Senador Juan Luis Castro: “Pasemos de la retórica a la acción. La gente está esperando hechos y no que haya un próximo crimen o delito en cualquier región del país o comuna de nuestra región”

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La creciente inseguridad en las zonas rurales ha generado una profunda preocupación en la ciudadanía, especialmente tras el reciente asesinato del matrimonio de agricultores en Graneros. La situación motivó una manifestación ciudadana en la Plaza de los Héroes de Rancagua, donde vecinos exigieron a las autoridades medidas concretas para devolver la tranquilidad a los sectores.

El tema a la palestra llegó al Senado, pues el martes senadores presentaron una Moción Parlamentaria respecto a aumentar las penas para quienes cometan delitos en zonas rurales; y el miércoles, el subsecretario del Interior, Luis Cordero, visitó la región para reunirse con Carabineros y la PDI.

En entrevista con El Rancagüino TV, el senador Juan Luis Castro, que es miembro de la mesa del crimen organizado y de la bancada por la violencia rural, manifestó que se hace necesario poner énfasis en el resguardo de las zonas rurales ante la escalada de delincuencia que afecta al campo, señalando que la violencia en estos lugares no es un fenómeno nuevo.

¿Cómo toma este tema de la escalada de violencia que se toma ahora las zonas rurales?
Esto no es nuevo, la gente sabe que hemos vivido extorsiones, secuestros, sicariatos, robos del siglo, hemos visto de todo en los últimos dos años. En diciembre del 2023, en Graneros convoqué a una mesa de seguridad sin haber habido hecho de sangre ahí, producto de que ya el Ministerio Público había detectado tres ciudades con alto foco de crimen organizado. No lo digo yo, lo dice la mesa del crimen organizado a la cual pertenezco. Graneros, Rancagua y San Fernando.
En esa ocasión, con el alcalde de la época Claudio Segovia, el ex subsecretario interior de la época, la Delegación Presidencial, que es la misma; un cabildo de vecinos, se estableció una mesa técnica y pasos a seguir concretamente para salir adelante respecto a la inmigración indocumentada, a incivilidades, a la necesidad de aumentar los focos de barrio en los cuales puede haber narcotráfico declarado, en fin. Durante el año 2024 poco se supo de los resultados de esa mesa. Había un foco puesto, no es que este crimen de repente abrió los ojos, esto tenía un desarrollo porque se sabía que había un problema en Granero fuertemente detectado.

¿Entonces qué pasa?
Llama la atención que los datos de la víctimas al 133 demoraran en ser escrutados y llegados a punto una hora; los expertos dicen que en 3 minutos se podría haber llegado. Llama la atención que la dotación de la Fiscalía -en boca del Fiscal Regional- sigue siendo la segunda de Chile con más carga de trabajo. O sea, estamos subiendo por todos lados el desborde de causas.
Hay compromisos del Ministerio del Interior -la Delegación Presidencial es el Ministerio del Interior en la zona- hace dos años de tener pórticos de televigilancia en múltiples puntos de acceso por donde se puede saber la placa patente, identificar por inteligencia artificial los conductores de un vehículo que entra o que sale, que viene a perpetrar un delito, que la toma como guarida, etc. Por eso, el clamor, la indignación ciudadana era natural que se expresara, y eso es un reflejo de la realidad.
Un signo interrogativo el sentido de la visita del Subsecretario Cordero, porque pasaron 8 días para la primera visita después del crimen, ¿qué novedades nos trae? y no se oyó padre. Más bien se habló de seguir con un plan de trabajo, buscar una coordinación, carácter secreto de la investigación, no hay nada que agregar.
No hay anuncios del Subsecretario del Interior, que es el hombre que tiene el control, el mando de todas las policías y la coordinación con el Ministerio Público. El suspenso, la incertidumbre sigue latente en nuestra zona. ¿Por qué a nuestra zona se le da este trato? un trato que disminuye la expectativa de la zona. Porque si en Vitacura, en Las Condes, en Renca, en La Pintana, pasa algo así, uno ve todas las autoridades corriendo para dar la solución, y aquí, 8 días después vienen, no hay nada que decir.

El subsecretario del interior dijo que ‘una de las particularidades que tienen las comunas rurales es que son lugares donde ocurren hechos constitutivos de delito, pero las personas suelen no denunciar’ ¿cree que esta declaración es una justificación al retraso en medidas de seguridad para los sectores rurales?
O sea, ese sallo no es para que se lo ponga la Región de O’Higgins, que se diga que aquí no hay denuncias, no es cierto. La comuna de Graneros está a un kilómetro de la carretera, no estamos hablando de un campesinado que está a cientos de kilómetros sin conectividad. No es efectivo que aquí la gente nos denuncie, al punto que la llamada al 133 de denuncia de la víctima con balazos atrás mientras estaban acribillando a su marido y después murió ella, fue una llamada in situ, desesperada, donde la policía no llegó a tiempo. Admitámoslo. Entonces, cuidado. Me llama la atención. Decir al voleo que la gente no denuncia, qué tiene que ver con la labor del subsecretario, es él que comanda, es él tiene el timón del control policial para decir tengo que llegar hasta el final.
Me hubiera encantado que hubiera dicho, las pesquisas van en esta fase, las diligencias están encaminadas de esta manera, las medidas de protección que vamos a instalar para Graneros, entrada norte, son éstas, ésta y ésta. Los plazos postergados de las cámaras de televisión son estos. Pasemos de la retórica a la acción. La gente está esperando la acción, los hechos, las realidades; y no que haya un próximo crimen o delito en cualquier región del país, y sobre todo en cualquier comuna de nuestra región.

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Hubo novedades en el Senado respecto a una Moción Parlamentaria que solicita aumentar las penas para quienes cometan delitos en zonas rurales, ¿si pudiera detallar aquello?
Sí, esta fue una iniciativa del vicepresidente del Senado, Matías Walker, senador por Coquimbo, y junto con los tres senadores de nuestra zona y de otros lugares, fuimos con el Ministerio Público, el fiscal nacional Ángel Valencia, él apoya la necesidad de tener más fiscales, sobre todo para O’Higgins. Que la labor de la criminalidad hoy día está lejos, porque el crimen organizado es un mercado obscuro, y busca lugares donde poder crecer sin respetar la ley. Y en ese sentido, él apoya este proyecto de ley que ingresamos en el Congreso, un proyecto que esperamos tenga suma urgencia, y que se focaliza el mundo rural. Junto con eso el rol que va a tener en abril el nuevo Ministerio de Seguridad con Seremía, más una ley de Seguridad Municipal que se empieza a votar el lunes en el Senado, que pretende darle cuerpo y fuerza a los municipios, proyecto que entrega $5.300 millones a los municipios para que tengan colaboración, no sustitución de Carabineros.
Cuando de verdad veamos ese esfuerzo, la gente va a empezar a creer. Y yo creo que ahí está el foco, siento el apoyo del Fiscal Nacional a esta idea de la bancada por la violencia rural que integro, que era justo y necesario estar presente en la contingencia, porque si no todos los focos, las luces, las cámaras, se las lleva Santiago.

¿Será que la inseguridad que viven sectores rurales queda en segundo plano cuando también se debe enfrentar el delito en los sectores urbanos o que la ruralidad es invisible para tomar medidas concretas?
Todo lo rural hoy día carece de una estructura militar -en el caso de la Araucanía-; o de Carabineros, en el caso nuestro, y que llegue a los múltiples ramales y caminos interiores, oscuros de noche. Si no hay Seguridad Municipal para las comunas, es imposible llegar a todos esos recónditos lugares dentro de una comuna donde hay campos, parcelas, donde hay gente que está totalmente descampada, que no tiene un vecino al lado, uno o dos kilómetros entre una casa y otra; y eso lo sabe el delito; el delito sabe dónde puede sorprender, ejecutar, como lo hizo con este matrimonio.
Creo que esos dos elementos van a ayudar; pero no en el presente, porque todavía estamos en la sensación de estar en la intemperie, de que no hay un foco de preocupación, que sólo cuándo hay un remezón por un crimen, se desatan las voluntades que hasta ahora que han pasado diez días todavía no veo un plan de la Delegación Presidencial ¿y todo lo que se inauguró, que se anunció, dónde quedó?

¿Cuál cree que entonces es la clave para combatir este delito que está desbordado?
El delito rural pasa mucho por migrante indocumentado. En esta zona eso es notorio: Colombiano, boliviano, venezolano. Antes era haitiano, eso bajó; pero tenemos en temporada alta un foco, los bolivianos caen en temporada baja, vuelven después. Para boliviano, venezolano, Graneros es nicho preferente, y eso explica mucho delito también, entra y salida, guarida, lugar de pernoctación, en fin.
Luego de Graneros, está San Fernando, en línea, grandes urbes, donde hay mucho barrio, mucho comercio, hay todas las derivadas oscuras del comercio clandestino en todos los ámbitos.
Dos tercios del contingente de Carabineros está en San Fernando y Rancagua, porque hay poblaciones, etc. Pero, como es una dotación rígida, escasa, no logra permear hacia el mundo rural de cada comuna. Entonces, la ley de Seguridad Municipal va a ayudar, debería ayudar el Ministerio de Seguridad Pública siempre que llegue empoderado, con fuerza, en abril. Deberíamos tener aquí, no un seremi más que haga reuniones. Quien sea que represente ese Ministerio acá, lo que yo esperaría es coordinación efectiva, eficacia, que dé la cara siempre, a veces para ponerse colorado, otras veces para las buenas noticias, pero dar la cara; y darle señales de empoderamiento a la gente, que de verdad el Estado está presente, porque la sensación es que el Estado está ausente.

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