El uso de celulares y dispositivos móviles tiene sus restricciones, como en la conducción de automóviles, lo mismo ocurre en los aviones, tampoco se debe hacer en las iglesias, conciertos, teatros, cines y hasta en hospitales; pero la utilización de estos aparatos tecnológicos en los establecimientos educativos de Rancagua, ha causado controversias por parte de profesores, padres y apoderados.
Existe un proyecto de ley aprobado el 12 de agosto de 2024 por la Cámara de Diputados que, prohíbe y regula el uso de celulares al interior de los establecimientos educacionales para menores que reciban educación parvularia y aquellos que cursen entre 1° a 6° año de enseñanza básica.
Se acordó, que en ambos niveles educativos -parvularia y básica- los reglamentos de los recintos educacionales deberán disponer las medidas para materializar esta prohibición. Existen algunas excepciones para regularla, como necesidades educativas especiales del alumno, donde el uso de estos aparatos se considere como una ayuda técnica para su aprendizaje.
Otra de las excepciones contempladas en el proyecto, es en caso de una situación de emergencia o desastre; o en su defecto, que el alumno presente una enfermedad o condición de salud que requiera monitoreo a través de teléfonos móviles.
Para mantener el enfoque en lo académico y reducir las distracciones innecesarias, cada escuela hará cumplir que, los teléfonos celulares y todos los dispositivos móviles deberán estar apagados o en modo silencio en todas las aulas, la biblioteca, las áreas comunes, los pasillos, las oficinas y hasta en los baños.
A través del Ministerio de Educación se ha establecido que, los propios centros educativos deben decidir a partir de una reflexión colectiva con la comunidad, escuchando a apoderados, docentes, trabajadores de la educación y estudiantes, adecuarse al contexto, y tomando la mejor medida, que les permita avanzar en el aprendizaje.
Sobre la tecnología en la educación, la UNESCO presentó un nuevo informe mundial, donde refleja que, actualmente se “carece de gobernanza y reglamentación adecuadas”, por lo que instan a los países a que establezcan sus propias condiciones para el diseño y el uso de la tecnología en la educación.
Es por ello que, el estudio reseña que el uso de la tecnología en la educación nunca sustituya a la enseñanza presencial y dirigida por docentes, y al mismo tiempo apoye el objetivo compartido de una educación de calidad para todos.

Colegio Don Bosco prohíbe durante toda la jornada
Uno de los colegios que cumple una restricción en jornada completa, es el Colegio Don Bosco, de Rancagua, donde el sostenedor de la institución, Rodrigo Jaña, informó que los alumnos y los profesores no pueden utilizar el celular dentro de la sala de clases; al igual que los niños y adolescentes en las horas de recreo.
“En el fondo, los alumnos no pueden hacer uso de los celulares o relojes inteligentes durante todo el periodo de clases, desde que entran en la mañana hasta que se van a las 04:15 de la tarde”, recalcó Jaña.
Indicó el directivo del colegio, que, el reglamento interno establece que, la normativa comenzó a cumplirse a partir del 1° de marzo de este 2025, pero en la práctica comenzaron una campaña de disminución de uso del celular, desde el segundo semestre de 2024.
Aclaró Rodrigo Jaña que, no existe un método, sino una normativa que se está aplicando, aparejada a una sanción, que, de no cumplirse, el teléfono es retirado y en caso de reincidencia, el alumno es suspendido del colegio.
Este establecimiento cuenta con lockers o casilleros para los alumnos de 3° básico hacia arriba, que en caso de que lleguen al colegio con un teléfono deben dejarlo allí de manera voluntaria.
Sobre alguna resistencia o negativa de padres o apoderados sobre la medida implementada por la institución, el sostenedor del Don Bosco afirmó que “somos humanos y siempre va a haber una resistencia a una norma, pero hasta ahora hemos tenido bastante apoyo de parte de los apoderados en general”.
Comentó además que, la institución realizó una campaña en el segundo semestre del año pasado, y en la actualidad se estimuló a los profesores al “no uso de celulares”, ya que en algún momento se propendió a utilizar los celulares como parte del proceso de investigación, pero al final se dieron cuenta que no estaba siendo utilizado de forma correcta.
Rodrigo Jaña comentó finalmente que, el Colegio Don Bosco, cuenta con sala de computación, con data en cada salón y los profesores cuentan con su computador con conexión a internet, por lo que no se justifica el uso de celular específico en la institución.

Colegio San Alberto libre de celular
“Nosotros creemos fuertemente que la tecnología puede ser una herramienta para el aprendizaje”, apuntó a decir la rectora del Colegio San Alberto de Machalí, María Paulina Thomsen Queirolo, cuando se le consultó sobre la utilización de sus alumnos de los aparatos móviles y tecnológicos.
Aclaró además que, no han sacado la tecnología del recinto escolar, solo el uso de los celulares, porque detectaron que, en las salas de clases, los alumnos lo utilizaban, no como herramientas pedagógicas, sino para uso de juegos o redes sociales.
Para la profesional de la educación, el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), determinó que Chile es uno de los países donde sus alumnos tienen más celulares en salas de clases y son los que menos lo usan para aprender, resultados éstos que decidieron estudiar desde la neurociencia, lo cual determina que el uso del celular “aunque suene fuerte, produce en el cerebro adicción, como lo produce el alcohol o la cocaína”.
En la institución notaron que los recreos habían cambiado, donde se observaban a los niños sentados en los pasillos tecleando todo el tiempo, por lo que decidieron en el mes de noviembre de 2024 pasar por las salas de clases y fue en diciembre de ese mismo año, cuando se les dio a conocer a través de una comunicación a padres y apoderados una medida de restricción, lo cual “la recepción de los alumnos y apoderados ha sido 100%”.
Sobre esta implementación, María Paulina Thomsen aclaró que “la medida es un colegio libre de celular”, por lo que en ningún momento pueden hacer uso de los teléfonos móviles.
Explicó que cuando los alumnos hasta 4° básico llegan en la mañana, los dispositivos los dejan en una caja (con llave), ya que hasta este nivel está prohibido llevar celular, porque “un niño hasta 4° básico, legalmente no debería andar portando un celular, porque tienen acceso a redes, que no son pertinentes”.
Haciendo una comparación válida, la profesora Thomsen mencionó que, a diferencia de años anteriores, hoy notan un colegio donde en los recreos han tenido “más rodillas accidentadas”, donde hay distintos tipos de juegos, con zonas de lectura, de descanso, mesas para compartir y una dinámica distinta en ellos; además en las aulas de clases están en otra disposición.
Afirma la rectora del San Alberto que, algunos padres de los alumnos de enseñanza media no han mostrado resistencia, porque “ellos dicen que no pueden controlar el uso del celular en mi casa”. Entonces, el pensar que estando en el colegio no lo van a usar, tal vez hasta las 06:00 de la tarde, para ellos fue un gran descanso y se dan cuenta, de que no lo requieren tanto.
Con las medidas aplicadas, la rectora aseguró que no han tenido problemas de que el niño entregue el teléfono, porque nunca ha sido dentro de clases, sino fuera, en los tiempos libres.
Actualmente, esta institución tiene una campaña a través de las redes sociales, sobre la restricción del uso de celular dentro de sus instalaciones para este 2025, donde de manera muy educativa, docentes y apoderados concientizan a los niños para #menostelefono, más diversión, más deportes, más atención y más amigos.

Constanza Cortés: “Hay que regular su uso en la casa y la escuela”
Constanza Cortés, jefa de la carrera Pedagogía en Educación Parvularia, en la Universidad de O´Higgins (UOH), considera firmemente, que los niños en la primera infancia desde 0 a 6 años “no deberían estar expuestos a pantallas y en la enseñanza básica, con niños un poco más grande”.
“Nos encontramos con esta realidad de que los niños tienen celulares, de que pasan mucho conectados en sus casas a los teléfonos o a las Tablet, y se quiere que las escuelas finalmente restrinjan esto”, señaló Cortés.
Como ejemplo pone de manifiesto también, el tiempo que pasan los padres con los teléfonos, por ser ellos modelos y referentes de sus hijos.
La profesional en educación parvularia sostiene que este tipo de dispositivos deben ser restringidos en la escuela, ya que “los niños en el patio no socializan, no juegan entre ellos, los adolescentes no conversan, están muy pegados a sus teléfonos y se restringen una serie de procesos que son claves en estas etapas”.
Cortés reconoce que el sistema escolar es muy actualizado, mostrando como ejemplo, que mientras los profesores están adelante dando clases por mucho rato, se provoca más que una atención, “un tremendo quiebre entre lo que estoy acostumbrado a ver y el docente haciendo clases de lápiz y papel”.
A juicio de la especialista, los adolescentes, preadolescentes y los niños están utilizando mucho las tecnologías, pero “hay que regular su uso, tanto en la casa como en la escuela”.
Para Constanza Cortés, en caso que se permita el uso de los dispositivos móviles en los establecimientos educativos, afecta en el bienestar y aprendizaje de los alumnos, sobre todo “en el proceso de atención y concentración de los niños, adolescentes y adultos”.
En el caso de los niños más pequeños, Cortez afirma que es más complejo, porque si éstos son expuestos a pantallas “se produce poca tolerancia a la frustración, porque la pantalla es muy intuitiva y hecha para que, tantos niños como adultos, sea muy fácil meterse y entrega estímulos auditivos y visuales, que generan finalmente, que estemos todo el tiempo pegado a la pantalla”.
Para los chicos y adolescentes, la experta en educación parvularia considera que después de los 12 años se le debe proveer de un teléfono celular, y “muy regulado por las familias y con mucho control parental”, supervisando lo que sus hijos revisan en las redes sociales, ya que tienen fácil acceso a pornografía y temas que no deben ver.
La profesional afirma que, las relaciones cara a cara es lo ideal entre los niños, preadolescentes y adolescentes, por lo que podría conllevar al ciberbullying, ciberacoso y muchos temas que pueden decantar en situaciones problemáticas.
Dijo, que tiene pleno conocimiento del proyecto de Ley que fue aprobado en la Cámara de Diputadas y Diputados, que prohíbe y regula el uso de celulares en colegios, a lo que Cortés cree, que es bueno pensar en una restricción, porque “más que el castigo en sí mismo, es importante educar a los profesores, para que puedan tomar la tecnología y dejarla al servicio de sus estudiantes, a partir de experiencias de aprendizaje que estén diseñadas y planificadas”.
Constanza Cortés está convencida que en la educación parvularia no trae beneficios que los niños estén conectados a las pantallas, porque “los aportes y beneficios no son muchos”.

Para la CORMUN es “muy complejo y un tremendo desafío”
Beatriz Arriagada, directora de la División de Educación de la Corporación Municipal (CORMUN) de Rancagua, fue consultada sobre este tema, que ha generado reacciones en la opinión pública en general, lo cual lo calificó de “muy complejo y un tremendo desafío” y que las comunidades escolares han tomado acciones a través de la aplicación y actualización de sus reglamentos internos.
“Nosotros como corporación estamos avanzando en trabajar en lineamientos institucional común con todos los colegios, estudiantes y sus familias”, indicó la funcionaria municipal.
De existir resistencia de parte de padres y apoderados por el uso de celular en los establecimientos educativos, Arriagada, apuntó que trabajar con las familias es muy importante en esta temática, ya que el rol del grupo familiar en educar, no solo la responsabilidad es de los colegios, sino también, el seguimiento y acompañamiento de los padres, madres y cuidadores en los hogares.
Agregó que, “los niños acceden a una gran cantidad de información muchas veces violentas y en situaciones de riesgo y donde los adultos desconocen que los estudiantes están expuestos a situaciones”.
Aclaró la directora de Educación de la CORMUN, que las instituciones escolares manejan sus propios reglamentos internos y “hoy día estamos avanzando en definir planes de trabajo con los colegios para ir capacitando y conversando esta temática, y dar lineamientos a los establecimientos, a las familias y a los mismos estudiantes”.
Diputada Natalia Romero: “Garantizar un ambiente de aprendizaje adecuado”
Una de las diputadas que propuso el proyecto de Ley que regula el uso de celulares en los colegios, es Natalia Romero, quien reconoce que la tecnología ha sido una herramienta clave en la educación, pero que su uso desmedido dentro de las salas de clases está afectando la capacidad de atención y concentración de los estudiantes.
“No podemos ignorar los estudios que evidencian este problema”, asegura la parlamentaria por la región de O’Higgins, al referirse a los informes de las universidades de Chile y la Católica, quienes junto al Ministerio de Educación y la Unicef, revelan que cada vez más niños acceden a celulares con internet desde edades tempranas.
Recalcó Romero que, “esta realidad nos obliga a tomar medidas concretas para garantizar un ambiente de aprendizaje adecuado en los colegios”.
Subrayó la diputada, basándose en cifras, que en Chile el 90% de los menores tiene celular. Además, el 82% de los niños y niñas de entre 8 y 12 años maneja un dispositivo móvil propio, al igual que el 97% de los menores de entre 13 y 17 años.
Mencionó por otra parte que, la Unesco recomendó en 2023 prohibir el uso de celulares en las salas de clases, mientras que el último informe PISA de la OCDE evidenció que “estos dispositivos generan distracción en al menos un 65% de los estudiantes”.
Otro de los datos suministrado por la parlamentaria, y basándose en estudios, demuestran que en los colegios donde se ha prohibido el uso de celulares, el bullying disminuyó en más de un 40% y las calificaciones mejoraron.
Como integrante de la comisión de la Familia de la cámara, la diputada Natalia Romero hace un llamado a los senadores, a que respalden este proyecto de ley, que junto a sus colegas ingresaron en 2023, y a que le otorguen máxima urgencia, porque “no podemos seguir postergando una decisión que impactará directamente en la calidad de la educación de nuestros niños y jóvenes”.

El proyecto lleva siete meses en el Senado
El también diputado por la región de O’Higgins, Raúl Soto, se refirió a este proyecto de Ley, al señalar que el mismo lleva siete meses en la Comisión de Educación del Senado, desde que la Cámara de Diputadas y Diputados lo aprobaron.
Dijo Soto, que la idea es prohibir el uso de celulares hasta sexto básico, salvo algunas excepciones, como: actividades pedagógicas, necesidades educativas especiales, emergencias o condiciones de salud que lo requieran.
“De ahí, de séptimo a cuarto medio, la idea es que sean los propios establecimientos educacionales los que establezcan normativas de uso”, afirmó el parlamentario.
Subrayó Raúl Soto que, en un contexto de hiperdigitalización, “necesitamos fomentar que en el contexto educativo se vuelva a lo importante, que no solo tiene relación con el aprendizaje de contenidos, sino también con la socialización”.
Es por ello que, el diputado por la región de O’Higgins espera que el Senado tramite durante este primer semestre “esta iniciativa tan fundamental”.

‘Adolescencia’ una realidad que debemos abordar
Una serie televisiva que ha generado polémica en la opinión pública a nivel de varios países, es “Adolescencia”, que aborda el tema de las redes sociales en los niños y adolescentes a nivel mundial, pero que es una realidad que debemos abordar antes de que sea demasiado tarde, para darnos cuenta el daño en los más vulnerables, sin la supervisión de los padres.
Uno de los principales actores de la serie “Adolescencia”, que ocupa los primeros lugares de Netflix, Stephen Graham, dijo en una entrevista que, anteriormente “no teníamos acceso a tantas cosas, que hoy influyen en las mentes jóvenes”.
El actor británico afirmó que “y si todos somos responsables, el sistema educativo, los padres, la comunidad, el gobierno. Cuando éramos niños, no teníamos redes sociales, jugábamos en la calle o estábamos en nuestros cuartos dibujando o tocando algún instrumento”, al referirse en gran parte de la entrevista a la trama de la película, donde era el padre del adolescente responsable de la muerte de una niña.
Aseguró además que, “todos seriamos responsables y deberíamos hablar de ello”.
En definitiva, la decisión de regular o prohibir el uso de celulares y dispositivos en los establecimientos educativos, no solamente es responsabilidad de los profesores y comunidad educativa, sino más aún, de los padres, apoderados y del núcleo familiar, velar por el tiempo que dedican los niños y adolescentes, durante su estadía en el hogar.
Es nuestra responsabilidad y no de otros, controlar el uso de celulares y dispositivos a nuestros hijos en el hogar, porque de esa manera estamos contribuyendo a un mejor aprendizaje y a convertirlos en mejores ciudadanos…Dile NO al celular en la escuela.
