbona, agregó que “somos un solo equipo de operadores y mantenedores, con el mismo propósito, que no es solamente darle continuidad operacional a la concentradora, sino que también entregar los excedentes para nuestra corporación y para el crecimiento del país”.

Orgullo de Molineros y Molineras

En los festejos de Colón Bajo, sector donde actualmente se encuentran la mayoría de las instalaciones de la Planta, varios molineros (as) destacaron la actividad y su orgullo por pertenecer al área. Sergio Quijada, jefe de mantenimiento, lleva 19 años trabajando en la División, y considera que “con perseverancia y cariño, el trabajo de los equipos es cada vez mejor. Lo más importante es que la seguridad siempre esté primero y que nos cuidemos entre todos”.

Karen Abarca, operadora de la planta de Molibdeno, contó que la experiencia “es un desafío grande y maravilloso a la vez. Me gusta estar acá porque todos los días se aprende algo nuevo y tenemos una muy buena convivencia con mis compañeros”.

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Por su parte, Cecilia Pichún, mantenedora mecánica industrial de la Planta de Filtros, ingresó a la División gracias al programa de Aprendizas y con alegría contó que “es un gran logro haber llegado como mecánica a la División. Acá nos apoyamos entre todos y es un gran lugar para aprender.”

Dilan Castillo, jefe de la unidad de Mantenimiento de la Planta Filtro y Secado, colaborador de la empresa OHL, añadió que “estoy orgulloso de pertenecer a esta área porque se genera un sentimiento de pertenencia muy grande. Nos preocupamos además siempre de la seguridad en cada decisión que tomamos en el trabajo”.

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