Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Diario Digital

Lee la Edición de Hoy

Los accidentes ferroviarios que enlutaron a la región de O’Higgins

Comparte esta noticia

El último ocurrió en 1987, en Pelequén, donde colisionaron dos trenes uno de ellos de pasajeros, y, en 1960, se produjo la denominada “Tragedia de Agua Dulce” camino al mineral.
Anuncios

La región no está ajena a tragedias ferroviarias, tanto en la vía longitudinal como en el ramal al mineral. El accidente de la madrugada del jueves en San Bernardo extrajo de la memoria colectiva los graves hechos ocurrido en Pelequén y Sewell en décadas pasadas.

El más reciente, del domingo 8 de marzo de 1987, se produjo tras una violenta colisión entre un tren de pasajeros y uno de carga. Un error humano en la señalización de las vías, causó la tragedia donde 12 personas perdieron la vida.

Como contó El Rancagüino en su portada del lunes 9, el panorama en las inmediaciones de la estación era desolador. “Un total de 12 muertos y 49 heridos fue el total de la tragedia ocurrida a las 5.43 de la madrugada, cuando en la Estación de Pelequén el tren de carga Super X 202-A, que corría de Temuco a Santiago, arrastrando 26 carros cargados con cereales, impactó la parte trasera del tren Super Salón 1030, que estaba detenido y que tenía destino a la capital”, fue lo que describe la nota de aquel día.

A bordo del denominado “Rápido de la Frontera”, pasajeros dieron cuenta de lo que vivieron a los reporteros de la época. “Yo estaba medio dormido, hacía como quince minutos que el tren estaba detenido en esa estación, habíamos viajado toda la noche desde Temuco y lo que único que queríamos era llegar luego a Santiago”, comentó uno de los afectados. Es más, dijo también que “sentimos la bocina de un tren por la parte de atrás, pensé que a lo mejor el nuestro estaba malo y nos iban a trasladar a otro tren”, y que “el golpe fue muy fuerte, sentí como el carro subía por el aire, se me apretó el estómago, igual como una vez en la montaña rusa de Fantasilandia, quedé medio aturdido, se cortó la luz, todo el mundo gritaba, había señoras histéricas y niños que lloraban, nadie sabía que pasaba”.

Al lugar del hecho, acudió bomberos de varias comunas cercanas, como Rancagua, Rengo y San Fernando, ciudades que albergaron a los heridos trasladados desde Pelequén. Muchos de ellos recién pudieron salir de los fierros retorcidos varias horas después de la colisión, ya que pasado el mediodía de ese domingo llegó un equipo especializado de Bomberos de Santiago.

El Rancagüino cubrió ampliamente esa tragedia que enlutó las vías de la comuna de Malloa. (FOTO: Archivo El Rancagüino).

AGUA DULCE

También un domingo, pero de 1960, los habitantes de Rancagua y Sewell vivieron una jornada del terror. En el ramal hacia el poblado cordillerano, el 7 de febrero, el “Golfista”, como se conocía al tren, descarrilló y volcó en el sector de La Junta, frente a la cancha de Agua Dulce.

Anuncios

Nuestro diario, publicó lo siguiente dando cuenta de la tragedia. “Una catástrofe ferroviaria de grandes proporciones ocurrió cerca de Sewell, en el Mineral El Teniente de la Braden Cooper Co., al volcarse un tren colmado de pasajeros que bajaba, quedando un espantoso saldo de decenas de muertos y heridos”. Ese accidente cobró la vida de 33 personas y dejó a más de 50 heridos graves.

Horas más tarde, en la ciudad, se realizó un multitudinario funeral que aún es recordado por quienes lo vivieron, ya que más de 30 mil personas salieron a la calle para despedir a la víctima. Es más, ese accidente de Agua Dulce replanteó el servicio ferroviario que, años más tarde, fue suprimido especialmente por la construcción de la Carretera El Cobre.

En febrero de 1960 a poco andar desde Sewell a Rancagua, un tren descarriló en el ramal dejando 33 víctimas fatales y una cincuentena de heridos. (FOTO: Archivo El Rancagüino).

Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios