¿Qué es el líquido refrigerante y por qué resulta tan importante para tu automóvil?

Este ítem es uno de los más importantes que debes mantener supervisado. Sin él tu motor podría sufrir serios daños.

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La revisión periódica de fluidos del automóvil, siempre involucra el necesario chequeo del líquido refrigerante (coolant). Y es que incluso aun los menos entendidos en mecánica tienen claro que su nivel resulta un punto crítico si es que quieres mantener saludable el motor de tu auto.

Tal como el aceite que lubrica los componentes internos de un motor térmico, el refrigerante también es una sustancia química creada en laboratorios y que tiene la capacidad de regular la temperatura de trabajo de un motor. Su gran característica es que permite oscilaciones de temperatura en un amplísimo rango, de manera de garantizar que el bloque opere en un ecosistema ideal.

El coolant circula por el motor gracias a una bomba de agua, que dirige la sustancia hasta el radiador. Este, a través de un electroventilador, regula la temperatura generada por el motor en operación. Este mecanismo es el que propicia que el propulsor se mueva entre los 90 y 100ºC, que es el rango óptimo de desempeño.

Por otra parte, el refrigerante tiene la misión de aminorar las consecuencias de las temperaturas excesivamente bajas. Es decir, si en el ambiente hay -30ºC, como podría ser en la alta cordillera, el líquido refrigerante tiene la misión de que esa temperatura sea bastante mayor dentro del motor, de modo que las piezas no corran riesgo de congelamiento.

Adicionalmente, tal como la bencina, el coolant integra aditivos que no solo son anticorrosivos, sino que también lubrican y en definitiva protegen piezas. Por lo mismo no se recomienda utilizar agua de la llave en el depósito del refrigerante. Otro punto importante, es que, así como sucede con el aceite de motor -que se cambia por intervalos de kilometraje y de tiempo- el coolant también pierde sus propiedades con el pasar del tiempo, de manera que es necesario cambiarlo. Por regla general, se recomienda cambiar por completo cada 40 mil km. o cada dos años, lo primero que se cumpla.

Mantener el nivel del refrigerante es imprescindible. Así, es normal que en el mercado se encuentre este líquido en llamativos colores, de manera que si hay alguna fuga sepas de inmediato, sin espacio a errores, que se trata del refrigerante. (Fuente: Rutamotor).

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