Terapias de luz para combatir la depresión

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Un problema igual cada año. Cuando disminuye la luz solar y asoma el invierno, los días se hacen más cortos y pronto todo se vuelve oscuro. Muchas personas caen en estados de depresión.

Desánimo, cansancio, sueño, aumento de apetito, tristeza, pesimismo, ideas de muerte o suicidio, son sólo algunas expresiones de este mal que trae consigo el cambio de temporada, principalmente en los países escandinavos donde la luz solar solo irradia algunas pocas horas en invierno.

Esta depresión estacional puede ser combatida con medicinas pero también con modernos métodos que reproducen la luz del cielo en espacios cerrados o que reciben poca iluminación solar. Las terapias de luz se han convertido en una buena alternativa contra el conocido “Desorden Afectivo de Temporada” (DAT).

FALTA DE ESTIMULO SOLAR.

Muchos animales saben qué hacer al aproximarse el invierno. Las marmotas, por ejemplo, comen durante la primavera y el verano hasta más no poder y luego se refugian en sus huecos bajo la tierra para dormir durante la estación más fría del año. Pero no se necesita tener cuatro patas para desear huir del invierno y enclaustrarse en casa.

La depresión puede manifestarse a cualquier edad, y se calcula que al menos uno de cada diez hombres o mujeres adultos padece en los meses de otoño e invierno de depresión. Nuestro ritmo biológico está determinado por los contínuos cambios de luz durante el día que producen estímulos para dormir o estar despierto. Si estos estímulos no son producidos, se producen desórdenes en el ciclo fisiológico y nos volvemos irritables, menos concentrados y deprimidos.

El estado anímico del hombre se ve influenciado por una compleja red de relaciones entre la luz del sol, la melatonina (la hormona que opera sobre el sueño), y la serotonina (una hormona asociada con el estado de alerta y la alegría).

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Los niveles de melatonina se elevan al caer la noche y disminuyen al primer rayo de sol. En cambio, los niveles de serotonina aumentan con la exposición a la luz, produciendo que mucha gente tienda a sentirse de mejor humor y con una disposición más alegre en el verano.

Según algunos expertos, casi el 90 por ciento de aquellas personas que sufren de depresión podrían ser tratadas eficazmente. Si no se la trata, la depresión puede conducir al suicidio en algunos casos extremos.

Las personas con DAT tienen síntomas estacionales que aparecen y desaparecen cada año. Generalmente, llegan a su pico durante el invierno y desaparecen durante la primavera y el verano.

LUZ CONTRA LA DEPRESION.

La terapia de luz es muy efectiva. La mayoría de las personas encuentran que sus síntomas mejoran o desaparecen completamente. Si la terapia de luz funciona en su caso, usted notará una mejora en el plazo de una semana.

El director de la Fundación para Investigación sobre Luz y Salud (Light and Health

Research Foundation) de Holanda, Toine Schoutens, mantiene que en su país al menos 25.000 personas se someten a terapias de luz. Al menos el tres por ciento de la población holandesa, agrega Schoutens, sufre de depresión de invierno (unas 450.000 personas).

Las terapias de luz no sólo son realizadas en clínicas u hospitales sino que también pueden ser aplicadas en casa. Schoutens, también directivo de la empresa holandesa Medilux que trabaja en estrecha colaboración con la transnacional Philips, indicó que estos aparatos cuestan entre 250 euros para uso casero hasta 6.000 euros para uso clínico o hospitalario.

En las últimas semanas, Medilux ha regristrado un incremento de al menos un 400 por ciento en la demanda de aparatos para terapia de luz, en comparación a los primeros meses del año.

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La terapia de luz es simple. Usted se sienta a algunos pies de distancia de una caja de luz fabricada específicamente, durante cierta cantidad de tiempo cada día. Su médico probablemente le hará comenzar con 15 a 20 minutos por día. Gradualmente, aumentará la cantidad de tiempo, generalmente a entre 30 y 45 minutos por día.

Se recomienda una sesión por día, de preferencia por las mañanas y durante una a dos semanas a lo largo del invierno. La duración de la sesión depende de la distancia que hay entre la vista y la fuente artificial de luz. Si la distancia es de 75 centímetros, se recomienda un “baño de luz” de dos horas, de una hora si es de 50 centímetros y de media hora a 25 centímetros de distancia.

Podrá leer o trabajar durante la terapia, ya que sus ojos permanecerán abiertos. De hecho, algunos investigadores han llegado a la conclusión de que la luz puede aliviar los síntomas del DAT más rápidamente que los antidepresivos.

En el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Viena se desarrolla actualmente estudios con una sustancia, que promete un eficiente tratamiento del mal estacional sin mayores efectos secundarios en comparación con las medicinas que existen en el mercado. Se proyecta que este nuevo fármaco estará en venta a más tardar en el 2005.

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