Por: general Max Jiménez Fleming, Jefe Zona O’Higgins de Carabineros de Chile.
Cada 20 de agosto, nuestra nación conmemora con respeto y solemnidad el Natalicio de Bernardo O’Higgins Riquelme, prócer de la Independencia y Padre de la Patria. Sin embargo, para quienes habitamos y servimos en la Región del Libertador General Bernardo O’Higgins, esta fecha reviste un significado aún más profundo. No se trata solo de recordar al hombre histórico, sino de mantener viva su memoria a través de nuestras acciones, deberes y vocación de servicio.
La ciudad de Rancagua, cuna de gestas heroicas durante el proceso de Independencia, vive cada año esta jornada con mucha emoción y gran sentido patriótico. En la tradicional ceremonia realizada en la Plaza de Los Héroes, con motivo del 247° aniversario del nacimiento de O’Higgins, autoridades civiles y militares, escolares, representantes de distintas instituciones y vecinos, nos reuniremos para rendir un homenaje conjunto a una figura que trasciende el tiempo y que sigue siendo faro y guía en la construcción del Chile que anhelamos.
Como Carabineros nos sentimos identificados con el legado del General O’Higgins. Su vida estuvo marcada por la disciplina, el orden, la justicia y el amor por la Patria. Valores que constituyen también los pilares de nuestro accionar diario al servicio de la seguridad, la paz social y la protección de las personas.
La figura de Bernardo O’Higgins nos inspira. Fue él quien, como Director Supremo, fundó instituciones y sentó las bases de una nación organizada, con estructuras sólidas para garantizar el orden y el bienestar común. Su profundo respeto por las leyes, su férreo compromiso con la institucionalidad y su carácter austero son referentes que, asumimos con orgullo y responsabilidad.
Uno de los momentos más significativos que se vive durante la conmemoración del Natalicio de Bernardo O’Higgins es la colocación de ofrendas florales al pie del monumento que honra su memoria. Este gesto, es mucho más que una tradición: es un símbolo del respeto inquebrantable que como comunidad sentimos por quien dedicó su vida a la libertad de Chile. Y es también una oportunidad para renovar nuestro compromiso con los valores que él encarnó.
En el contexto actual, donde enfrentamos desafíos en materia de seguridad, la figura de O’Higgins nos recuerda que servir a la Patria exige coraje, rectitud y entrega total. Nos invita a actuar con transparencia, a proteger a los más vulnerables y a trabajar incansablemente por una sociedad más segura, justa y cohesionada.
No podemos olvidar que, si bien esta fecha se conmemora en todo el país, en nuestra región adquiere una dimensión especialmente simbólica. Esta tierra que lleva su nombre con orgullo, y que fue escenario de gestas históricas como el Sitio de Rancagua, mantiene viva la llama del patriotismo y del compromiso cívico.
Como institución de orden y seguridad, nuestra labor cotidiana está profundamente conectada con esa herencia histórica. Cuando garantizamos la tranquilidad de los vecinos, acompañamos a la comunidad o hacemos respetar la ley con profesionalismo, estamos también honrando el legado de Bernardo O’Higgins.
Este 20 de agosto, no sólo recordamos un natalicio. También reafirmamos nuestra vocación de servicio, nuestra disposición a proteger la paz y nuestro firme compromiso con los principios de la República que él forjó.
