Fotos: Marco Lara
La Región de O’Higgins, una de las zonas agrícolas más importantes del país, fue el escenario elegido por Summit Agro Chile para el lanzamiento oficial a nivel nacional de los innovadores drones agrícolas DJI Agras T100 y T70P. Este evento convocó a agricultores, distribuidores y entidades clave, marcando un hito en la adopción de la última tecnología en drones para el agro.
Martín Merino, presidente de Summit Agro Chile, destacó que el evento se realice en una región como ésta, tan importante para la agricultura. Actualmente, estima que hay más de 500 unidades de drones pulverizadores operando en Chile, cubriendo aproximadamente 100.000 hectáreas al año. “Estamos en una curva exponencial de crecimiento. Todavía queda mucho por crecer”, manifestó.

Igualmente, explicó que “estas unidades se complementan muy bien con el resto de las formas de aplicación, como los tractores y la maquinaria tradicional. Son más autónomas, por lo que permiten bajar los costos operacionales y llegar hasta donde otros no llegan, como, por ejemplo, cerros, quebradas o campos inundados, en el caso de las plantaciones de arroz”.
Por su parte, Claudio Valdés, Sub Gerente Agtech y Seipro de Summit Agro Chile, detalló las impresionantes características de los nuevos modelos: “Ambos modelos no solo pulverizan y aplican sólidos, semillas o fertilizantes, sino que también pueden transportar cargas dentro de un campo. Pueden, por ejemplo, transportar frutas cosechadas de zonas con pendientes altas a áreas más planas, o llevar herramientas a lugares de difícil acceso de manera rápida y eficiente”.

Un punto clave que se busca desmitificar es la complejidad de su manejo. Claudio Valdés enfatizó que los drones son fáciles de usar y aptos para todas las personas: “Se manejan de forma autónoma gracias a la inteligencia artificial. Son fácilmente programables en un control remoto, designando su trayectoria, velocidad, altura, litros por hectáreas, etcétera. Luego, presionando un botón, el drone va a hacer lo que programamos”. Además, cuando la batería o el producto se agotan, regresan solos al punto de despegue.







