“Hemos recibido palabrotas, hemos recibido manotazos, hemos recibido empujones”, relató María Lorena Cortés, presidenta regional de la Asociación de Funcionarios JUNAEB (AFAEB). Esta serie de ataques, vinculadas con los procesos asociados a trámites referentes a la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE), serían las que habrían sufrido los trabajadores del organismo.
La situación, que con el paso de los días se volvió insostenible, es comprendida por los funcionarios. Cortés considera que estas agresiones provienen de “personas que están legítimamente enojadas porque ha habido una atención muy lenta, porque no se han hecho las gestiones adecuadas para que existiesen módulos en cantidad suficiente para poder atender esta alta demanda”. Esto, según la presidenta, habría sido advertido desde marzo.
Igualmente afirmó que “todos los años se producen situaciones de desborde. Sin embargo, son debidamente gestionadas. Han sido debidamente y adecuadamente gestionadas y eso es una gestión, como digo, de la autoridad regional, en este caso la directora regional; se hace reunión con los gremios de transporte, se hace reunión con los establecimientos educacionales, se hace una preparatoria para estas fechas, pero lamentablemente eso no ocurrió esta vez”.
No obstante, las instancias que desembocaron en la paralización no se limitan a agresiones por parte de los beneficiarios de la JUNAEB, la dirigente via telefónica además agregó que “aquí no se disponibilizaba de cámaras de seguridad, el horario de los guardias no era compatible con el horario de atención de la TNE”.
Para comprender las problemáticas que acarrean las gestiones de la TNE en la oficina ubicada en O’Carrol en Rancagua, la funcionaria indica que “la oficina TNE es una oficina externa, una licitación millonaria que la institución paga para dar un buen servicio a la ciudadanía y actualmente ellos están atendiendo. Es muy importante que la gente sepa que la TNE es un servicio licitado y que los funcionarios que trabajan, o sea, los trabajadores que están ahí son, personas externas”.
Por ende, “estamos pidiendo la salida de esa oficina de acá porque en realidad la cantidad de millones que se invierte en las licitaciones es lo suficientemente importante para que nosotros no tengamos que suplir falencias de organismos externos”, explicó Cortés.
Otra de las medidas que es exigida por la asociación es “la salida de la directora regional, porque debe asumir su responsabilidad política y administrativa en no haber tomado las medidas oportunamente”.
El oficio en la CGR
Durante la mañana del viernes 05 de septiembre, esta petición fue secundada por el diputado Eduardo Cornejo, quien recurrió a la Contraloría General de la República por los episodios descritos desde la asociación.
Tras manifestar su total apoyo a los trabajadores, el diputado acordó oficiar al órgano contralor para que puedan abrir una investigación respecto a la obtención y renovación de la TNE en la región de O’Higgins.
De la misma forma, el parlamentario también exigió la renuncia inmediata de la directora regional así como la renuncia de la directora nacional de la JUNAEB, Camila Rubio, teniendo en consideración no sólo la situación relacionada con las gestiones de la TNE, sino que también por el impacto provocado por el paro nacional realizado por la Federación Nacional de Sindicatos de Manipuladoras de Alimentos, ya que el parlamentario aseguró no resultó en su totalidad el plan de contingencia previsto.
Asimismo, Cornejo dijo que enviaría una carta a la Defensoría de la Niñez, pues “es fundamental saber si la falta del servicio de alimentación para estos alumnos se debió a los problemas propios del paro o a una falta de planificación de parte de JUNAEB”.
